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Sánchez intenta derribar a Rajoy con una moción de censura

El secretario general del PSOE pide el apoyo de todos los grupos parlamentarios, pero no tiene garantizado el éxito

Pedro Sánchez, en la rueda de prensa de este viernes.

El caso Gürtel ha alterado por completo el escenario político español. Cuando parecía que el Gobierno podía respirar tranquilo tras conseguir el miércoles el visto bueno a los Presupuestos Generales del Estado, la contundencia de la sentencia sobre el mayor caso de corrupción de la democracia ha puesto contra las cuerdas al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy: ha quedado demostrado que su partido mantuvo una contabilidad ilegal durante años, el PP ha sido condenado por beneficiarse con miles de euros de origen ilícito y la credibilidad del jefe del Ejecutivo ha sido cuestionada por el tribunal que ha juzgado el caso. Como consecuencia de ello, el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, decidió presentar este viernes una moción de censura para derribar al Gobierno.

Sánchez lo tenía claro desde la noche anterior. Ante la negativa de Rajoy a asumir cualquier responsabilidad política tras la sentencia, el secretario general del PSOE vio la oportunidad de resarcirse de su investidura fallida en 2016 y llegar por fin al Palacio de La Moncloa. Por eso dio la orden de registrar la moción en el Congreso incluso antes de que se iniciara la reunión de la dirección de su partido.

El secretario general del PSOE compareció a media mañana e hizo un llamamiento a los 350 diputados para pedirles su apoyo —necesita mayoría absoluta (176) para poder ser elegido presidente— y con el objetivo de “recuperar la dignidad de la democracia española”.

Sánchez lanzó el órdago sin haber hablado previamente con ningún partido político y poniendo al resto de formaciones frente al dilema de mantener a Rajoy en La Moncloa o apostar por él. Su intención es formar un Gobierno en solitario, sin mayor sustento que el de sus 84 diputados, y con cuatro objetivos: “Recuperar la normalidad institucional, regenerar la política española, atender las urgencias sociales y convocar elecciones”. Además, recalcó que su Ejecutivo hará “cumplir la Constitución, garantizará la convivencia, defenderá la soberanía nacional y cumplirá los compromisos con la Unión Europea”.

Sin embargo, su discurso dejó dos incógnitas en el aire. Por un lado, en qué fecha pretende convocar unas nuevas elecciones. “Cuanto antes, pero previamente habrá que recuperar la estabilidad y la normalidad institucional”, dijo cuando se le preguntó al respecto. Esa falta de concreción en la respuesta deja muy difícil que Ciudadanos pueda apoyar su moción de censura, pues el partido de Albert Rivera aboga por la convocatoria urgente de comicios.

La falta de apoyo de Ciudadanos pone sobre la mesa la segunda gran duda: ¿puede Sánchez convertirse en presidente sin el voto de Rivera? Matemáticamente es posible, pero la jugada requeriría la intervención de los partidos separatistas catalanes (ERC y PDeCAT) y del PNV, aparte de Unidos Podemos y Compromís. Sánchez se mostró este viernes dispuesto a ser investido con todos esos votos sin exclusión, si bien puso énfasis en que su Gobierno garantizará el cumplimiento de la Constitución.

Tanto los independentistas catalanes como Podemos y Compromís ofrecieron este viernes su apoyo a Sánchez, aunque los primeros exigieron una rectificación respecto a su posición sobre Cataluña. Falta por saber qué hará el PNV. Su portavoz en el Congreso, Aitor Esteban, dijo estar dispuesto a “hablar” con el PSOE.

“Mala para España”

Por su parte, el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se vio forzado a salir finalmente a escena tras escuchar a Sánchez. Rajoy descalificó la moción porque “va contra la estabilidad, perjudica la recuperación económica y es mala para España”. Lejos de asumir cualquier responsabilidad sobre el caso Gürtel, el presidente cargó contra la sentencia argumentando que no es firme, que uno de los magistrados del tribunal ha emitido un voto particular más benévolo con el PP, que no se ha condenado a ningún miembro de su Gobierno y que los hechos tienen que ver con las ciudades madrileñas de Pozuelo de Alarcón y Majadahonda, y que por tanto la dirección nacional los desconocía.

El enroque de Rajoy y la moción presentada por Sánchez ponen a España ante una crisis institucional de imprevisibles consecuencias justo cuando el país atraviesa por una situación excepcional debido al desafío independentista en Cataluña y a la activación del artículo 155 de la Constitución, que mantiene suspendidas las competencias autonómicas. Una vez registrada la moción, el presidente ya no puede convocar elecciones, por lo que habrá que esperar al desenlace de la votación que se produzca a partir del 31 de mayo para saber quién lidiará a partir de ahora con ese problema: Rajoy o Sánchez.

La inestabilidad lastra la Bolsa y eleva la prima

La incertidumbre política desatada tras la sentencia del caso Gürtel y la moción de censura presentada ayer por el PSOE no sentó bien a los mercados. Después de una apertura positiva, el Ibex dio la vuelta y terminó perdiendo el 1,7%, hasta los 9.826 puntos, con la banca como sector más castigado. Además, la prima de riesgo, el diferencial con el bono alemán a 10 años, que había cerrado el jueves en 92 puntos, escaló hasta los 106, el máximo desde enero.

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