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La polémica escena homosexual que mezcla a ‘Euphoria’ y One Direction

Louis Tomlinson, miembro del exitoso grupo juvenil, acaba de hablar en una entrevista sobre la escena que ha causado malestar entre sus fans: "Me molestó"

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Louis Tomlinson y Harry Styles en una imagen de grupo tomada en Birmingham en 2015. Getty Images

En el tercer episodio de Euphoria, la serie adolescente más explícita del momento, un prólogo nos habla de la vida de Kat, la chica curvilínea de la pandilla que pasa de apestada a diosa sexual cuando descubre las posibilidades de su webcam. Se relata, entre otras cosas, que en su juventud alcanzó cierta popularidad en Internet al escribir fan fiction, o sea, relatos que incluyen personajes previamente existentes, ya sean en la ficción, como un protagonista de Crepúsculo, o en la realidad, como el miembro de un grupo juvenil de éxito. Estos relatos, publicados por episodios en plataformas como Wattpad o Tumblr, arrasan entre los jóvenes y suscitan cientos de comentarios en cada entrega.

“Entiendo que es culturalmente interesante, pero estoy un poco cansado de eso”, reveló Tomlinson. “No voy a mentir, me molestó. Me sorprendió que una gran compañía estuviese detrás de eso”

En este episodio de Euphoria se llega a afirmar que Kay, ese personaje ficticio, fue la responsable del surgimiento de la leyenda de “Larry Stilinson”, una expresión que mezcla los nombres de Harry Styles (Worcestershire, 1994) y Louis Tomlinson (Doncaster 1991), miembros de la banda, y que sirvió para dar nombre y entidad el insistente rumor de que los dos eran amantes.

Euphoria va más allá y recrea, en una secuencia animada de unos sesenta segundos, uno de esos relatos de ficción que crea el personaje de Kay (o sea, ficción dentro de la ficción). En la secuencia podemos ver cómo en la primera noche de la gira Take me home (que recorrió el mundo durante 2013) Louis se muestra muy nervioso antes de salir al escenario y Harry se acerca para darle un masaje que termina en una felación de Harry a Louis. La escena evoluciona hacia un momento psicodélico en el que, llevados por la excitación, los dos miembros del grupo flotan en el universo mientras practican lo que se conoce como un sesenta y nueve, o sea, sexo oral mutuo.

Tras su emisión inicial a comienzos de julio (la serie, de ocho episodios, finalizó su primera temporada en agosto, pero sigue disponible en la plataforma HBO), la red ya se llenó de quejas de los seguidores de One Direction. Algunos publicaron vídeos de diez minutos con datos e imágenes para condenar una escena de apenas 60 segundos. Otros sugirieron tanto a Harry Styles como a Louis Tomlinson que demandasen a HBO por esa secuencia, para la que (según tuiteó Tomlinson) no les pidieron permiso.

La célebre secuencia de 'Euphoria' donde se pueden ver a unos Harry Styles y Louis Tomlinson animados y teniendo sexo.

Hubiese sido, probablemente, la peor de las ideas. En primer lugar, porque Euphoria es un fenómeno que ha encandilado a jóvenes (y no tan jóvenes) de todo el mundo. Ponerse en su contra es la peor de las operaciones de márketing. En segundo lugar, porque la historia nos ha enseñado que intentar acallar ciertos rumores (por más infundados que sean) a base de demandas puede dar al traste con una carrera.

En 1992, Jason Donovan (una de las estrellas del pop más famosas de finales de los ochenta en Europa y Australia) demandó y ganó a la revista The Face por insinuar que era homosexual. Se llevó casi un cuarto de millón de euros a cambio, pero el movimiento fue percibido en sus fans homosexuales (que se contaban por decenas de miles) como una reacción desmesurada y que escondía un poco de homofobia. La estrella de Donovan se desvaneció al año siguiente y reconoció, muchos años después, que aquella demanda había sido el peor error de su carrera.

En 1992, Jason Donovan (una de las estrellas del pop más famosas de finales de los ochenta en Europa y Australia) demandó y ganó a la revista 'The Face' por insinuar que era homosexual. Se llevó casi un cuarto de millón de euros a cambio, pero arruinó su carrera

Harry Styles ha permanecido sabiamente callado acerca de este tema. Al fin y al cabo, durante su etapa en solitario ha mostrado a menudo la bandera gay en el escenario y ha jugado cierto papel ambiguo a la hora de incluir referencias a la bisexualidad en sus canciones (como Medicine). Condenar esta escena hubiese jugado, probablemente, en contra de la imagen abierta y tolerante que ha creado de sí mismo.

Louis Tomlinson, que ha tenido menos éxito en solitario que Styles y además ha atravesado tragedias personales como la muerte de su madre con solo 43 años en 2016 y la de su hermana pequeña con 18 en marzo de este mismo año, no ha condenado explícitamente la escena pero sí ha admitido que no fue de su agrado en una entrevista que acaba de publicar The Guardian.

“Entiendo que es culturalmente interesante, pero estoy un poco cansado de eso”, reveló Tomlinson a la periodista Emine Saner. “No voy a mentir, me molestó. Me sorprendió que una gran compañía estuviese detrás de eso”. Tomlinson se refiere a cómo un gigante de la comunicación de HBO recuperó e hizo grande de nuevo una historia que había vivido, al fin y al cabo, en relatos de ficción escritos por adolescentes que se compartían por Internet.

Pero no es ni de lejos la primera vez que este tipo de relatos inspiran algo que se convierte en un hito cultural. El fenómeno de la fan fiction en Internet es tan grande que dos de las más famosas sagas de la última década, con adaptaciones cinematográficas incluidas, surgieron de él: 50 sombras de Grey nació como una ficción fantasiosa con los protagonistas de Crepúsculo, y After nació como una historia de instituto que incluía como personaje a Harry Styles.

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