La mayoría de los españoles prefiere mejorar los servicios públicos a pagar menos impuestos, según un estudio

Los ciudadanos que menos ganan son los menos favorables a reforzar el Estado del bienestar a costa de aumentar la fiscalidad

Colas de espera en el Hospital Universitario de La Paz para hacerse un test de antígenos, el 23 de diciembre de 2021, en Madrid.
Colas de espera en el Hospital Universitario de La Paz para hacerse un test de antígenos, el 23 de diciembre de 2021, en Madrid.ISABEL INFANTES (Europa Press)

La pandemia del coronavirus, la crisis económica derivada de la situación sanitaria y el extraordinario aumento de los precios de la energía han vuelto a impulsar la discusión política sobre el papel que deben desempeñar el Estado y la fiscalidad: el mayor desacuerdo entre el Gobierno y la oposición del PP en estos momentos. En el viejo debate de entre tener un sistema del bienestar fuerte o pagar menos impuestos, la mayoría de los españoles se inclina por lo primero, de acuerdo con un informe del instituto Esade y el Instituto Catalán Internacional para la Paz (ICIP) publicado este martes.

En una escala que va de 0 a 10, en la que 0 representa pagar menos impuestos y 10 mejorar los servicios públicos, el 41% de los encuestados se sitúa entre el 7 y el 10, frente al 11,2% que lo hace entre el 0 y el 3. De media, la ciudadanía encuestada se coloca en el 6.21.

El apoyo mayoritario al Estado del bienestar no es una tendencia reciente, señala Sandra León, politóloga y analista de Esade, quien sostiene que la tendencia se remonta al menos a 2008, cuando se comenzaron a medir las preferencias fiscales: “Ni siquiera en los años duros de la crisis se revirtió la tendencia, aunque esa inclinación fue menos intensa”.

Por capas sociales y grupos de edad, el estudio constata diferentes grados de apoyo al Estado de bienestar frente a la bajada de impuestos. Aunque todos los grupos analizados se inclinan por la mejora del primero, los ciudadanos con los salarios más bajos y también los más jóvenes son los que menos abogan por mejorar los servicios a costa de pagar más impuestos.

Así, solo un 30,3% de los españoles que cobran menos de 1.000 euros al mes se sitúa entre el 7 y el 10 (el tramo más favorable al Estado del bienestar). La cifra contrasta con el apoyo del 48% que alcanza en el sector donde se obtiene más respaldo: el de quienes cobran entre 3.001 y 4.000 euros al mes.

Entre los jóvenes de entre 18 y 24 años, ese porcentaje desciende al 27,5%, frente al 48,8% y el 44% que alcanza entre los encuestados de entre 55 y 64 años y entre los mayores de 65, respectivamente. Esto se explica, según León, porque son los grupos que se sienten más excluidos por el sistema. “En los mercados laborales con mucha dualidad, como el español, los jóvenes y los trabajadores de menor renta son los que sufren más paro y participan en él de forma más intermitente. La falta de continuidad hace que no coticen lo suficiente para generar derechos y prestaciones, y eso genera desapego hacia el sistema del bienestar”, argumenta.

Son las capas medias las que más se inclinan a mejorar los servicios a costa de pagar impuestos, pues gozan de una situación laboral más estable pero también hacen uso de las prestaciones sociales. En la capa más alta —los que cobran más de 4.000 euros al mes, según la escala del informe—, donde el respaldo del Estado es menos necesario, los que se sitúan entre el 7 y el 10 vuelven a disminuir por debajo del 40% hasta colocarse en un 38,6%.

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Ese escoramiento que, de media, se mantiene más o menos estable en el tiempo, esconde un aumento en la polarización política en torno a esta cuestión que comienza en 2015 y se intensifica en 2019 —momento en el que Vox entra en el panorama institucional—, según un estudio de la misma institución de octubre de 2020. El 73% de los votantes del partido de extrema derecha se sentía identificado con la afirmación “los españoles pagamos mucho en impuestos”, frente al 22% de los encuestados que decían haber votado a Izquierda Unida o Unidas Podemos en las últimas elecciones generales. La escala va aumentando gradualmente a medida que se avanza por la escala ideológica. Sin embargo, en 2015, la diferencia entre partidos era, como máximo, del 9%: el 65% de los votantes del PSOE se identificaba con esa oración (frente al 29% que lo hacía en 2020), el 60% de los del PP (un 57% en 2020), y el 56% de los de Izquierda Unida.

Además de la coyuntura económica y de la propia trayectoria en el discurso de la formación conservadora, la insistencia en las últimas semanas del nuevo presidente de los populares, Alberto Núñez Feijóo, por realizar una bajada generalizada de impuestos, se puede explicar en parte por esta polarización, especialmente después de los buenos resultados electorales cosechados por el partido de Santiago Abascal. “Vox es el principal competidor del PP y su electorado es el menos favorable a los impuestos”, valora León: “Puede ser una forma de recuperar a esos votantes”.

Ficha técnica de la encuesta

Universo: población residente en España de 16 años en adelante.

Tamaño de la muestra: 7.189 entrevistas, divididas en 1.500 para la muestra del conjunto de España y muestras añadidas de 800-806 entrevistas en las comunidades autónomas mencionadas.

Muestreo: aleatorio estratificado polietápico, asegurando representatividad para sexo, grupos de edad (10 años) y las comunidades autónomas de Andalucía, Cataluña, Comunidad Valenciana, Extremadura, Galicia, Madrid y País Vasco.

Margen de error: 1%.

Trabajo de campo: panel online; entre el 22 de octubre y el 12 de noviembre de 2021.

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