Suiza indaga una transferencia de 3,5 millones de la cuenta de Juan Carlos I a Bahamas

El fiscal suizo preguntó a Corinna Larsen en su interrogatorio sobre dicha transferencia y esta aseguró desconocerla

El rey emérito Juan Carlos, el pasado mes de febrero en Madrid.
El rey emérito Juan Carlos, el pasado mes de febrero en Madrid.EP / Getty

El fiscal suizo Yves Bertossa investiga una transferencia de 3,5 millones de euros desde la cuenta suiza de Juan Carlos I, a nombre de la fundación panameña Lucum en la banca privada Mirabaud, a una cuenta en el paraíso fiscal de Bahamas del abogado Dante Canónica, y rastrea si el dinero terminó en otras cuentas con titulares desconocidos, según documentos de la investigación a los que ha tenido acceso EL PAÍS. El fiscal suizo preguntó a Corinna Larsen en su interrogatorio sobre esta transferencia y esta aseguró desconocerla.

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La Fiscalía del Cantón de Ginebra investiga por presunto blanqueo agravado de capitales a Canónica, creador y secretario de la fundación Lucum, al gestor de fondos del rey emérito Arturo Fasana, y a Corinna Larsen, la receptora final de los 65 millones que recibió esta cuenta el 8 de agosto de 2008 del Ministerio de Finanzas de Arabia Saudí.

Bertossa ha conseguido seguir la pista de los 64,8 millones que, en junio de 2012, Juan Carlos I ordenó con su firma que se transfirieran a una cuenta de la sociedad Solare de Corinna Larsen en el Banco Gonet & Cie en Nassau (Bahamas). 39 de estos millones fueron a parar después a una cuenta de Larsen en el FieldPoint Private Bank de Nueva York. Y 11 de ellos, en un tercer salto contable, a cuentas de la antigua amiga del rey emérito en sus cuentas en el Reino Unido.

Pero hasta ahora no se ha desvelado la incógnita de por qué antes del cierre de la cuenta de Juan Carlos I se transfirieron 3,5 millones a la cuenta de la sociedad Dolphin de Canónica en el banco suizo Pictet & Cie en Nassau (Bahamas), el mismo paraíso fiscal donde se ocultó el grueso de la donación del rey emérito a Larsen.”He regularizado mi situación ante la Hacienda de Ginebra. Le haré llegar los documentos sobre este asunto de aquí al 21 de enero de 2019″, respondió Canónica durante su primera declaración ante Bertossa el 19 de diciembre de 2018.

El fiscal suizo preguntó a Larsen en su interrogatorio sobre esta transferencia millonaria a Canónica y esta respondió así: “Ignoro si una parte de los haberes de la fundación Lucum (de Juan Carlos I) han sido transferidos a cualquier otro. Me informáis de que 3,5 millones han sido transferidos en favor del señor Canónica… Yo no he sido informada de eso”, remató la consultora alemana.

Tanto Canónica como Fasana cobraban sus honorarios de la cuenta de Lucum. El primero por gestionar la fundación y el segundo por administrar los activos. En los movimientos de la cuenta, desde su apertura en 2008 hasta su cierre en 2012, aparecen los conceptos y las cantidades que cobraron ambos por sus servicios. Estas cantidades, y otras de gastos corrientes de Juan Carlos I para viajes, regalos y compras, no son objeto de la investigación suiza.

Presunto blanqueo

En busca de acreditar un presunto delito de blanqueo, la investigación suiza se centra en examinar los pagos millonarios que se hicieron desde la cuenta del entonces jefe del Estado a la de su entonces amiga en el banco Mirabaud, en el HSBC y en la filial del Gonet & Cie en Bahamas.

El foco principal está puesto en varias transferencias. Una de 1,5 millones que el rey emérito envió a Larsen y que esta empleó en comprar una casa en Eaton Square en Londres valorada en 5 millones de libras (5,6 millones de euros), vivienda en la que Larsen asegura haber invertido cuatro millones adicionales en reformas. “Fue una donación a mi favor”, afirmó la consultora alemana. También se indaga la compra de otra mansión en el norte de la capital británica valorada en 6,4 millones. Compra que se hizo a nombre de una sociedad de Larsen.

Los pagos de Juan Carlos I para la compra de dos apartamentos de lujo en la estación de esquí suiza de Villars-su-Ollon están siendo investigados. El rey emérito financió la operación con dos millones de francos suizos (1,9 millones de euros), la mitad de la inversión, según el testimonio de Larsen. Esta última atribuye estos pagos a “préstamos” que, asegura, fueron devueltos.

Bertossa ha puesto especial interés en los cinco millones de dólares que Larsen recibió en su cuenta del Mirabaud semanas después de que el entonces jefe del Estado visitara Kuwait. Esta lo atribuye a una labor de consultoría en ese país y afirma haberla justificado al banco con un contrato, pero directivos del banco han puntualizado que se “se trata más de una carta que de un contrato”.






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