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Así surgió la rivalidad entre Thalía y Paulina Rubio

Las cantantes mexicanas reeditan con cada disco su eterno enfrentamiento mientras sus fans alimentan esta batalla

A la izquierda, Paulina Rubio; y a la derecha, Thalía.
A la izquierda, Paulina Rubio; y a la derecha, Thalía.

 La rivalidad entre Thalía y Paulina Rubio ha dividido a los amantes del pop latino desde hace más de tres décadas  aunque hubo un tiempo en el que las divas compartían escenarios, habitaciones de hotel y comida. Por eso sería extraño pensar en un mundo en el que existiese la una sin la otra.

Todo comenzó en México de 1986, donde una Paulina de 15 años empezaba a abrirse paso en la industria musical junto a la agrupación juvenil Timbiriche. Para ese entonces el grupo llevaba seis discos grabados y una popularidad creciente, por lo que pareció una buena idea contratarlos para crear una adaptación del musical de Grease. En un principio los papeles estaban claros: Sasha Sokol interpretaba el papel de Sandy, Paulina le daba vida a Licha, una de las amigas de la protagonista, y una pequeña joven bajo el nombre de Thalía Sodi formaba parte del cuerpo de baile. Este pequeño balance cambió una vez que Sokol salió del proyecto.

Inmediatamente Thalía fue elegida para protagonizar la obra y tiempo más tarde la invitaron a formar parte de Timbiriche, con quienes estaría los próximos años. Se dice que la tensión con Paulina fue instantánea y que la rivalidad por acaparar el protagonismo fue calentando el ambiente hasta el momento culmine en el que terminaron de los pelos en el escenario.

A partir de entonces la relación fue cayendo en picado. Thalía encaminó su carrera en solitario en 1990 y Paulina la siguió dos años después. El campo de batalla se había ampliado. Ahora no competían por estar en el centro del escenario o por tener un mejor vestuario, sino que peleaban por obtener el título de la reina del pop latino.

Tras años de competencia, la Chica Dorada fue quien dio el siguiente golpe en 2004 cuando apareció en la presentación del disco de su excompañera sin ser invitada. En el momento, Paulina venía de una racha de éxitos con Te quise tanto o Y yo sigo aquí, mientras que la intérprete de Amor a la mexicana acababa de fracasar en Estados Unidos con un disco en inglés. Fue quizás ese pequeño recelo o el hecho de que Paulina acaparara mucha de la atención que Thalía esperaba para ella misma, lo que despertó el enojo de la cantante. “No sé por qué vino a la presentación de mi disco ya que no somos amigas ni rivales, solo somos compañeras", dijo en su momento.

Años más tarde Paulina lanzaría un dardo envenenado en los medios al criticar la línea de ropa de Thalía: "Creo que el buen gusto y la elegancia son cosas con las que se nace. Por más dinero que se tenga, nunca se puede comprar el buen gusto". A lo que la protagonista de Quinceañera respondió: "Tengo muchas cosas importantes que hacer, para perder el tiempo respondiendo a las tonterías que dice Paulina. Por mí, que se revuelque en su envidia, que se dedique a su carrera y sus cosas, y que me deje en paz para hacer lo mío, que es trabajar".

Y fue así, como tras varias declaraciones desde ambas esquinas, llegaron a 2018 para el último round. La fecha tan cercana entre el lanzamiento de Desire (me tienes loquita), el sencillo del primer disco de la Chica Dorada en siete años, y No me acuerdo, de Thalía, ha despertado nuevamente los rumores y ha dividido a los seguidores. Rápidamente los internautas notaron que a pocos días de ver celebrar a Paulina por llegar a un millón de visitas en Youtube, Thalía festejaba sus cinco millones de visitas con una fotografía sacando la lengua en las redes.

Al poco tiempo de lanzar el disco, Paulina empezó el #desirechallenge en el que incitaba a sus seguidores a mandar un vídeo bailando su última canción. Pero incluso antes de que la idea empezara a despegar, el vídeo de Thalia en el que le pregunta a sus admiradores “¿Están ahí, mis vidas? ¿están ahí?”, revolucionó las redes sociales. El #thaliachallenge no fue difundido por la cantante, pero generó mayor repercusión que el de Pau.

Pero independientemente de quién haya ganado la batalla de este verano o quién haya lanzado el primer golpe, sus fans llevan más de tres décadas apuntando cada una de sus declaraciones intentando leer un mensaje oculto en ellas.

En una de las entrevistas en las que le preguntaron a Paulina sobre la supuesta rivalidad, la cantante claramente molesta apuntó que estaba allí para hablar sobre su disco y no para hablar de ese tipo de cosas.  “Ese tipo de cosas” son las que persiguen a ambas desde que empezaron su carrera musical.

Lo que sí está probado es que Paulina y Thalía tienen una rivalidad. Compiten por tener el mejor disco y la mejor canción.