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El embotellado éxito de Sol Daurella

Con una fortuna de 1.200 millones, la discreta empresaria envasa Coca-Cola y es la mujer más rica de Cataluña

Sol Daurella en una imagen de agosto de 2015.
Sol Daurella en una imagen de agosto de 2015.

Sol Daurella (Barcelona, 1966) escala posiciones entre los más ricos de España por mérito propio, pero también porque don Pepe la aupó en un mundo de hombres. Don Pepe es como conocían en Coca-Cola a su padre, un empresario legendario en Cataluña. Él hizo grande a Cobega, la empresa de bebidas refrescantes que creó el abuelo, Santiago Daurella. Sol fue la sucesora en 1993, con tan solo 27 años. Desde entonces guarda su privacidad de forma obsesiva, pese a que su influencia es cada vez mayor.

Forbes calcula que el patrimonio de Daurella es de 1.200 millones de euros. Tiene la 23 fortuna de España, es la sexta mujer más rica del país y la primera de Cataluña. Preside Coca Cola European Partners (CCEP), la mayor embotelladora y distribuidora de la multinacional norteamericana en el mundo. Además, el holding familiar Cobega es propietario, entre muchas otras sociedades, de una embotelladora de Coca- Cola para 13 países africanos, de la distribuidora de Nespresso en España, del 50% de la bebida Cacaolat y de franquicias de Domino's Pizza.

La aventura empresarial de esta saga comenzó en 1853, cuando José Daurella Sunyer se convirtió en el primero en importar bacalao a escala industrial en España. Copesco Sefrisa, el grupo que creó, sigue controlado por los Daurella. Luego su hijo Santiago fundó en 1943 Bebidas Carbónicas D. compañía que dio paso en 1951, cuando el franquismo empezó a abrirse al mundo, a la primera empresa autorizada para embotellar Coca-Cola en España. En una conferencia que impartió en 2013 en la sede de Coca-Cola en Atlanta, Sol Daurella admitió que probablemente no habría llegado tan lejos de haber tenido un hermano, porque su padre habría seguido la tradición de convertirlo en su sucesor. Con fama de ser extremadamente discreta y de trabajadora innata, Sol no se ha conformado con recibir, una herencia con la que podría haberse alejado de todo tipo de estrés.

Carles Vilarrubí (primero por la derecha), durante la visita al Camp Nou del presidente palestino Mahmud Abbas, en 2011.
Carles Vilarrubí (primero por la derecha), durante la visita al Camp Nou del presidente palestino Mahmud Abbas, en 2011. Cordon Press

Daurella, madre de dos hijos, José y Sol, ha seguido los cánones de la alta sociedad barcelonesa: estudió secundaria en un colegio internacional de Montreaux (Suiza), se licenció en la Universidad de Barcelona y amplió su formación en Esade y en Berkeley (California). Juega al golf y monta a caballo, deporte en el que incluso invirtió con su segundo y actual marido, Carles Vilarrubí, para crear la Cuadra Vidau. Esta ganadería fue vendida en 2011 a su amigo el jinete Jesús Garmendia, exmarido de la soprano Ainhoa Arteta. Daurella ganó en el pasado varios trofeos como amazona y es asidua de los concursos de saltos de obstáculos en el Real Club de Polo. También es frecuente encontrarla socializando en el village del Open de Tenis Godó.

Pujol, Mas y el Barcelona

Carles Vilarrubí, el marido de la empresaria, es un referente de lo que se conoció como “el sector negocios” de la desaparecida Convergència. Desde su proximidad a este partido —fue voluntario electoral de Jordi Pujol y ha mantenido una estrecha relación con el expresident Artur Mas; ejerció como director de Catalunya Ràdio y director de las loterías de la Generalitat. Vilarrubí llegó a ser vicepresidente del Barça y representante de la Banca Rotschild. También fue socio del Grupo Godó en el negocio de radio y televisión y trabajó con Javier de la Rosa. Vilarrubí dimitió como directivo del Barça porque el club no suspendió un partido tras las cargas policiales durante la consulta ilegal del 1 de octubre de 2017. En 2016 su nombre apareció en los Panama Papers por ser apoderado de una empresa que evadió impuestos en 1997 con la venta de unas bodegas a la familia Ruiz- Mateos.

La empresaria también sigue otros códigos de la burguesía catalana. Es socia de la elitista Peña Actual del Liceo y tiene una segunda residencia en Bolvir, en la Cerdaña, donde Gerard Piqué y Shakira, Messi, José Creuheras, presidente del grupo Planeta, los constructores Núñez y Navarro o el editor del Grupo Godó, Javier Godó, son sus vecinos. Daurella vive a caballo entre Londres —donde se ubica la sede de CCEP—, Madrid y Barcelona.

Daurella conoció a su actual marido en el Real Club de Golf Cerdaña, entidad que organiza las Copas Sol Daurella. El matrimonio se deja ver públicamente en contadas ocasiones, solo en alguna entrega de los premios Planeta o en algún que otro evento deportivo o benéfico. Cuando han aparecido ante las cámaras, los Vilarrubí Daurella han destacado por un estilo inconfundible. Ella se caracteriza por sus trajes de ejecutiva moderna y él, por los trajes de raya diplomática.

Sol Daurella no concede entrevistas. Sus declaraciones públicas son excepcionales y se limitan a actos de Coca-Cola o a breves valoraciones de las becas que financia a través de la Fundación Fero de investigación oncológica, entidad creada por el médico Josep Baselga. Daurella ha asumido cargos relevantes en Cataluña: presidenta del consejo de administración del Teatro Nacional de Cataluña, patrona del Palau de la Música y consejera del Banco Sabadell; también fue consejera de Acciona y de Ebro Foods, responsabilidades que ha ido abandonado para centrarse en CCEP y en su papel como consejera del Santander. Con Ana Patricia Botín, presidenta de este banco, le une una afinidad que parece inevitable por la semejanza de sus perfiles. Tras la jubilación de Mar Raventós en 2018 como presidenta del grupo Codorníu, Daurella es la mujer más destacada del empresariado catalán.

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