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Amenazas a una madre en Facebook por pedir que no se regalen obsequios caros a los niños en Navidad

Megan Jackson defendió en esta red social en 2017 a las familias que no pueden comprar regalos de lujo. La polémica resurge y algunos usuarios le desean la muerte

Como cada Navidad, ni Papá Noel —Santa Claus en los países anglosajones— ni los regalos escapan al escrutinio de las redes sociales: padres indignados por el número de obsequios que se entregan a los niños, progenitores y profesores que no creen en la magia de la Navidad y deciden contarles la verdad a los pequeños por distintos motivos, etcétera. Y en primera fila del debate se sitúa este año, y no es el primero, una madre y trabajadora social australiana, Megan Jackson, que publicó un post en Facebook en 2017 en el que introducía un debate muy interesante: "Si el regalo que le vas a hacer a tu hijo tiene un precio excesivo, le deberías decir que se lo has comprado tú,  que no ha sido cosa de Santa [Claus]”. El mensaje, con más de 102.000 compartidos y más de 59.000 me gusta, se ha viralizado desde principios de diciembre. Jackson ha tenido que leer comentarios con amenazas e insultos desde entonces.

El post, que la mujer ha borrado agobiada por los haters, decía: "No puede estresarme más. ¡Dejad de decirles a vuestros hijos que Santa es el que les trae un iPhone, un iPad o un regalo de 200 euros!". Según la australiana, este consumismo desaforado que se traduce en regalos carísimos para los niños acentúa las desigualdades y genera incomprensión en los pequeños, al ligarse la recompensa al poder adquisitivo y no al comportamiento de cada menor. “Los niños se preguntan por qué a ellos Santa les trae un par de calcetines o un abrigo o juguetes hechos a mano, mientras otros reciben obsequios mucho más caros”. “Es el segundo año”, prosigue Jackson, “en el que un padre me dice, entre lágrimas, que sus hijos le preguntan si no son suficientemente buenos o si Santa no les quiere tanto como a otros niños”. Según mantiene la mujer, esa situación "le rompe el corazón". Y hace un llamamiento: "Sé consciente de lo que regalas". Megan Jackson propone regalos menos caros, y si estos se hacen, que a los niños les quede claro que no es un obsequio de Santa Claus, sino de sus padres.

Un debate encendido

Desde la publicación del comentario en Facebook ha recibido miles de reacciones. Tan vehementes en el apoyo como agresivas en el rechazo. "Odio decirlo, pero nunca había pensado en ello. Y me gusta y estoy de acuerdo", aseguraba una representante de la corriente que aboga por racionalizar el gasto en regalos navideños y en minimizar las diferencias entre aquello que reciben los menores de familias más pudientes y las de menores recursos. Otro grupo defiende no tanto el gasto sino el tipo de objetos que llegan a manos de menores muy pequeños: "Los niños que creen en Santa suelen tener menos de ocho años. Y no deberían recibir ni un iPhone ni un iPad. Dejemos de querer que crezcan tan rápido". Pero el post también ha cosechado comentarios muy violentos y despectivos: "Si no puedes darles una vida buena a tus hijos y estás triste de que no reciban este tipo de regalos, no tengas hijos. Tan simple como eso".

Tras la gran cantidad de opiniones al respecto, aumentadas este 2019, Jackson ha explicado que lo que comenzó como una súplica de empatía para los más necesitados se ha convertido en algo feo: "En las últimas 24 horas he recibido comentarios que van desde llamarme "una Santa socialista" hasta personas que esperan que destroce el coche con mi hijo en Navidad y muera".

"Ya no quiero leerlos, no sé qué pasa con la publicación que provoca tanta ira y odio en las personas. No puedo entender por qué están tan empeñadas en exhibir regalos lujosos de un personaje ficticio, pero no puedo pasar mi tiempo libre racionalizando su falta de humildad. Gracias de antemano", se despidió la mujer el pasado 9 de diciembre.

¿Cuáles son los regalos más adecuados?

Yolanda Salvatierra, psicóloga de KASH-LUMN Family Care, explica que lo realmente importante es que "los regalos que reciban los niños en estas fechas estén acordes con su edad y, especialmente, en cómo los van a valorar. Y ese valor debe tener que ver con su significado, no con el precio que los padres paguen por él. "Los niños no saben de precios", afirma rotunda. "Si tu hijo pide un iPhone será porque en su entorno ese aparato-marca se valora. Y deben ser los progenitores (que son los responsables de ese menor) quienes decidan si debe tenerlo o no para su edad".

Desde un punto de vista profesional, no aconsejamos nunca que los niños tengan un móvil, del precio que sea. Sobre el tema de la igualdad de oportunidades, que indica la madre en su post, "vivimos en una sociedad consumista y competitiva. Dos condiciones poco apropiadas para la educación en valores, así que desde ese punto de vista, poco que añadir. Pero también hay que respetar que cada padre regale lo que quiera o pueda a su hijo, porque al final lo que realmente educa es el amor que se transmita con ello".

Cuenta la leyenda que Reyes Magos llevaron a Jesús oro para la valentía, incienso para la humildad y mirra para actuar de corazón. "Y esta debería ser la pauta para regalar estas fiestas. Y una simple golosina puede contener esas tres características, también ese iPhone que pone de ejemplo como regalo caro", afirma la experta.

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