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EP Aventura BLOGS Por ISIDORO MERINO

Eclipse total de superluna

El fenómeno no se repetirá hasta mayo de 2021

El eclipse lunar total con superluna de sangre se podrá ver la madrugada del 21 de enero. / Vídeo: REUTERS

“Pumba: ‘¿Nunca te has preguntado qué son esos puntitos brillantes?’. Timón: ‘No me lo pregunto, lo sé: son luciérnagas; luciérnagas que se quedaron pegadas en esa cosa negra’. ‘Ah... ¿sí? Siempre pensé que eran inmensas bolas de gas quemándose a millones de kilómetros de aquí”. A veces, como Timón y Pumba en El Rey León (1994), para olvidarse de los problemas conviene mirar al cielo y asombrarse de las maravillas que hay en “esa cosa negra” que es el cielo nocturno. Hay momentos en los que el cielo nos regala aún más magia. Como en la madrugada del domingo 20 al lunes 21 de enero, cuando debido al alineamiento del sol, la Tierra y la Luna, esta se oscurecerá y tomará un color rojizo produciendo un eclipse total que podrá observarse a simple vista en toda España (aunque donde mejor se verá será en Galicia y el oeste de la Península) y también en América, desde Alaska a la Patagonia, y otros países de Europa occidental.

Según Planetario de Madrid, el eclipse comenzará en la capital a las 04.32, hora oficial peninsular, con la Luna bastante alta en el cielo, a unos 44º sobre el horizonte oeste. El inicio de la totalidad, cuando todo el disco lunar está oculto, se producirá a las 05.39 y alcanzará su momento máximo a las 06.09. A las 06.40, la Luna comenzará a salir de la sombra terrestre y concluirá a las 07.47, cuando volverá a verse la Luna llena. Observar el eclipse de Luna no supone ningún peligro para la vista y puede contemplarse directamente o con prismáticos (algo que no ocurre con los eclipses de sol, que requieren gafas especiales protectoras).

Durante el eclipse, la Luna no llegará a desaparecer del todo: se verá de un color rojizo oscuro —Luna de sangre— debido a la refracción de los rayos de luz del Sol por la atmósfera de la Tierra. ampliar foto
Durante el eclipse, la Luna no llegará a desaparecer del todo: se verá de un color rojizo oscuro —Luna de sangre— debido a la refracción de los rayos de luz del Sol por la atmósfera de la Tierra. Getty Images

Durante el eclipse, la Luna no llegará a desaparecer del todo: se verá de un color rojizo oscuro —Luna de sangre— debido a la refracción de los rayos de luz del Sol por la atmósfera de la Tierra, que dispersa los azules y verdes, dejando pasar solo los de la gama roja del espectro, que iluminan espectralmente el satélite. Además, se da la circunstancia de que durante este eclipse —como cualquier cuerpo celeste en movimiento alrededor de otro más grande, la Luna tiene una órbita elíptica, lo que significa que puede estar más lejos (apogeo) o más cerca (perigeo) de la Tierra—, estará cercana al perigeo, lo que significa que se verá un 14% más grande y un 30% más brillante, es decir: tendremos una superluna, aunque como apunta Miquel Serra-Ricart, astrónomo del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), el término que emplean los astrónomos para referirse a una superluna es “perigeo syzygy (alineación perfecta entre tres cuerpos) del sistema Tierra-Luna-Sol”.

Cada mes tiene su Luna llena: la de enero es la Luna del lobo, por los aullidos de las manadas hambrientas que en invierno rondaban (y rondan) las aldeas. ampliar foto
Cada mes tiene su Luna llena: la de enero es la Luna del lobo, por los aullidos de las manadas hambrientas que en invierno rondaban (y rondan) las aldeas. Getty Images

Aullidos en la Luna de enero

Ningún otro cuerpo del Sistema Solar, salvo quizás el Sol y en menor medida Marte, ejerce tanta influencia sobre los humanos y otros habitantes de la Tierra como la Luna. Su poder de atracción es enorme: junto con el Sol, condiciona el ritmo de las mareas; su brillo en las noches de plenilunio ejerce una poderosa fascinación y desencadena la metamorfosis de los licántropos en las películas de miedo. Cada mes tiene su Luna llena y sus leyendas: la de enero es la Luna del lobo, por los aullidos de las manadas hambrientas que en invierno rondaban (y rondan) las aldeas; la de febrero (el día 19) es la Luna de nieve, por ser la época en la que suele haber más nevadas en el hemisferio norte, mientras que la Luna llena de marzo (el día 21), que suele coincidir con comienzo del deshielo, es conocida en algunos lugares como Luna de la lombriz. Este año se da además la circunstancia de que por la cara oculta de la Luna corretea y se hace selfies el robot chino Yutu-2, y también se celebra el 50 aniversario de la misión Apolo 11, que se envió al espacio el 16 de julio de 1969, llegó a la superficie de la Luna el 20 de julio de ese mismo año y al día siguiente logró que dos astronautas (Armstrong y Aldrin) caminaran sobre la superficie lunar.

Planetario de Madrid y Obra Social La Caixa organizarán un evento en la sala de proyección del planetario, donde se podrá seguir en directo la imagen del satélite tomada a través del telescopio de su torre de observación mientras especialistas del centro comentan el fenómeno. El acceso será libre y gratuito, aunque el aforo está limitado a 245 personas.

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