Caso Gürtel

La sentencia del ‘caso Gürtel’ confirma las bases sobre las que el PSOE justificó su moción de censura a Rajoy

El Supremo mantiene los principales argumentos judiciales que emplearon los socialistas en el escrito que registraron en el Congreso

Pedro Sánchez y Mariano Rajoy se saludan tras la moción de censura que llevó al primero a La Moncloa.
Pedro Sánchez y Mariano Rajoy se saludan tras la moción de censura que llevó al primero a La Moncloa.Uly Martín

El comunicado difundido ayer por Mariano Rajoy en el que alude a una “reparación moral” del Tribunal Supremo por la sentencia firme del caso Gürtel insiste en lo que ya dijo en el Congreso de los Diputados durante el debate de la moción de censura que lo desalojó de La Moncloa en junio de 2018: “Toda la justificación” de la moción que aupó a Pedro Sánchez a la Presidencia al Gobierno “está construida sobre la base de una enorme manipulación de una sentencia”.

El PSOE registró su moción al día siguiente de que se conociera la sentencia sobre la primera etapa de la trama Gürtel y su escrito incluía frases literales de la resolución judicial, pero, en contra de lo que defienden ahora el PP y Rajoy, la sentencia del Supremo no anula ninguno de los argumentos judiciales que esgrimieron los socialistas. Los jueces mantienen la mayoría, algunas con la literalidad que usó el PSOE en su moción, y solo matiza algunas reflexiones de los jueces de la Audiencia Nacional, pero que no cambian el sentido de las condenas.

Un auténtico y eficaz sistema de corrupción. El texto de la moción de censura comenzaba señalando que la sentencia de la Audiencia Nacional “condena diferentes cargos públicos y orgánicos del Partido Popular, así como a la propia organización política como responsable a título lucrativo”. La Audiencia Nacional condenaba efectivamente a diez excargos del PP, condenas que el Supremo ha confirmado ahora, como también la responsabilidad civil del partido por lucrarse con el dinero de la trama.

El alto tribunal reitera también en su resolución la otra afirmación que el PSOE incluyó en la presentación de su moción: que la sentencia ponía de manifiesto que la trama de corrupción tejida entre las empresas de Correa y el PP, suponía “un auténtico y eficaz sistema de corrupción institucional mediante la manipulación de la contratación pública central autonómica y local”.

Las “contradicciones” de la Audiencia. El escrito registrado por los socialistas incluía también un párrafo de la sentencia relativo a que en este caso no se dilucidaba la responsabilidad penal del PP, sino la civil, porque la actividad delictiva de algunos dirigentes “produjeron beneficios económicos al partido”. Este párrafo no está como tal literalmente en la sentencia del Supremo, pero esta sí certifica que el PP de Rajoy se lucró al financiar con ese dinero actos electorales, la misma conclusión a la que llegaron los jueces de la Audiencia Nacional y por la que condenaron al partido como partícipe a título lucrativo.

Pero ese extracto que se incluyó en la moción socialista tenía también una de las apreciaciones que censura ahora el alto tribunal: que de los hechos se desprendía la “apariencia” de que el PP pudo incurrir en delitos de cohecho y prevaricación y que en los mismos podían estar implicados “personas relevantes del partido”, al margen de las juzgadas. Este es el único punto en el que el Supremo dice que la Audiencia entró en “contradicción”. “No puede afirmarse la autoría del Partido Popular como autor de delitos de corrupción y prevaricación irregular, cuando esta posibilidad de que fuera destinatario de sobornos no fue objeto de acusación, al no solicitarse su condena en tal sentido y haber sido traído al proceso como partícipe a título lucrativo que presupone que el beneficiario no solo no participó en el delito sino que desconoció su comisión”, señalan los magistrados. Rajoy reproduce esta frase en su comunicado de ayer, aunque omitiendo la afirmación de que la posibilidad de que fuera objeto de soborno no fue objeto de acusación.

La falta de “credibilidad” de Rajoy. El PSOE justificó también la moción en que la Audiencia Nacional había cuestionado la “credibilidad” de Rajoy y de otros dirigentes populares que en sus comparecencias como testigos en el juicio negaron la existencia de esta contabilidad opaca y el cobro de sobresueldos. Ningún acusado se quejó en sus recursos de ese punto en concreto, por lo que el Supremo no alude a él y, en teoría, esta afirmación de la Audiencia Nacional ya es firme, aunque no fuera más que una valoración del tribunal.

Los socialistas alegaron también que de los hechos probados en la sentencia se derivaba “la responsabilidad política” de Rajoy. “La permanencia en la Presidencia del Gobierno del máximo responsable de una formación política declarada judicialmente como parte de un sistema de corrupción institucional, afectaría gravemente a la credibilidad de la Presidencia y del Gobierno”, concluía el PSOE. Más allá de las responsabilidades políticas, que no se dilucidan en los tribunales, la sentencia del Supremo sí confirma que el PP eRa el “nexo” de todos los hechos probados y considerados delictivos.

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