El fuego arrasa más de 20.000 hectáreas y mata a un brigadista

Los 36 focos en marcha en España afectan sobre todo a Extremadura, Castilla y León, Galicia, Andalucía y Cataluña

Imagen de las llamas producidas por el incendio forestal en la localidad de O Barco de Valdeorras. Foto: BRAIS LORENZO (EFE) | Vídeo: REDES SOCIALES

La última ola de calor que abrasa España y el Sur de Europa, con temperaturas superiores a los 40 grados, ha venido acompañada de más de una treintena de incendios en nuestro país, que ya han arrasado más de 20.000 hectáreas de masa forestal, según las primeras estimaciones de las principales comunidades afectadas: Extremadura, Castilla y León, Galicia, Andalucía y Cataluña. A última hora de este domingo, después de que la Dirección General de Protección Civil desplegara más del 70% de sus recursos en la lucha contra el fuego, seguían en marcha 36 incendios, 24 de ellos activos (sin controlar). Unas 2.300 personas permanecían desalojadas de sus casas de manera preventiva.

Desalojados varios municipios de Zamora por la fuerza de las llamasFoto: Juan Navarro | Vídeo: Juan Navarro

Los fuegos se han cobrado su primera víctima: un brigadista que trabajaba en la extinción de un incendio de nivel 2 —el segundo de mayor gravedad— en Ferreruela de Tábara, en la provincia de Zamora, según ha confirmado EL PAÍS. Se trata de un manguerista de 62 años. Según fuentes de la Guardia Civil citadas por Efe, el hombre quedó cercado por las llamas, de las que sí pudieron escapar sus compañeros. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha mostrado en Twitter su “pesar” y “cariño para la familia y compañeros del brigadista”. “Nunca hay palabras para agradecer la inmensa labor de quienes luchan frente al fuego sin descanso”, ha asegurado.

Foco de un incendio en Monte Loureiro, en Pobra de Brollón, Lugo.
Foco de un incendio en Monte Loureiro, en Pobra de Brollón, Lugo.Eliseo Trigo (EFE)

El presidente del Gobierno visitará hoy el puesto de mando ubicado en el municipio de Casas de Miravete, para seguir la evolución de los siniestros que asolan Extramadura y han carbonizado hasta ahora unas 6.000 hectáreas, mientras que el Rey se desplazará a la comarca cacereña de Las Hurdes para conocer los efectos de los incendios y la situación de los evacuados. Felipe VI estárá en Vegas de Coria, donde está instalado el puesto de mando avanzado, y en Azabal, donde están acogidos desplazados de otros municipios.

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El incendio se encuentra en una zona de la Sierra de la Culebra que no había sido afectada por el incendio del mes pasado, que quemó 30.000 hectáreas. Además de Tábara, este domingo se han desalojado las localidades de San Martín de Tábara y Sesnández de Tábara. Además, a los vecinos de Ferreruela de Tábara se les ha recomendado que desalojen sus casas. El fuego, con un frente de 10 kilómetros, avanzaba a gran velocidad favorecido por el fuerte viento. También en Castilla y León, a última hora del domingo se registraban focos, además, las localidades abulenses de Ferradón de Pinares y Cebreros. En esta última la Junta pidió la intervención de la UME.

Los incendios forestales en Galicia se han reavivado en la tarde de este domingo y las hectáreas calcinadas superan ya las 6.900, según datos de la Consellería do Medio Rural. Vecinos de los núcleos de Folgoso do Courel y O Barco de Valdeorras han tenido que ser desalojados, por la proximidad de las llamas a las viviendas. Cuando parecía que los fuegos estaban bajo el control de las decenas de brigadas y medios aéreos desplazados en ambas provincias gallegas, un cambio repentino del viento reactivó las alertas. “Estamos desbordados”, lamentaba la alcaldesa de Folgoso.

Un nuevo incendio, con dos focos simultáneos y aparentemente “intencionado”, según técnicos y autoridades de la Junta de Extremadura, se registró este domingo en la Garganta de los Infiernos del valle del Jerte (Cáceres). De nuevo una zona protegida, como la del Parque Nacional de Monfragüe (Cáceres), donde el sábado entraron las llamas desde Casas de Miravete, arrasando 3.000 hectáreas.

Aunque la fachada mediterránea se había librado hasta ahora de los grandes incendios, este domingo se desató el fuego en el municipio de El Pont de Vilomara (Barcelona), devorando 1.232 hectáreas, de las que 194 corresponden al espacio natural protegido de Sant Llorenç del Munt i l’Obac. Las llamas obligaron a confinar cinco municipios (Navarcles, Sant Fruitós de Bages, Sant Vicenç de Castellet y Castellbell i el Vilar, además del Pont de Vilomara) y habilitar tres centros de acogida para 200 evacuados.

