El senador de Ciudadanos Fran Carrillo renuncia a su acta
El parlamentario andaluz da un paso atrás para ceder su puesto al exsecretario de Organización del partido con Rivera
Los movimientos no cesan en Ciudadanos en la nueva etapa que ha abierto el partido con el liderazgo de Inés Arrimadas. Una nueva renuncia se produce solo 24 horas después de la marcha ayer de Marcos de Quinto de las filas del partido: en este caso, la del senador Fran Carrillo, que anunciará en la mañana de este miércoles que deja su acta en la Cámara alta, según fuentes conocedoras de su decisión. Carrillo renuncia a su puesto como senador y portavoz adjunto en el Senado, pero seguirá como diputado en el Parlamento de Andalucía y asumirá nuevas responsabilidades en el partido. Su paso atrás está previsto para que su puesto lo ocupe el exsecretario de Organización de Ciudadanos, Fran Hervías, el único integrante del núcleo de Albert Rivera que resiste en la etapa de Arrimadas.
Carrillo comunicará su renuncia al acta de senador en una comparecencia a las once de la mañana en el Parlamento de Andalucía, donde es portavoz adjunto del grupo parlamentario de Ciudadanos y diputado por Córdoba. Su escaño en el Senado es de designación autonómica, por lo que tras su renuncia, el Parlamento de Andalucía tendrá que autorizar que lo ocupe Fran Hervías en su lugar. Ciudadanos tiene nueve senadores y grupo propio esta legislatura.
El paso atrás de Carrillo, uno de los diputados andaluces con más proyección, está relacionado con el acomodo que la nueva dirección ha buscado para El Lobo, como se conoce en Ciudadanos al exsecretario de Organización, figura clave en la construcción nacional de la formación y miembro del círculo más cercano de Rivera. A diferencia del resto de integrantes del entorno del expresidente de Ciudadanos, que dimitieron tras el desplome electoral, Fran Hervías es el único de ellos que continúa en el partido, aunque también anunció su dimisión tras las elecciones generales de noviembre.
Hervías dimitió como secretario de Organización, pero siempre manifestó su intención de quedarse trabajando en el partido. El exdiputado ―no logró escaño en las elecciones de noviembre― controlaba una importante red de cuadros de Ciudadanos por todo el país, porque se ocupó de lanzar la expansión nacional de la organización cuando esta era solo una formación catalana. Esa red le dio un enorme poder, hasta recibir ese apodo de El Lobo. Hervías, de origen andaluz y casado con la exdiputada por Sevilla Virginia Salmerón, rivaliza además por el poder orgánico con el vicepresidente de la Junta de Andalucía, Juan Marín.
En la nueva etapa, Arrimadas dejó claro que no lo quería en el mismo puesto, y lo sustituyó por Borja González, exsecretario de Organización en Euskadi, y tampoco lo mantuvo en la ejecutiva. Sin embargo, sí le hizo un hueco como uno de los 120 nuevos miembros del consejo general, máximo órgano entre congresos, que acaba de ser renovado el pasado marzo. Ahora también tendrá un escaño en el Senado.
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