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Jeffrey Epstein y Harvey Weinstein acudieron al 18º cumpleaños de Beatriz, la hija del príncipe Andrés

Unas imágenes muestran a los magnates acusados de abuso en la fiesta que se celebró en 2006 en el castillo de Windsor, mientras posan junto a Ghislaine Maxwell, la socia y amiga íntima del financiero

El príncipe Andrés y su hija, Beatriz de York, en Windsor en mayo de 2018.
El príncipe Andrés y su hija, Beatriz de York, en Windsor en mayo de 2018. CORDON PRESS

El escándalo en el que está implicado el príncipe Andrés de Inglaterra, al que se relaciona con el magnate y abusador estadounidense Jeffrey Epstein, no para de crecer y sumar nuevos ingredientes. Ahora se ha sabido que no solo él tenía relación con Epstein, sino que toda su familia le conocía. Tal y como ha publicado el diario The Sun este fin de semana, el financiero estadounidense acudió a la celebración del 18º cumpleaños de la princesa Beatriz de York, la hija mayor de Andrés y Sarah Ferguson en 2006. Lo hizo acompañado de Ghislaine Maxwell y también de un personaje que, hasta el momento, no había estado implicado en este asunto: el productor cinematográfico Harvey Weinstein, acusado de agresión sexual por diversas actrices de Hollywood.

Era el 15 de julio de 2006 y el castillo de Windsor, a las afueras de Londres, se vestía de gala para celebrar la mayoría de edad de la primogénita de los duques de York. Lo hacía con una gran fiesta de estilo victoriano, con vestidos de gasa y tul y recargados peinados. Se trataba de una cena y una fiesta de máscaras inspirada en el año 1888, es decir, un siglo antes del nacimiento de Beatriz. Según el diario británico, la celebración habría costado casi medio millón de euros.

Entre los 400 invitados que se dejaron ver en los jardines del castillo entonces, posaron juntos Jeffrey Epstein, vestido con un uniforme blanco de la marina estadounidense con varias condecoraciones en la solapa; Harvey Weinstein, con un frac negro con pajarita blanca; y Ghislaine Maxwell, socia y amiga íntima del primero (y ahora en paradero desconocido), con una falda negra larga, una blusa de seda, máscara dorada y tocado de plumas rojas, que sonríe ante la cámara agarrada el brazo de Epstein. Su presencia en Windsor deja ver ya no solo la cercanía y familiaridad de los tres sujetos con los duques de York, sino también que el tercer hijo de la reina Isabel II no dudaba en mezclar a sus entonces amigos con la aristocracia y la realeza británica. "Es una tremenda falta de juicio, como mínimo", explica al diario The Sun una de las fuentes vinculadas a esas imágenes. 

Aunque ni la soberana ni su esposo acudieron a la celebración, sí que estuvieron presentes su hijo menor, el príncipe Eduardo, y la esposa de este, Sophie de Wessex, así como Zara y Peter Phillips, hijos de la princesa Ana de Inglaterra. Además, acudieron rostros conocidos como los actores Demi Moore, Ashton Kutcher, la cantante Pixie Geldof o la celebrity Kelly Osbourne. De los invitados, unos 250 fueron a la cena, amenizada por la Real Filarmónica, y otros 150 se unieron más tarde para beber champán y comer más de 4.000 canapés. 

La presencia de Weinstein tiene sentido dado que su entonces novia y después esposa, la diseñadora Georgina Chapman, creadora de la firma Marchesa, era buena amiga de Sarah Ferguson. De hecho, ella fue quien creó el vestido azul que llevaba la princesa Beatriz esa noche. Chapman no posó —o al menos no se han visto imágenes hasta el momento— junto a Epstein, que fue amigo de Weinstein durante años.

La princesa Beatriz y Harvey Weinstein en un concierto en el Royal Albert Hall de Londres en octubre de 2007. ampliar foto
La princesa Beatriz y Harvey Weinstein en un concierto en el Royal Albert Hall de Londres en octubre de 2007. Getty Images

Apenas una semana después de esta fiesta, el 23 de julio, Epstein fue detenido tras las primeras acusaciones, realizadas en 2005, por una menor de 14 años que afirmó que el empresario había abusado de ella. Por tanto, en ese entonces el magnate financiero sabía de la investigación, que ya estaba en marcha. Entonces, la Fiscalía de Nueva York acusó a Epstein de haber explotado a menores "particularmente vulnerables" y de ofrecerles dinero a cambio de sexo. El caso se cerró en 2008 y el magnate pasó 13 meses en prisión (aunque podía salir de ella 12 horas al día, seis días a la semana). Sin embargo, una década después la investigación continuó y el pasado 6 de julio Epstein era acusado formalmente de tráfico sexual de menores y conspiración, por lo que podía ser condenado a 45 años de cárcel. Cinco semanas después, se suicidó en su celda.

Ahora su nombre está asociado al del príncipe Andrés porque este fue uno de sus grandes amigos: viajó con él, se alojó en su mansión neoyorquina y compartieron fiestas. Una mujer llamada Virginia Giuffre asegura que cuando ella tenía 17 años, Epstein le obligó a mantener hasta tres veces relaciones sexuales con el duque de York. El príncipe Andrés negó ante la BBC haberla conocido, así como su cercanía con Epstein. Sin embargo, esa entrevista televisada fue poco creíble, y el príncipe acabó dejando sus funciones públicas y fue obligado a dar un paso atrás en su papel de representación a la corona. Ahora esa mala imagen y esas sospechas se asocian también y de forma definitiva a su familia, que queda aún más ensuciada por su relación con el depredador sexual Harvey Weinstein. Por el momento, Beatriz ha cancelado su fiesta de compromiso, ya que teme que haya demasiados paparazis a su alrededor. Habrá que esperar para ver qué ocurre con su boda, programada inicialmente para el próximo año.

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