_
_
_
_
_

Bolaños pide al PP “mirarnos a la cara y llegar a acuerdos” en un momento en que “las incertidumbres son máximas”

Magdalena Valerio toma posesión como presidenta del Consejo de Estado en un acto que se convierte en un nuevo reclamo al “cumplimiento de la Constitución”

José María Brunet
El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños (d), en el acto de toma de posesión de Magdalena Valerio (i) como presidenta del Consejo de Estado, este jueves, en Madrid.
El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños (d), en el acto de toma de posesión de Magdalena Valerio (i) como presidenta del Consejo de Estado, este jueves, en Madrid.FERNANDO ALVARADO (EFE)

El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, ha pedido este jueves que la vida política se desarrolle “cumpliendo la Constitución y la ley”, para añadir —en clara alusión al PP—, que es preciso que “seamos capaces de mirarnos a la cara y llegar a acuerdos” con el fin de garantizar que las instituciones funcionan correctamente, más aún si su labor es preservar el derecho y en un momento en que “las incertidumbres son máximas”. Bolaños ha aprovechado la toma de posesión de la exministra de Trabajo Magdalena Valerio como presidenta del Consejo de Estado para enviar este nuevo requerimiento al Partido Popular, cuando van a cumplirse los cuatro años de un Consejo General del Poder Judicial con el mandato caducado y las negociaciones para renovarlo siguen rotas, y el Constitucional está en funciones desde junio pasado.

Tanto Valerio como Bolaños han destacado el valor de la tarea del Consejo de Estado, donde precisamente han convivido y conviven exresponsables de Gobiernos sucesivos y juristas de distintas tendencias, que trabajan con el fin de hacer posible una labor de asesoramiento jurídico al Ejecutivo para garantizar la plena legalidad de sus proyectos legislativos. En este sentido, Bolaños ha agradecido al Consejo que, en el cumplimiento de su “imprescindible” función “consultiva”, sepa actuar “de manera imparcial, objetiva y discreta, al margen del debate político, como se ha visto en la discusión de algunas leyes muy importantes, como el ingreso mínimo vital o la modificación de la ley educativa”.

Bolaños no ha mencionado, por contra, el proyecto de la ley trans, que supuso intensas deliberaciones en el Consejo de Estado, reflejo de las distintas posiciones que se han manifestado tanto en sede política como en la comunidad jurídica. El ministro de la Presidencia se ha limitado a constatar que en la vida pública el debate debería implicar “un legítimo contraste de ideas”, si bien a veces “alcanza unos grados de crispación que no son deseables”. Todo ello —prosiguió— hace más encomiable la labor del Consejo de Estado “debatiendo con sosiego y con serenidad las distintas normas que se someten a su consideración”.

Por último, Bolaños ha destacado la definición de debate democrático que proporciona la Real Academia, que consiste en “el tratamiento de los asuntos proponiendo argumentos o razonamientos para llegar a un acuerdo”. En este sentido ha subrayado que “hoy más que nunca es preciso mantener ese consenso que supuso la transición y la Constitución”. Por eso —ha dicho dirigiéndose nuevamente al PP— “vuelvo a reclamar en un órgano como este el respeto a la Constitución y la lealtad constitucional, porque la salud democrática de nuestras instituciones pasa por que su funcionamiento se produzca de acuerdo con lo que establece la propia Constitución”, ya que “un Estado de derecho debe basarse en el cumplimiento de la Constitución y de la ley”.

A estos objetivos ha comprometido dedicar su tarea la nueva presidenta del Consejo de Estado, Magdalena Valerio, que sucede en el cargo a la exvicepresidenta del Gobierno María Teresa Fernández de la Vega, ahora de vuelta a su puesto anterior como consejera permanente de esta institución; una función que, a diferencia de la presidencia, tiene carácter vitalicio. Valerio ha destacado en su discurso de toma de posesión que si bien la vida política discurre con mucho ruido ambiental, “es posible discrepar sin insultar”, y que se debe proteger la labor del Consejo de Estado como “estrictamente reflexiva”, porque el objetivo de su función de asesoramiento es “atender a los intereses de la ciudadanía”.

En una intervención cuajada de citas de exmiembros del Consejo de Estado, particularmente de algunos ya fallecidos, como Francisco Tomás y Valiente, Landelino Lavilla y Francisco Rubio Llorente, la nueva presidenta del órgano consultivo del Gobierno ha efectuado un breve recorrido por las responsabilidades que ha ejercido en las administraciones local, autonómica y estatal para destacar su vocación y conocimiento de la función pública. En este sentido, ha subrayado la importancia de los órganos asesores, una tarea en la que hay que ser consciente de que “dar consejo es un oficio que ejercen muchos y saben pocos”.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Valerio también ha destacado que en el Consejo de Estado “vamos a seguir removiendo obstáculos” para que sea efectiva “la igualdad laboral y en materia de Seguridad Social entre hombres y mujeres”. Al acto han asistido, entre otros dirigentes políticos, los expresidentes de Castilla La Mancha José Bono y José María Barreda, en cuyas administraciones Valerio ocupó distintos cargos. También han estado presentes representantes de los sindicatos y de las organizaciones empresariales.

Regístrate gratis para seguir leyendo

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte
_

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_