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Millán Salcedo, el humorista de las mil caras

Centrado desde hace tres años en su obra teatral, el cómico vuelve al foco mediático tras tener que ser ingresado en un hospital sevillano a causa de un ataque epiléptico

El humorista Millán Salcedo durante el estreno del documental 'Lorenzo Guerrero' en Madrid.
El humorista Millán Salcedo durante el estreno del documental 'Lorenzo Guerrero' en Madrid. GTRES

Decidió voluntariamente abandonar la primera línea de visibilidad mediática y, sin embargo, veinte años después de la desaparición del dúo humorístico Martes y Trece, Millán Salcedo (Brazatortas, Ciudad Real, 1955) sigue siendo uno de los personajes más populares del país. Así ha quedado constatado tras la reciente noticia de su ingreso en un centro hospitalario de Sevilla, que se produjo el pasado lunes 9 de julio al sufrir un ataque epiléptico que aún le mantiene internado en la clínica Sagrado Corazón de la capital andaluza. Cientos de reacciones en las redes sociales, continuas menciones en los programas de televisión de mayor audiencia y consternación generalizada en el mundo del espectáculo hacen que la figura del humorista haya regresado en tromba a la actualidad. “Amigo, saldrás de esto porque te queremos con nosotros. Cuánto nos reímos juntos recordando tantos buenos trabajos y especialmente con vuestro sketch ¿Qué son las cervicaleeeeess? Un abrazo lleno de energía y cariño”, escribía hace unas horas el realizador de Televisión Española José María Fraguas de Pablos en Twitter.

“Estamos todos pendientes de ti, querido. No nos des estos sustos”, apuntaba en la misma red social la actriz Beatriz Rico, mientras que su compañero de batallas en Martes y Trece, Josema Yuste, aparecía en varios programas de televisión para asegurar que ha contactado con el actor y que se encuentra fuera de peligro. “He hablado con él por mensaje y me ha contestado que está mejor, que ha sido un susto”, aseguraba Yuste en Sálvame, ofreciendo así la escasa información que ha llegado a los medios acerca de su estado de salud, puesto que la clínica donde permanece dice no estar autorizada para ofrecer a la prensa un parte médico y la agencia de representación EVG, a la que pertenece Salcedo, no ha querido hacer declaraciones a este periódico.

De este modo, Twitter, Facebook e Instagram se han llenado estos días de mensajes de cariño y recuerdo de los personajes más populares de Millán Salcedo como miembro de Martes y Trece, en Televisión Española. Y es que, a pesar de haber reciclado su carrera profesional orientándola hacia las artes escénicas –en 2004 participó en la zarzuela La eterna canción, de Pablo Sorozábal, y en 2005 regresó al teatro con Salomé, una adaptación de la obra de Óscar Wilde-, Salcedo siempre será el humorista de televisión que enamoró a generaciones de españoles con su capacidad insólita para transformar y contorsionar su rostro, su característico gesto con el ojo, los ruidos que repetía sin cesar y sus monólogos surrealistas de palabras inventadas que protagonizaron algunos de los más hilarantes sketches del humor español en las nocheviejas españolas.

De izquierda a derecha, Josema Yuste, Fernando Conde y Millán Salcedo, de Martes y Trece.
De izquierda a derecha, Josema Yuste, Fernando Conde y Millán Salcedo, de Martes y Trece. Getty

De hecho, hay un antes y un después en la televisión nacional marcado por la parodia de la periodista Encarna Sánchez y las empanadillas de Móstoles que puso punto y final al año 1985 e inició el 86. Fue el momento álgido de popularidad para Salcedo. La pareja cómica tocó techo y hasta mediados de los noventa, sus especiales de Nochevieja eran un evento televisivo del que se hablaba durante semanas en España.

Pero antes de eso, Millán Salcedo había sido un niño, huérfano de padre a los siete años, que pasó su infancia en un internado del que salió a los 17 con la convicción de que el espectáculo era su vocación, aseguró recientemente en una entrevista para el programa de Telecinco Mi casa es la tuya. Al abandonarlo viajó a Madrid, donde se mudó con su madre, que falleció unos años más tarde. Ya en la capital, entró en la Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid, donde conoció a Josema Yuste, y, aunque también había coincidido con Fernando Conde en en el mismo centro —originariamente tercer miembro de Martes y Trece—, no fue hasta que compartieron servicio militar obligatorio, en Santander, que forjaron amistad.

A la vuelta, los tres fundaron el grupo cómico que los lanzaría al estrellato televisivo. Durante casi 20 años, sus imitaciones dieron la vuelta a España —Gloria Fuertes, Encarna Sánchez, que los demandó por parodiarla, Isabel Pantoja, Antonio Gala…— pero en 1997 decidieron separarse. "Uno de los motivos por los que yo dejé Martes y Trece era porque lo nuestro se había pasado de madre", contaba Salcedo en una entrevista para la revista ICON. "¡Actuábamos en campos de fútbol y en plazas de toros! Yo quiero ver a la gente, no puedo soportar mirar al vacío. ¿Qué comunico si no veo los ojos y la sonrisa del público? Pero el empresario solo piensa en negocio", relataba.

Desde entonces, ha sido Josema Yuste el que ha permanecido más vinculado a la televisión, con un perfil más mediático. Millán, por su parte, ha preferido centrarse en el teatro, algo que aseguraba, le hacía “feliz”. De hecho, hasta que le ha sobrevenido este percance de salud, permanecía de gira con En mis trece, un espectáculo estrenado en 2016 en el que, dirigido e interpretado por él, hacía un recorrido por la historia de la comedia española con un sólo hilo conductor: los bazares chinos. Con el mismo título publicó un libro en 2003, que se suma a su primera aventura en el mundo editorial, Sufro bucho, que vio la luz en 1991, cuando su particular estilo de hablar era copiado por media España.

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