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Un año de silencio de Isabel Pantoja y una confesión de su hijo

La tonadillera no logra relanzar su carrera tras salir de la cárcel mientras sus problemas económicos aumentan. Su primogénito busca en la televisión dinero y perdón

Isabel Pantoja con su hijo Francisco Rivera Pantoja en Sevilla, el 6 de enero.
Isabel Pantoja con su hijo Francisco Rivera Pantoja en Sevilla, el 6 de enero. GTRES

El 28 de octubre de 2016 se extinguió la condena de dos años de cárcel que la Audiencia Provincial de Málaga le impuso a Isabel Pantoja por blanquear dinero del exalcalde de Marbella Julián Muñoz cuando eran pareja. A partir de ese momento la cantante, además de quedar libre y sin control alguno, cerraba la que era su etapa más oscura de su intensa biografía. Pero aunque cumplida su pena carcelaria, Pantoja, de 62 años, sigue castigada por el mundo del espectáculo en el que no ha conseguido recuperar el puesto que tuvo en el pasado.

En diciembre de 2016, Pantoja publicó el que ha sido su último disco de estudio, Hasta que se apague el sol, con la colaboración del artista y productor mexicano Juan Gabriel. Este álbum consiguió el galardón de Disco de Oro a las pocas semanas de su lanzamiento. Coincidiendo con ese lanzamiento Pantoja volvió a los escenarios con una gira que, a lo largo de un año, la llevó a ofrecer conciertos en Madrid, Barcelona, Bilbao, Sevilla, Murcia o Las Palmas de Gran Canarias, entre otras ciudades. Pero en febrero de 2018, cuando estaba a punto de coger un avión para cantar en EE UU, el gobierno de ese país le denegó el visado. Desde hace un año Pantoja no se ha vuelto a subir a un escenario, permanece en silencio solo roto para entrar en Sálvame para hablar de sus hijos.

La inactividad de su carrera profesional es tal, que el pasado 5 de noviembre hasta la discográfica Universal Music Spain tuvo que emitir un comunicado negando que hubiera roto el contrato que le unía a la cantante a la vez que aseguraba que se encontraba “en estos momentos trabajando en los próximos conciertos de Isabel Pantoja, de los que se informará puntualmente”. Catorce meses después, este periódico se ha puesto de nuevo en contacto con Universal que asegura no poder dar ninguna información sobre el asunto. “Se sigue trabajando en ello”, ha sido la única declaración que ha realizado uno de sus portavoces. Paralelamente siguen apareciendo noticias de los problemas de liquidez que sufre la tonadillera por el parón de su carrera, que según la revista Lecturas, afectarían a la finca Cantora, que heredó de su marido, el torero Francisco Rivera.

Francisco Rivera Pantoja e Irene Rosales en Madrid, el pasado 7 de enero. ampliar foto
Francisco Rivera Pantoja e Irene Rosales en Madrid, el pasado 7 de enero. GTRES

La situación económica de Kiko Rivera, el hijo que tuvo con el matador de toros hace 34 años también está comprometida por una deuda con Hacienda, como él mismo ha reconocido. Este problema ha llevado al DJ a aceptar una suculenta oferta económica para entrar en el reality del momento, Gran Hermano Dúo, en el que concursa con su esposa Irene Rosales. En la semana larga que lleva encerrado, Rivera Pantoja ha hablado de la muerte de su padre en Pozoblanco, de la turbulenta relación con su hermana Isa Pantoja y de su vida en general como si de una confesión guionizada se tratara. El momento de máxima expectación llegó el martes por la noche cuando el hijo de la cantante se decidió a hablar de su adicción a las drogas. “En determinado momento de mi vida, y de ahí viene en gran parte mi depresión, tuve adicción a las drogas”, explicó. “Consumía hachís y marihuana todos los días, y también cocaína. Para mi ir a trabajar era pegarme una fiesta, no rendía en mi trabajo, no daba lo que tenía que dar”.

Adicciones

Un proceso que cortó Irene Rosales: “Ella se puso firme y me enderezó, me costó lo más grande”. Y añadió: “Lo pasé muy mal, todos los bajones que tuve en mi vida pensaba que podrían solucionarse con las drogas. Gracias a mi mujer, a mi madre y a mis amigos de verdad he conseguido salir de ese mundo. No me quería ir sin decirle a la gente que se puede salir, que es muy malo, solo trae problemas”. En los últimos días Rivera ya había adelantado que cuando vio lo sucedido con Avicii ­–el DJ sueco que se suicidó la pasada primavera a los 28 años tras una vida marcada por la noche­–, decidió replantearse su estilo de vida, que se le asemejaba al del músico fallecido. 

Kiko Rivera también desveló que el tratamiento continúa: “Ya hace un año y medio que estoy limpio. Me costó muchísimo. Gracias a Dios lo he conseguido, aún sigo con el tratamiento y haciéndome mis pruebas, donde todos los que me quieren pueden ver que sigo bien”. Con el dinero de este reality el DJ parece que solventará su deuda. Isabel Pantoja lo tiene más difícil para retomar su carrera profesional con el caché que pretende. Esa es su condena actual.

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