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Luke Edward Hall: el artista inglés que nunca ha ido a los toros pero enamora a los taurinos

El joven artista británico es conocido por sus dibujos de héroes griegos y bellezas masculinas de los años veinte y treinta, pero sus ilustraciones de corte taurino han hecho que se gane una selecta legión de fans en España (que no ha visitado aún)

Uno de los dibujos taurinos del británico Luke Edward Hall.
Uno de los dibujos taurinos del británico Luke Edward Hall.

Ni la chaquetilla ni la taleguilla de torero son prendas que a priori uno asocie con Luke Edward Hall (1988), un artista británico conocido por sus dibujos de héroes griegos y bellezas masculinas de los años veinte y treinta. En su cuenta de Instagram lo habitual es verle pasar el fin de semana en lugares como el castillo de Belvoir, de vacaciones en la Riviera Francesa, o pintando acuarelas en la campiña inglesa, igual que el personaje de una novela de Nancy Mitford. El último Halloween, no obstante, Hall se enfundó un traje de luces.

“Los vivos colores y los detalles de los trajes de torero son preciosos, disfruto mucho dibujándolos. Pero la verdad es que desde un punto de vista ético no sé qué pensar de la tauromaquia. Es un tema complicado”

Luke Edward Hall

“Fui a una tienda de Londres que alquila vestuario a la industria del cine y del teatro; tienen unos disfraces increíbles. Encontré uno de torero en rosa y oro, me lo probé, y vi me quedaba perfecto. Fue muy divertido llevarlo durante una noche”, nos cuenta. Pero el torero, además de un disfraz original con el que presentarse en la fiesta de Halloween que su novio –el también diseñador Duncan Campbell– y él dieron para sus amigos en el hotel Bloomsbury, es un personaje habitual en la obra de Luke Edward Hall, uno de los artistas de moda en Reino Unido.

En el puesto que inauguró este mes en los famosos almacenes Liberty de la capital británica, el dibujo en blanco y negro de un matador y un cojín con un toro pintado se mezclan entre libros de Cecil Beaton y obeliscos de colores con otras piezas más reconocibles de Hall como camisetas y bolsos de Endimión, lámparas de cerámica con la forma de columnas griegas, y sillas cocktail decoradas con el busto de Apolo. “La primera pieza que decoré con un torero fue un jarrón”, recuerda Hall. “Desde entonces, he decorado muchas piezas de cerámica con ese mismo tema: cuencos, bandejas… Estudié moda masculina en la universidad y me interesan mucho los trajes de luces”.

Uno de los cojines de temática taurina diseñados por Luke Edward Hall.
Uno de los cojines de temática taurina diseñados por Luke Edward Hall.

El interés de Luke Edward Hall por los toros es superficial y de momento no le ha traído a España. “Nunca he visto una corrida de toros, aunque siempre me ha fascinado su estética”, explica. “Los vivos colores y los detalles de los trajes de torero son preciosos, disfruto mucho dibujándolos. Pero la verdad es que desde un punto de vista ético no sé qué pensar de la tauromaquia. Es un tema complicado”.

Aunque nunca ha pisado una plaza de toros, dos de sus matadores han ido a parar a Sevilla. Patricia Medina, una anticuaria conocida en las revistas de sociedad por ser la sobrina de Naty Abascal, es clienta de Luke Edward Hall además de una gran aficionada a los toros. Su colección de arte taurino incluye un plato con un matador lidiando un toro y un retrato de un torero pintados por Hall. “Es muy curioso, porque aunque le gusta la estética taurina, Luke Edward Hall no conoce la fiesta”, dice Patricia Medina. “Quizás le atrae la parte mitológica de los toros. O la picassiana”.

Un plato de Luke Edward Hall.
Un plato de Luke Edward Hall.

Luke Edward Hall confirma su pasión por Picasso. “Soy un gran admirador de Picasso. Sobre todo, adoro su trazo. ¡Capturaba tantas cosas con tan pocas líneas! Y por supuesto me encantan sus cerámicas, que me sirvieron de inspiración cuando empecé a hacer mis propias piezas”. Picasso, ya se sabe, fue muy aficionado a los toros y produjo una gran cantidad de toreros a lo largo de su carrera. En 1947, inspirado por una exposición de cerámicas de Madoura que había visitado el verano anterior en Vallauris, empezó a fabricar sus propias piezas para esta casa. Muchas las adornó con escenas taurinas. Su optimismo y frescura recuerdan a las de Hall. “Me gusta mucho el humor con el que las decoraba. Las caras y los animales que dibujaba son de los más juguetones”, declara.

El cuadro de Luke Edward Hall que tiene en su colección la anticuaria Patricia Medina.
El cuadro de Luke Edward Hall que tiene en su colección la anticuaria Patricia Medina.

Jean Cocteau, otro de los maestros confesados y más evidentes de Luke Edward Hall, fue también un gran taurino y de hecho acompañó a su amigo Picasso a varias corridas en Arlés, Nimes y Vallauris. Como en el caso de Hall, el mundo de guapos que decora sus murales, esculturas y litografías era lo bastante generoso como para que los héroes griegos se mezclaran en él con marineros, poetas y toreros. Entre éstos, El Cordobés, al que dibujó en 1963. Ahora Luke Edward Hall les ha hecho torear en los almacenes Liberty. Un castizo diría que no es mala plaza.