El último informe de Protección Civil, fechado el pasado día 3, cifra en 70.354 las hectáreas quemadas en España durante este año, principalmente desde que comenzó este verano, lo que supone casi la misma superficie que ardió en todo 2021 (75.548 hectáreas), considerado uno de los peores del último lustro. Portugal ha logrado estabilizar su situación, pero suma ya más de 30.400 hectáreas quemadas en esta última oleada. Y en Francia, con 14.000 personas evacuados, han ardido 10.500 hectáreas al suroeste del país.

“Aquí vivimos de parras y cerezos”

La Garganta de los Infiernos ha sido el último espacio natural protegido en arder en España. Durante toda la jornada del domingo decenas de helicópteros hacían cola sobre la piscina natural Nogalón, en el pueblo de Jerte, para rellenar los enormes cubos de agua y continuar con las labores de extinción. Uno detrás de otro, sin descanso. En torno a las doce de la noche del sábado prendieron las primeras llamas de un fuego que “ha sido intencionado”, según un portavoz de la Consejería de Agricultura de la Junta de Extremadura. “Al paso que esto [el fuego] va, se lo cargan. Es la única cosa buena que teníamos. Aquí vivimos de parras y cerezos”, decía Pablo Salgado, vecino del municipio de 80 años.

Se desconoce el número de hectáreas afectadas hasta el momento por un fuego que, según la Junta extremeña, está “pendiente de evolución”, pero al mediodía del domingo se habían movilizado más de 170 efectivos (12 unidades de tierra) que se enfrentaban con una decena de medios aéreos a “complejas labores de extinción” complicadas por la densidad del humo.

“El incendio comenzó con dos focos distintos, dificultado por las condiciones del viento”, informaban desde la Consejería de Agricultura. Una nueva reserva natural atacada por el fuego en Cáceres. El espacio protegido comprende 7.226 hectáreas, entre los municipios de Tornavacas, Jerte y Cabezuela del Valle en una zona de robles, castaños y cerezos, cuyo principal atractivo son los saltos y cascadas de sus ríos, ubicados en el paraje de Los Pilones.

Helicópteros de extinción trabajan en el incendio de la Garganta de los Infiernos, Cáceres.
Helicópteros de extinción trabajan en el incendio de la Garganta de los Infiernos, Cáceres.DAVID EXPÓSITO

Se encuentra solo a 70 kilómetros del parque natural de Monfragüe, cuyo incendio se mantiene activo en nivel 2, aunque no se ha extendido desde el sábado. Han permanecido en el perímetro de las 3.000 hectáreas ya carbonizadas un coordinador, dos agentes del medio natural y cuatro unidades terrestres, para vigilar las posibles reactivaciones. Se trata de un entorno sobrevolado por buitres leonados, búhos reales y aves rapaces. Francisco Castañares, presidente de la Asociación Amigos de Monfragüe, ha hecho un balance provisional: “Dentro del parque nacional, que está justo en el centro de la reserva, se han quemado entre 200 y 300 hectáreas con gran valor ambiental. Allí teníamos detectados seis nidos de buitre negro”.

A media tarde del domingo, según la Junta de Extremadura, este incendio, que ha arrasado ya unas 9.000 hectáreas, estaba “prácticamente perimetrado”, pese a que 500 evacuados de las poblaciones afectadas no habían podido volver a sus casas.

En Málaga, los 3.000 vecinos desalojados en los municipios de Alhaurín de la Torre y Alhaurín el Grande que aún no lo había hecho pudieron volver a sus casas, según anunció el presidente de la Junta, Juan Manuel Moreno. La consejera andaluza de Agricultura, Carmen Crespo, señaló que todos los indicios apuntaban a que el incendio declarado el viernes y que ha arrasado unas 2.000 hectáreas, no se originó por causas naturales y se investiga si “es una negligencia o intencionado”.

El viento también hizo que se reactivara el incendio de Monsagro (Salamanca), de nivel 2, que ha quemado unas 9.000 hectáreas desde que comenzó el pasado martes tras saltar desde Cáceres, según estimaciones de la Consejería de Agricultura. Por el contrario, el incendio de Navafría (Segovia) bajó al nivel 1 tras haber obligado al desalojo de 200 personas el sábado. En Castilla-La Mancha también se registraron incendios en Tobarra (Albacete) y Toledo.

Con información de Nacho Sánchez, Juan Navarro y Elisa Lois.



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