Un vídeo registró el ritual con veneno en casa de Nacho Vidal en el que murió un fotógrafo

El abogado del exactor porno asegura que la grabación, una de las pruebas en poder de la Guardia Civil, muestra el intento de su cliente de reanimar a la víctima

El actor y director Nacho Vidal, en una imagen de archivo.
El actor y director Nacho Vidal, en una imagen de archivo.EUROPA PRESS

El ritual en el que el fotógrafo José Luis Abad murió hace 11 meses en la casa de la antigua estrella del cine porno Nacho Vidal quedó registrado en un vídeo. Según Daniel Salvador, abogado del actor catalán investigado en una causa por homicidio imprudente, en las imágenes se ve al fallecido consumir la sustancia alucinógena ―vapores del veneno de sapo bufo alvarius― que le provocó “la sintomatología normal en estos casos, similar a cualquiera de las grabaciones que se pueden ver por internet de gente que se graba a sí misma”. Entonces, siempre según la versión del letrado, “llamaron a la ambulancia cuando vieron que había problemas con la respiración y de prisa comenzaron a hacer los ejercicios de reanimación”, como el boca a boca. En ese momento, Vidal, de 46 años, estaba acompañado en su casa de campo de Enguera (Valencia) por una prima y un asistente, también investigados por homicidio imprudente y delito contra la salud pública. El vídeo se encuentra en poder de los investigadores, según el abogado.

El abogado defensor del actor ha negado, en conversación con este periódico, que haya existido una omisión de socorro e insiste en que se avisó a los servicios médicos de urgencia en cuanto vieron que la reacción a la sustancia del fotógrafo especializado en moda era peligrosa. Según Salvador, en el video, una de las pruebas en poder de la Guardia Civil, se ve al actor reanimándolo. El letrado ha incidido también en que Nacho Vidal “no era un chamán, ni se lucraba con este tipo de rituales”.

Según el letrado, el fallecido ya había probado en una ocasión anterior el veneno de sapo: “Fue la propia víctima la que insistió en volver a tomar la sustancia buscando un entorno seguro y confortable”, ha añadido. El ritual fue grabado con un móvil a petición del propio fotógrafo. Fuentes del entorno familiar y de amistades del fotógrafo han declinado cualquier comentario sobre los hechos y se han remitido a la investigación de la Guardia Civil.

El actor porno Nacho Vidal, en una imagen de archivo. En vídeo, Vidal narra su experiencia con el sapo bufo en una grabación subida en 2016 a la cuenta de youtube Meigallo. Vídeo: CORDON PRESS | Youtube

La muerte de José Luis Abad —de una parada cardiorrespiratoria— se produjo en julio de 2019 en la localidad valenciana de Enguera, de donde es la familia paterna del artista catalán. El pasado jueves, 11 meses después, la Policía Judicial de la Guardia Civil de Xàtiva detuvo a Vidal y otras dos personas que también participaron en un ritual basado en la inhalación de los vapores del veneno de sapo bufo alvarius dentro de la denominada Operación Yurta.

El sapo bufo alvarius, o sapo del río Colorado, es una de las 400 especies de ranas mexicanas. En unas glándulas detrás de la cabeza almacena una secreción que, deshidratada y después fumada, contiene un explosivo cóctel de alcaloides psicoactivos, sobre todo, el 5-MeO-DMT. La molécula, presente en dosis bajas en el propio cerebro humano, provoca al circular por los receptores de la serotonina breves pero agudísimos estados de alteración o rapto de la conciencia.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Abad falleció tras ingerir la sustancia alucinógena empleada en determinados ambientes tanto para usos recreativos como por sus supuestos efectos terapéuticos contra las adicciones. El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 2 de Xàtiva tomó declaración a los tres detenidos el pasado viernes y decretó para ellos la libertad provisional sin ninguna medida cautelar, según el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV).

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS