EL TIEMPO

‘Hortense’ arrecia con vientos de 110 kilómetros por hora y olas de siete metros

La borrasca, a la que sucederá otra llamada ‘Ignacio’, deja una espectacular racha de 179 kilómetros por hora en el municipio oscense de Panticosa

Dos jóvenes, este mediodía, en la plaza de la Virgen de Valencia.
Dos jóvenes, este mediodía, en la plaza de la Virgen de Valencia.Manuel Bruque / EFE

Hortense, que el jueves por la tarde ya comenzó a afectar a Galicia y al entorno de la cordillera Cantábrica, azota este viernes con toda su intensidad a la Península y Baleares, donde está provocando fuertes vientos con rachas incluso huracanadas, un importante temporal marítimo y lluvias en el centro y mitad norte peninsular, acompañadas en muchos casos de tormentas y de granizo. Se trata de un fenómeno muy inusual en pleno enero en España, explica el portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Rubén del Campo, que detalla que “como mucho” ocurre un día o dos de media en la cornisa cantábrica y en el entorno del Mediterráneo, mientras que en zonas del interior y puntos de la meseta norte “una vez cada 10 o 20 años”. Sin embargo, hasta las once de la mañana del viernes se habían contabilizado más de 3.000 rayos en la Península. Toda España salvo Canarias está en alerta, con Andalucía, Aragón, Baleares, Cantabria, las dos Castillas, Cataluña, Extremadura, Galicia, Madrid, Murcia, País Vasco, La Rioja y Comunidad Valenciana bajo aviso naranja ―el segundo de una escala de tres, lo que implica riesgo importante para las actividades al aire libre― por vientos de hasta 110 kilómetros por hora y olas de hasta siete y ocho metros en la costa atlántica y cantábrica y de cuatro a cinco en el litoral mediterráneo. Asturias, Navarra y Ceuta y Melilla tienen aviso amarillo, el primer nivel del sistema de Meteoalerta.

A su paso por Galicia, Hortense ha causado 200 incidencias sin heridos, la mayoría en Pontevedra y por caídas de árboles, mientras que la nieve ha obligado a prohibir el tránsito de camiones y vehículos articulados en el Alto do Poio. Hasta 413 salidas han hecho los bomberos en Madrid, ninguna de ellas grave, mientras que una mujer ha sido rescatada en la Diagonal de Barcelona de su coche, al que le había caído encima una de las tres palmeras que ha tumbado el viento en la capital catalana. Ha resultado ilesa. En Baleares, se han registrado 238 incidentes y 30 cortes en la red de Endesa, que han sufrido 30.000 clientes. El viento ha derribado una torre de alta tensión junto a la VP-3014, entre Piñel de Arriba y Piñel de Abajo, en Valladolid. En Jijona (Alicante), parte de un tejado de una fábrica de turrón ha caído sobre un colegio sin causar daños personales. En Murcia, se ha atendido 427 llamadas sobre 209 incidentes, entre ellos un incendio en la sierra de Carrascoy y el corte de la circulación ferroviaria entre Alhama de Murcia y Totana. Los bomberos de Zaragoza han realizado 16 salidas relacionadas, 33 en Castellón y en Badajoz se han sufrido destrozos, el más importante la caída placas solares.

Los chubascos más intensos se han registrado en el tercio norte peninsular y han alcanzado intensidad muy fuerte, como los nueve litros por metro cuadrado en 10 minutos de Tona (Barcelona) o los siete en 10 minutos Isaba (Navarra). Pero el protagonista del viernes ha sido el viento que ha soplado “con mucha fuerza” y ha dejado durante la madrugada “numerosas rachas huracanadas”, es decir, de más de 120 kilómetros por hora. Destacan los registros de puntos altos, como una racha de 179 en Panticosa-Petrosos (Huesca), de 156 en Valdezcaray (La Rioja), de 144 en la sierra de Alfabia (Mallorca) y de 127 en el Puerto Alto del León (Madrid), pero también los de zonas llanas del centro y de la mitad norte, como 122 en Zaragoza y 123 en Andorra (Teruel).

