Muere Pedro Arriola, uno de los principales asesores de Aznar y Rajoy

El sociólogo y esposo de Celia Villalobos empezó a diseñar el rumbo del PP en 1989

Pedro Arriola, en Santander en 2015.
Pedro Arriola, en Santander en 2015.Pablo Hojas

Mucho antes de esta edad dorada de los gurús electorales, Pedro Arriola (Sevilla, 73 años), ya fue el número uno de los gurús. El sociólogo de cabecera del PP, que susurró a sus dos presidentes del Gobierno, falleció ayer jueves, según han confirmado fuentes del partido, tras una larga enfermedad. Era tal la influencia del asesor áulico de José María Aznar y de Mariano Rajoy en La Moncloa que dio lugar a un término propio, el arriolismo, con el que se hacía referencia a una estrategia de un PP de perfil bajo para no molestar y sumar más votantes. Marido de la exministra de Sanidad Celia Villalobos, con quien tuvo tres hijos, Arriola se jubiló a los 71 años, después de que la formación dejara de contar con sus servicios y los de su esposa con la llegada de Pablo Casado a la presidencia del PP.

El sociólogo, nacido el 2 de junio de 1948, empezó a diseñar el rumbo del partido de Génova en 1989 y llegó a ser su asesor más influyente. “En los tiempos primigenios de la política fue de los primeros que se basaba en las encuestas para definir las estrategias. En su oficina se redactaron los discursos más importantes de Aznar en la oposición y después fue un pilar básico en La Moncloa”, recuerda Miguel Ángel Rodríguez, secretario de Estado de Comunicación en aquella etapa. Arriola se ganó pronto a Aznar con un olfato especial. “En las primeras elecciones de Castilla y León, en 1986, Arriola lo llamó y le dijo: ‘Vas a ganar’. Y ganó. Fue el primero que acertó, así que lo fichó y se convirtió en su asesor de cabecera”, rememora Rodríguez.

Es muy inusual que los estrategas principales pasen del equipo de un líder al del siguiente, pero Arriola tuvo la virtud de estar en primera línea con Aznar y después con Rajoy. Su influencia sobre Rajoy era tal que despertó muchos recelos en el partido. Se le llegaron a atribuir todos los defectos de Rajoy. En general, que arriesgaba poco y prefería dejar que los problemas se solucionaran con el tiempo. Algunos de los colaboradores del expresidente entonces, como Gabriel Elorriaga, que fue su jefe de campaña, definían el arriolismo como “un discurso de perfil bajo capaz de aglutinar el espectro más amplio y una estrategia de conformación de mayorías a partir de la indefinición”. Contra ese PP de la última etapa de Rajoy se construyó precisamente el casadismo, que apostaba por la batalla cultural contra la izquierda y un PP “sin complejos”, y el actual líder del PP rompió amarras con el supergurú cuando en 2018 ascendió al poder en Génova, 13.

Los dos presidentes populares concedieron a Arriola tareas de relieve. No era solo un asesor de marketing político o electoral. En 1998, fue uno de los representantes del Ejecutivo en las conversaciones con ETA. La banda terrorista intentó por dos veces asesinar a su esposa, Celia Villalobos. También representó a Rajoy ante el Gobierno autónomo catalán, en 2014 y en las conversaciones en las que intentó buscar una salida previa a la consulta del 9-N.

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Aznar acudirá este viernes al tanatorio de Tres Cantos (Madrid) donde se ha trasladado el cuerpo de Arriola. “Siento mucho el fallecimiento de Pedro Arriola, gran profesional, colaborador y amigo durante muchos años”, ha declarado a EL PAÍS el expresidente. Mariano Rajoy le ha homenajeado en Twitter. “Me ayudó mucho en mi vida política. Una excelente persona y sobre todo un gran amigo mío. Descanse en paz”, ha escrito el expresidente, que ha acompañado sus palabras con una imagen de ambos.

Siento mucho el fallecimiento de Pedro Arriola, gran profesional, colaborador y amigo durante muchos años
José María Aznar, expresidente del Gobierno

El estratega, que nunca asumió un cargo, era consciente de las leyendas que rodeaban su figura y se revolvía contra ellas. “Soy un consultor, un asesor al que se llama para pedirle trabajos que hago lo mejor que puedo. Siempre lo hago en atención a lo que yo creo, no a agradar o desagradar. Creo que el valor que tengo es precisamente que no soy un hooligan, uno que está ahí jaleando. Jaleando ya hay mucha gente”, contaba el politólogo en una entrevista con EL PAÍS en 2015. “Se ha creado un mito, un mito que yo soporto”, bromea. “La gente me circunscribe a las encuestas. Pues no hago. Hago que las encarguen. Las interpreto”, subrayaba sobre su fama. “Parece que es una cosa de alquimia, de magia, y no. Hay unas reglas. Yo lo que he tenido es más tiempo y más dedicación que otros”.

Pedro Arriola nació en Sevilla en 1948, estudió en la Universidad de Málaga Ciencias Económicas, y, posteriormente, ya en Madrid, Ciencias Políticas. Durante mucho tiempo trabajó, primero en Málaga y luego en Madrid, de asesor de empresas a la hora de negociar convenios colectivos. Con Aznar, al que conoció cuando trabajaba en la CEOE, llegó su salto a la política, en la que se sumergió durante 30 años en la cocina del poder.

La exvicepresidenta Gobierno del PP Soraya Sáenz de Santamaría, a la izquierda, en el tanatorio de Tres Cantos para despedirse del sociólogo y analista político Pedro Arriola.
La exvicepresidenta Gobierno del PP Soraya Sáenz de Santamaría, a la izquierda, en el tanatorio de Tres Cantos para despedirse del sociólogo y analista político Pedro Arriola.Cézaro De Luca (Europa Press)
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