Análisis
Exposición didáctica de ideas, conjeturas o hipótesis, a partir de unos hechos de actualidad comprobados —no necesariamente del día— que se reflejan en el propio texto. Excluye los juicios de valor y se aproxima más al género de opinión, pero se diferencia de él en que no juzga ni pronostica, sino que sólo formula hipótesis, ofrece explicaciones argumentadas y pone en relación datos dispersos

Andalucía, primer gran reto para Yolanda Díaz

La vicepresidenta se hizo fuerte ante Podemos y logró colocar a su candidata en la nueva marca electoral

Alberto Garzón y Yolanda Díaz, en la feria de Sevilla.
Alberto Garzón y Yolanda Díaz, en la feria de Sevilla.PACO PUENTES (EL PAÍS)

Andalucía, la comunidad más poblada de España, tiene una relevancia singular desde el punto de vista político, social y económico, y en ese territorio se juega, el próximo 19 de junio, una de las batallas electorales que pueden marcar el siguiente ciclo político y la relación de fuerzas entre derecha e izquierda. La vicepresidenta segunda del gobierno, ministra de Trabajo y principal cargo institucional de Unidas Podemos, Yolanda Díaz, se ha implicado a fondo, desde hace meses, para conseguir una candidatura unitaria en el espacio integrado por las distintas formaciones a la izquierda del PSOE. Y, aunque el resultado está aún jurídicamente en el aire —la coalición se presentó fuera de plazo en el registro—, el acuerdo político se ha logrado.

“La tensión ha sido máxima y sostenida, hasta el último momento; no era solo Andalucía, sino todo el proyecto nacional”. Esta apreciación de fuentes implicadas en la negociación incide en las enormes dificultades que se han solventado para llegar al puerto de la unidad del entorno de Yolanda Díaz con Podemos —una vez conseguido, también con mucho esfuerzo, con Más País—. Los interlocutores consultados señalan que Díaz se mantuvo firme hasta el final para conseguir que la cabeza de lista de la nueva marca, Por Andalucía, fuera la candidata de IU, Inmaculada Nieto, y no el de Podemos, Juan Antonio Delgado.

Cuando lo imposible estaba hecho al filo de la medianoche, Podemos no llegó a tiempo para registrar su firma junto a la de los otros partidos que irán en coalición. Es un contratiempo, pero los hacedores del acuerdo se quedan con el hito de haber tejido una candidatura conjunta a la izquierda del PSOE (con la salvedad del partido que lidera Teresa Rodríguez, Adelante Andalucía, que irá en solitario).

Después de conseguido lo verdaderamente complicado, el acuerdo político, que estuvo a punto de romperse varias veces, ahora hay voluntad de que la decisión de la Junta Electoral, sea cual sea, no deshaga lo pactado con Podemos. Los acuerdos de representación, reparto de puestos y tiempos de intervenciones en el futuro grupo parlamentario se respetarán, y también se hará lo necesario para subsanar los perjuicios económicos para Podemos si finalmente su logo no puede ir en las papeletas, según fuentes de la negociación. Aunque aún se confía en que el recurso legal pueda resolver la situación, se estudian por si acaso soluciones alternativas. Izquierda Unida, Más País, Equo, Alianza Verde, Iniciativa del Pueblo Andaluz y Podemos irán juntos, con la fórmula que sea posible, a las elecciones en Andalucía el 19 de junio.

Inmaculada Nieto o Juan Antonio Delgado, de IU y de Podemos, respectivamente. En sus nombres estuvo la pelea. Las diversas fuentes consultadas, tanto a escala nacional como autonómica, coinciden en citar a Pablo Iglesias y Yolanda Díaz como actores principales de la negociación, aunque ellos no hayan entrado en comunicación entre sí en ningún momento. Los partidos en liza tienen a personas de peso en Andalucía como interlocutores válidos pero desde IU y en el entorno de Yolanda Díaz se asegura que el enfrentamiento ha sido nacional y con el ojo puesto en marcar posiciones de cara a las elecciones municipales, autonómicas y generales de 2023.

Yolanda Díaz comenzará formalmente tras el 19-J el “proceso de escucha” con el que pretende configurar una nueva plataforma política, de amplio espectro, y decidir a partir de ella si concurre como candidata a unas futuras elecciones generales. Esa iniciativa se probará en primer lugar en Andalucía, aunque los actores en esta ocasión han sido únicamente los partidos políticos; la idea de Díaz es que en la nueva plataforma, para próximas convocatorias, participen también colectivos y organizaciones sociales progresistas, no necesariamente vinculadas a partidos.

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En Andalucía la vicepresidenta segunda no albergó dudas. Izquierda Unida, que no Podemos ni Más País, tiene una representación relevante en esta comunidad a través de los ayuntamientos. Tanto IU como el Partido Comunista de Andalucía (PCA) mantienen una presencia territorial estimable. Además, la diputada autonómica de IU Inmaculada Nieto tiene reconocimiento político en la izquierda y en la derecha. Con estas razones, Yolanda Díaz se hizo fuerte en su defensa de Nieto frente al diputado nacional Juan Antonio Delgado, de Podemos. A él, dice el entorno de Díaz, le tiene la vicepresidenta segunda respeto y afecto, pero considera que no correspondía a Podemos ostentar el máximo liderazgo. El problema no era tanto andaluz como de interpretación nacional, insisten las fuentes consultadas: se trataba del primer pulso con Podemos en ese intento de Díaz por empezar a construir un frente político amplio.

No será fácil, prevén en el entorno de la política gallega. La distancia entre Podemos y Más País, o mejor dicho, entre los líderes de una y otra formación, es abismal. Pablo Iglesias e Íñigo Errejón eran compañeros y amigos, y su relación estalló sin resquicio para la reconciliación. Esa ruptura tiene que superarse en sus organizaciones, comunidad por comunidad, como uno de los elementos de construcción del proyecto de Díaz. Y la primera plaza para comprobar si eso se ha conseguido será el 19-J en Andalucía.

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Sobre la firma

Anabel Díez

Es informadora política y parlamentaria en EL PAÍS desde hace tres décadas, con un paso previo en Radio El País. Es premio Carandell y Josefina Carabias a la cronista parlamentaria que otorgan el Senado y el Congreso, respectivamente. Es presidenta de Asociación de Periodistas Parlamentarios (APP).

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