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El sobrino nieto de Primo de Rivera solicita su ducado al gobierno de Sánchez

Fernando Primo de Rivera y Oriol presenta su solicitud para heredar el título, concedido por Franco, después de que su padre falleciera en diciembre. El ejecutivo está obligado a otorgarlo por ley

Fernando Primo de Rivera y Oriol
Fernando Primo de Rivera y Oriol, en una entrevista en YouTube.

Fernando Primo de Rivera y Oriol ha solicitado al Ministerio de Justicia el título de duque de Primo de Rivera, después de que falleciera su padre, Miguel Primo de Rivera y Urquijo, el pasado diciembre. El título fue concedido por el dictador Francisco Franco a José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange, a título póstumo. Ahora, más de 70 años después y según recoge el BOE del pasado 14 de septiembre, lo quiere heredar su sobrino nieto.

La sucesión ha generado una gran polémica porque llega apenas dos meses después de que el Ejecutivo de Sánchez anunciara su intención de suprimir los títulos nobiliarios concedidos por Franco que atenten contra las víctimas de la Guerra Civil española y el franquismo. Una proposición de ley que el PSOE presentó el pasado julio en el Congreso de los Diputados pero, debido a la falta de la formación de gobierno, por el momento no ha ido a más.

Desde el Ministerio de Justicia aclaran en EL PAÍS que, en contra de como se ha publicado en algunos medios de comunicación, la no aceptación de la sucesión de dicho título estaría en contra de la legislación vigente. “El Gobierno no ha renovado por el momento el ducado de Primo de Rivera en contra de lo que mantienen las informaciones publicadas. En realidad, lo que ha ocurrido es que, tras el fallecimiento del anterior titular, el aspirante ha solicitado la sucesión. Con ello se ha iniciado un procedimiento administrativo reglado en el que el Ministerio de Justicia no tiene ningún margen de actuación”, aseguran.

Dicho procedimiento obliga a Justicia a publicar en el BOE la solicitud para que, en un plazo de 30 días, cualquier otra persona que considere que tiene derecho a ese título pueda alegar sus circunstancias. “En caso de que no haya oposición de nadie, el Ministerio estará obligado a expedir la carta de sucesión. Hacer lo contrario sería una actuación manifiestamente ilegal por parte del Ejecutivo”, insisten desde el Ministerio de Justicia.

Miguel Primo de Rivera Urquijo, duque de Primo de Rivera, saluda a los reyes Juan Carlos y Sofía, en 1991. ampliar foto
Miguel Primo de Rivera Urquijo, duque de Primo de Rivera, saluda a los reyes Juan Carlos y Sofía, en 1991.

Para que este tipo de situaciones no se repita —la sucesión de títulos nobiliarios concedidos durante la dictadura de Francisco Franco— y el Ministerio de Justicia no esté obligado por ley a permitirlas, explican, el Grupo Parlamentario Socialista presentó el pasado mes de julio una proposición de ley en el Congreso de los Diputados cuyo artículo 5 prevé que la ministra o ministro de Justicia o el competente en Memoria Histórica elabore un catálogo de títulos nobiliarios concedidos entre 1948 y 1977, así como de concesión posterior, que representen la exaltación de la guerra civil y la dictadura, para proceder a su supresión. Mientras esta nueva ley no se apruebe en el Parlamento, el Gobierno está obligado a cumplir la legislación vigente.

Pese a que el ministerio ha cumplido con lo que por ley está obligado, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica ha difundido en sus redes sociales su oposición a esta medida. “¿Sigue reconociendo la democracia a los líderes fascistas?”, se preguntan en Twitter.

La noticia recuerda al caso de Carmen Martínez Bordiú, cuando en julio de 2018 heredó el título de duquesa de Franco. La nieta del dictador solicitó el título casi inmediatamente después del fallecimiento de su madre, Carmen Franco Polo, hija única de Francisco Franco, quien en el momento de su muerte en diciembre pasado ostentaba los de duquesa de Franco y señora de Meirás. Desde 2006, la Ley de Igualdad para la Sucesión de Títulos Nobiliarios acabó con la prevalencia del varón, lo que convertía a Carmen Martínez-Bordiú, la mayor de los hermanos (tiene 68 años), en la heredera legal del ducado de Franco y del señorío de Meirás, aunque este último ya pertenece a Francis Franco Martínez-Bordiú, nieto del dictador. Esta merced la ostentó en vida su abuela, Carmen Polo, y el nieto la reclamó en 1988.

El rey emérito don Juan Carlos, en el funeral de Miguel Primo de Rivera y Urquijo, el pasado diciembre, en Madrid. ampliar foto
El rey emérito don Juan Carlos, en el funeral de Miguel Primo de Rivera y Urquijo, el pasado diciembre, en Madrid.

La resolución que entonces firmó el anterior ministro de Justicia Rafael Catalá —que la ratificó un día antes de que prosperase en el Congreso la moción de censura planteada por el socialista Pedro Sánchez contra el Gobierno del PP— destacaba que el cambio de titular por herencia se hace en nombre del Rey y "previo pago del impuesto correspondiente".

Lo mismo ocurre en este caso con Fernando Primo de Rivera y Oriol, quien tendrá que asumir los costes correspondientes por la transmisión del título. La concesión de un título nobiliario no conlleva prebenda o beneficio alguno.

Fernando Primo de Rivera y Oriol es hijo de Miguel Primo de Rivera, sobrino de José Antonio. Miguel, que falleció en diciembre de 2018 a los 84 años, fue alcalde de Jerez de la Frontera hasta 1971 y compartió estudios y fue un gran amigo del rey emérito Juan Carlos de Borbón, con quien compartía su afición a la caza. Fernando, que desde 2016 es consejero de Altair Finance, una gestora de fondos de inversión independiente especializada en vehículos, no es el único de sus hijos que contará con un ducado heredado del franquismo. Su hermano, Pelayo Primo de Rivera y Oriol, es conde del Castillo de la Mota. En su caso, el título, creado también por el propio dictador, le llega de su tía abuela, Pilar Primo de Rivera, la hermana de José Antonio, que fue delegada nacional de la Sección Femenina de la Falange Española durante la dictadura franquista.

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