A lo largo de la tarde, avanza Del Campo, todavía se pueden registrar rachas de viento muy intensas en la mitad oriental y en Baleares, con 90 a 100 kilómetros por hora. En cambio, las precipitaciones irán cesando hasta la llegada de Ignacio, el “siguiente vagón de un tren de borrascas” que comenzó con Gaetan. Ignacio, que ha sido nombrada este viernes por la Aemet al alcanzar sus vientos el umbral de aviso naranja, aparecerá al final del día y, aunque no se espera que sea tan potente como Hortense, también dejará vientos fuertes el sábado en amplias zonas del norte, centro y oeste de la Península y en Baleares, donde se volverán a superar los 80/100 kilómetros por hora. El viento llevará asociado temporal marítimo, con olas de cuatro a cinco metros en el Atlántico gallego y en el Cantábrico, y de tres a cuatro en el Mediterráneo peninsular. En Baleares incluso podrán elevarse hasta los siete metros.

Ignacio también dejará lluvias de oeste a este, aunque no se esperan grandes cantidades, salvo en el sur de Galicia, donde podrán ser fuertes o persistentes. También lloverá con cierta abundancia en el oeste de la cordillera Cantábrica y en puntos de los Pirineos. La cota de nieve estará en 800/1.000 metros en el norte, aunque irá subiendo hasta 1.800-2.000 metros al mediodía para caer a última hora a 1.500 metros. “No se esperan grandes cambios en las temperaturas, si acaso bajarán en la mitad oriental peninsular y Baleares y subir por el noroeste. Habrá heladas en zonas de montaña”, añade Del Campo.

El domingo habrá una subida de las temperaturas, especialmente en el centro y mitad sur. El ascenso será muy marcado en las mínimas, con entre cuatro y seis grados más. Los días siguientes, esta tendencia se irá extendiendo al resto del país. Este día terminará de pasar el frente asociado a Ignacio a primeras horas de la mañana pero, sin un minuto de descanso, por la tarde llegará un nuevo frente asociado a una nueva borrasca. Así, aún puede haber por la mañana lluvias dispersas en Baleares, mientras que en la Península, hasta que entre el nuevo frente, habrá cielos nubosos con “cuatro gotas”, salvo en Galicia, el Cantábrico y en zonas de montaña, donde pueden ser lluvias algo más intensas. Además, el viento seguirá soplando con fuerza en el norte y este peninsular, aunque ya no serán rachas tan intensas como el sábado e irá amainando a lo largo del día.

Este sistema frontal atravesará el lunes la Península y dejará lluvias a su paso el lunes, aunque en general serán débiles salvo en las montañas. La cota estará en 1.200 metros en el norte, pero en 600/800 en Pirineos. Las temperaturas subirán en la mitad sur y bajarán algo en la mitad norte. Los termómetros alcanzarán valores bastante altos en el sur del área mediterránea, con entre 20 y 22 grados, y el viento soplará del oeste, pero ya sin tanta fuerza. Otro sistema frontal llegará el martes y dejará de nuevo precipitaciones abundantes en Galicia, Cantábrico y zonas de montaña de la Península y lluvias ocasionales y dispersas en puntos de la meseta y en las sierras del sureste.

La situación irá tendiendo la estabilidad, con gran parte de España en situación anticiclónica salvo en Galicia y en las comunidades cantábricas, a las que rozarán extremos de sistemas frontales. Esta calma atmosférica favorecerá la aparición de bancos de niebla y de nubes bajas que pueden ser extensos y que pueden dejar los cielos cubiertos en muchas zonas del interior durante buena parte del día. Las temperaturas serán “bastante altas para la época a partir del miércoles”, sin heladas nocturnas y con valores diurnos que superarán los 20º en buena parte del Mediterráneo y tercio sur peninsular e incluso los 22 o 24º en la Comunidad Valenciana y Murcia. A orillas del Cantábrico el ambiente será muy cálido, con más de 20º en las horas centrales del día. “Los valores estarán entre 5 y 10 grados por encima de lo normal”, puntualiza Del Campo. ¿Es posible que se bata algún récord de calor en un enero loco en el que ya se han tumbado cinco de frío? Veremos.


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