Olas de frío

Una nueva borrasca pondrá fin al frío polar a partir del miércoles

“Es tal la cantidad de la nieve acumulada en el suelo que a la temperatura le está costando subir más de lo previsto”, explica la Aemet

Paisaje nevado este jueves en la comarca de Molina de Aragón, donde se registró el jueves la mínima más baja de España.
Paisaje nevado este jueves en la comarca de Molina de Aragón, donde se registró el jueves la mínima más baja de España.Betty Fernández / EFE

El frío polar que azota España tras las nevadas de la borrasca Filomena va a durar mucho más de lo que se pensaba, al menos hasta el miércoles que viene, cuando se prevé que entre una nueva borrasca, esta vez sin nombre y por el noroeste, con abundantes precipitaciones, viento y ya, por fin, un aumento de las temperaturas. Pero este viernes, 23 provincias de ocho comunidades han pasado la noche y la mañana en alerta por frío, de las que solo una, Guadalajara, estaba en rojo, el máximo de una escala de tres. “Las temperaturas de la madrugada no han sido tan bajas como las de noches anteriores”, constata Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).

La mínima más baja en la red de estaciones principales de la Aemet la ha marcado un día más Molina de Aragón (Guadalajara), con -12,8º, seguido de Calamocha y Bello (Teruel), ambos con -11,8º. Mucho frío también en Madrid, donde tres municipios, Arganda del Rey, Alcalá de Henares y Aranjuez, se sitúan entre los 10 valores más gélidos del día con temperaturas por debajo de -10º. Aunque estos valores siguen siendo extraordinarios, están ya muy lejos de los -25,4º a los que se llegó en Bello el martes, durante el pico de la ola. Para el sábado, de momento, no hay avisos rojos activados.

La causa de este frío anormal es la suma de varios ingredientes: la nieve dejada por Filomena, una masa de aire frío preexistente y estancada y cielos despejados y viento en calma que aporta el anticiclón. “Estos factores harán que las temperaturas continúen siendo muy bajas, especialmente las mínimas y sobre todo en las zonas donde más nieve hay, durante unos cuantos días más”, avanza Del Campo. En un principio, se pronosticó que la ola iba a terminar en torno al jueves o el viernes, pero Aemet ha ampliado su duración hasta el miércoles. Es “tal la cantidad de la nieve acumulada en el suelo que a la temperatura le está costando subir más de lo previsto y está complicando las predicciones”, explica el portavoz de Aemet. La ola durará así 10 días lo que la convertirán en la más duradera en casi 20 años. El episodio también está siendo muy extenso e intenso: se han batido cuatro récords de mínimas en Teruel, Calamocha, Toledo y Getafe.

Así, la próxima madrugada se mantendrán las mínimas de -10 a -15º en zonas del este de Castilla-La Mancha y suroeste de Aragón e incluso se puede bajar de nuevo de -15º, al tiempo que un flujo débil de aire de procedencia continental hará descender un poco las máximas en buena parte del interior. En buena parte de los páramos de Guadalajara y Teruel estará helando durante buena parte de este viernes y en el resto del interior los termómetros estarán por debajo de los 10º. Las temperaturas serán más altas en áreas de montaña que en los valles, donde no subirán de 5º. Se trata de un fenómeno conocido como inversión térmica. Se esperan nieblas persistentes, especialmente en el valle del Duero, donde por las bajas temperaturas se pueden producir cencelladas, que son acumulaciones de hielo en superficies al chocar contra ellas las gotitas de niebla y congelarse.

El sábado, Del Campo augura a un ligero descenso de las mínimas, por lo que seguirán las heladas fuertes, sobre todo en la Comunidad de Madrid, Castilla-La Mancha, los páramos de Teruel, Guadalajara y el interior de Pirineos, donde se puede bajar de -8 o incluso de -15º. En el valle del Ebro se librarán gracias al viento cierzo y también en el suroeste, pero sí alcanzarán a los valles extremeños del Tajo y Guadiana, donde se pueden ver los -5º. También tendrán hasta -7 o -8º en el nordeste peninsular, donde el descenso térmico será especialmente importante en zonas de montaña.

Seguirá también muy frío el ambiente en el Duero, donde pueden rondarse todo el día los 0º durante todo el día a causa de la niebla, que producirá más cencellada. El sábado, las precipitaciones serán muy escasas y tan solo en Baleares y norte de las islas Canarias más montañosas. El domingo se repetirá el mismo esquema, con algunas gotas en el extremo norte de la Península y en el norte de las islas Canarias más montañosas. Heladas generalizadas en el interior, pero algo menos intensas. Las temperaturas de día subirán en el área mediterránea y superar incluso los 20ºC en Comunidad Valenciana y Murcia, mientras que ya se subirán de 10ºC en amplias zonas del país, salvo donde haya niebla o aún nieve.

El lunes continuará la situación y subirán de forma gradual las temperaturas mínimas, pero se mantienen las heladas en buena parte del interior, sobre todo en las mesetas y los páramos del sistema Ibérico. El martes se atisban cambios por el noroeste: las altas presiones se irán retirando hacia el este, lo que permitirá la llegada de frentes y borrascas atlánticas con vientos del oeste húmedos y templados. Lloverá en Galicia, el Cantábrico, noroeste de Castilla y León y torno del sistema Central. El miércoles las precipitaciones se extenderán a buena parte de la mitad oeste de la Península y Pirineos y parece que serán abundantes, por lo que la lluvia contribuirá a fundir la nieve que todavía quede en el centro de la Península.

Las temperaturas nocturnas ya serán “claramente más altas” que en días anteriores, con de 6 a 8º más en la mitad occidental peninsular y en la zona centro. El resto de la semana, se espera que siga lloviendo en otras zonas de la vertiente atlántica, pero de manera más débil, y que las temperaturas sigan subiendo. Ya no quedarán apenas heladas y los termómetros recuperarán los valores normales e incluso algo más altos en buena parte del litoral mediterráneo.

Más información

Lo más visto en...

Top 50