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Mar Flores, invitada sorpresa en la fiesta de Elton John de los Oscar

La modelo y diseñadora muestra en sus redes sociales un lujoso estilo de vida en aviones privados y eventos exclusivos

Oscar 2020
Mar Flores arreglándose para la fiesta de los Oscar que organizó la noche del domingo Elton John.

50 años y a todo gas. Podría ser el título de una película pero también la frase que resume la vida actual de Mar Flores, modelo y ahora diseñadora de moda. Ella fue el mito erótico de los noventa en España y reventó las revistas por protagonizar un escándalo sexual a tres bandas en el que estaban implicados el empresario Fernando Fernández-Tapias; el contertulio de televisión, aristócrata italiano y expareja de Ana Obregón, Alessandro Lecquio; y Cayetano Martínez de Irujo, conde de Salvatierra e hijo de la desaparecida Cayetana de Alba.

Aquella época ha quedado atrás, como también lo ha hecho su desaparición voluntaria de los medios de comunicación, que coincidió con sus años de matrimonio con el empresario Javier Merino. Con él tiene cuatro hijos: Mauro, 16 años; Beltrán, de 13; y los mellizos Bruno y Darío, de nueve. Ella tiene además otro hijo de 26 años, Carlo Constanzia, que ha hecho sus primeros trabajos como actor y es fruto de su primer matrimonio con Carlo Constanzia di Costiglione.

Mar Flores parece condenada a reinventarse y, después de divorciarse de Javier Merino, la modelo decidió retomar su imagen pública. Comenzó su regreso paulatino acudiendo a eventos relacionados con el mundo de la moda, lanzó su propia marca, Mar Flores Madrid (MFM), y después volvió a ser portada de revistas del corazón por su relación de ida y vuelta con el empresario mexicano Elías Sacal.

Todo normal hasta aquí. Sin embargo, y por mucho que los mentideros del corazón aseguren que su situación económica quedó saneada después de su divorcio de Merino, no deja de sorprender la lujosa vida que aparentemente lleva Mar Flores. Testigo de ello es su cuenta de Instagram y su última aparición en sociedad, nada menos que en la ya famosa fiesta que cada año organiza Elton John para ver la ceremonia de los Oscar y que utiliza para recaudar fondos contra el sida. Una fiesta exclusiva que hace la competencia en lujo y glamur a la que organiza, también cada año, la revista Vanity Fair tras la ceremonia de los Oscar y a la conocida como Baile del Gobernador, que corre a cargo de la Academia de Cine estadounidense.

Allí estuvo la noche de este domingo Mar Flores envuelta en un brillante vestido plateado de la firma española Malne, acostumbrada a vestir a otros famosos patrios en diversos eventos. Así se puede ver en su página web, donde personajes como las actrices Paz Vega, Ana Álvarez, Dafne Fernández, Emma Suárez, la presentadora Cristina Pedroche o la misma Mar Flores lucen diseños de la firma. El caso es que Mar Flores, a pesar de sus obligaciones como madre de cuatro hijos menores, se mueve en fiestas selectas, citas exclusivas en distintos lugares del mundo y no es extraño verla viajando en aviones privados para no perderse ninguna de las pasarelas de moda internacionales.

Su red de contactos puede tener que ver con este tren de vida; su fallida relación con Elías Sacal, que finalizó recientemente al parecer de forma definitiva, también. Pero no deja de sorprender, por muy engañosas que sean las publicaciones en las redes sociales, su glamurosa vida después de tantos altibajos. La modelo luce espléndida en su cincuentena, aprovecha su tirón mediático para ejercer de prescriptora en sus redes sociales —una actividad que le reportará ingresos en función de las marcas que menciona en sus estilismos diarios— y continúa con su propia marca de moda, MFM, que comenzó centrada en los complementos pero ahora ofrece una colección más amplia que se comercializa a través de su propia web y que se define como "moda para el día a día".

Pese a todo, Mar Flores ha aprendido una lección que tiene que ver con las historias vividas: su principal proyecto es su propia familia, como ha afirmado en numerosas ocasiones, y su vida privada no está tan expuesta como lo estuvo en el pasado. Los negocios por un lado y lo personal por otro. 

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