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El chalet ‘maldito’ de Pedralbes de los Urdangarin recobra la vida

La antigua residencia barcelonesa de Cristina de Borbón y su marido recupera la actividad tras siete años desocupada

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Una imagen de la fachada de la casa de Pedralbes que fue de Iñaki Urdangarin y Cristina de Borbón. GTRES

La vida ha vuelto al chalet más famoso de Pedralbes. La que fue la residencia de Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarin en Barcelona, símbolo de su apogeo y caída, vuelve a tener movimiento. Tras estar bajo reformas desde 2017, y después de casi siete años desocupada, la vivienda luce una imagen renovada y es el hogar de una familia de la que no ha trascendido su identidad.

Una empleada del hogar ha confirmado este viernes a EL PAÍS que la casa vuelve a estar ocupada, aunque no ha querido precisar quiénes son los inquilinos. El último propietario conocido del inmueble es el millonario Laith Pharaon. Arnaldo Román, director financiero de Orca Holding, compañía de Pharaon, no ha querido explicar a este diario si la residencia ha sido alquilada o vendida, ni si sigue siendo todavía propiedad de su socio. Tampoco el bufete de abogados Addvante, representante de Pharaon y de Orca Holding, ha querido aportar ningún tipo de información.

Pharaon es un conocido magnate del sector inmobiliario, con propiedades en América Latina, Estados Unidos, Maldivas o España. En Barcelona, además de inmuebles de lujo, Pharaon ha invertido en el selecto club social Soho House o en la empresa gestora de patrimonios Meridia Capital, sociedad dirigida por el presidente del Círculo de Economía, Javier Faus. El empresario aglutina sus activos en el Orca Holding, con sedes comerciales en Singapur, Barcelona y Miami.

Una imagen de la piscina de la casa de Pedralbes.
Una imagen de la piscina de la casa de Pedralbes.

Pharaon, nacido en el Reino Unido, es hijo de Ghaith Pharaon, un empresario saudí de éxito en las décadas de los setenta y ochenta, célebre porque fue hasta su muerte en 2017 un fugitivo de la justicia norteamericana por un caso de fraude bancario. “Supongo que puede decir que el límite es el cielo”, dijo Pharaon padre en una entrevista de 1979 a The New York Times, desde una de las torres de oficinas que poseía en París.

Su hijo Laith, de 51 años, recibió una educación privilegiada a caballo entre Suiza y Estados Unidos. Tiene establecida su residencia en Punta del Este (Uruguay) y desde joven gozó de una existencia en la que destacaron las fiestas y su pasión por las carreras náuticas con lanchas de gran cilindrada. Pharaon adquirió la casa de los Urdangarin en 2017. La hija del rey emérito y su marido la habían comprado en 2004 por 5,8 millones de euros, cifra a la que sumaron tres millones para adaptarla a su estilo. En 2012, en plena tormenta judicial por el caso Nóos, los Urdangarin iniciaron su traslado para vender su bien más preciado y costear así gastos derivados del litigio. Urdangarin, que cumple desde 2018 una condena de cinco años de cárcel, obtuvo el pasado septiembre el segundo grado penitenciario y puede salir ocho horas al día, dos veces por semana, de la prisión de Brieva (Ávila). Cristina reside a caballo entre Ginebra (Suiza) —donde trabaja para la Fundación La Caixa— y España, para estar cerca de su marido.

El primer comprador de la finca de la calle Elisenda de Pinós fue la sociedad de inversión Southbury, que formalizó la compra en 2015 por 6,9 millones de euros. Southbury la vendió luego a Pharaon por un precio que no fue desvelado. El coste actual del alquiler o venta tampoco se ha hecho público, aunque los antiguos duques de Palma —el Rey Juan Carlos revocó el título a su hija en 2015— la arrendaron durante un tiempo en 2010 por 13.000 euros al mes. El precio medio de alquiler residencial en el barrio de Pedralbes es de 15,35 euros el metro cuadrado, según datos de la Generalitat. La finca tiene 1.049 metros cuadrados edificados, según el Catastro, por lo que el precio de alquiler actual según el precio de mercado en esa zona podría superar los 16.000 euros mensuales.

El palacete ofrece también las ventajas propias de la zona más selecta de Barcelona. A un tiro de piedra se encuentran algunos de los mejores colegios de la ciudad —los cuatro pequeños Urdangarín estudiaron en escuelas como el parvulario Carles Riba y el Liceo Francés—; también cuenta el lugar con la variada oferta comercial y de restauración del barrio de Sarrià, con el monasterio gótico de Pedralbes, los bosques del castillo de L'Oreneta o los jardines de Villa Amelia y Santa Amelia, un parque en el que era habitual encontrarse los domingos a Iñaki y Cristina paseando con sus hijos. También queda cerca el Tenis Barcelona, club del que eran socios y asiduos, sobre todo Urdangarín y los niños. Cristina de Borbón solo tenía que bajar la avenida Pedralbes en un corto y tranquilo recorrido en coche o motocicleta para llegar a su puesto de trabajo en la sede de La Caixa, en la avenida Diagonal.

De todo ello solo quedan hoy algunos recuerdos entre los vecinos más veteranos, como la histórica pastelería Foix de la plaza de Sarrià, establecimiento que fue responsable de la repostería de la boda entre Cristina e Iñaki, en 1997. En la Foix todavía comercializan el Postre Real, un pequeño pastel de milhojas, crema y fresitas, una suerte de homenaje a la que fue conocida como la infanta catalana.

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