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El novio millonario y silencioso de Amaia Salamanca

Rosauro Varo, padre de los tres hijos de la actriz, es uno de los jóvenes empresarios de más éxito tras vender Pepephone

Rosauro Varo, con Amaia Salamanca en Arco.

Acababa de alcanzar la mayoría de edad cuando Rosauro Varo Rodríguez comenzó a hacer sus pinitos en el mundo empresarial. Con dinero prestado por sus padres se decidió a organizar fiestas de fin de año. Halló el éxito pronto y aunque acabó la carrera de Derecho nunca ha ejercido como abogado. Lo suyo, estaba claro, eran los negocios. A sus 39 años, Varo sigue cosechando logros profesionales y ha encontrado la estabilidad personal al lado de Amaia Salamanca. Muchos le conocen como el novio de la actriz, el padre de sus tres hijos, pero él tiene una trayectoria empresarial muy destacada aunque no le guste salir en los medios de comunicación. Varo no huye de los fotógrafos si le descubren pero si puede los evita. De lo que sí se escabulle siempre es de las entrevistas. Nunca ha dado una, ni tan siquiera para hablar de sus proyectos.

Hace dos años, Rosauro Varo hizo uno de sus mejores negocios. Fue en el sector de las comunicaciones en España junto a su íntimo amigo y socio Javier Hidalgo y la hermana de este, Cristina, ambos hijos del dueño de Globalia, Juan José Hidalgo. El operador MásMóvil compró por 158 millones el 100% de las acciones del operador virtual Pepephone, del que Varo y los Hidalgo eran propietarios.

Varo siempre ha apostado por diversificar. Por eso ha invertido desde en máquinas de rayos UVA hasta en televisiones locales, tiendas de ropa infantil y empresas tecnológicas. Eso sí, siempre sin dejar el mundo de la hostelería y las fiestas en el que empezó a labrar su fortuna. Su sociedad matriz GAT (Grupo Atento Inversiones), creada en 2007, era una consultora internacional; hoy es una sociedad de inversión que gestiona varias empresas de hostelería como los clubes de playa Puro Beach y Salduna en Marbella. Sus negocios dan empleo a más de 600 personas. Además de los locales de ocio nocturno, Varo ha invertido en un negocio de telefonía, Bosynet, que le ha llevado a tener 30 tiendas con Vodafone Lobby, en Sevilla.

Varo, con uno de sus tres hijos.
Varo, con uno de sus tres hijos. GTRESONLINE

También ha invertido en el mundo inmobiliario en Zahara de los Atunes y en Guadalmina Baja; y Puerto Cancún (México). Su última apuesta es la plataforma Cabify y ha creado con ellos la sociedad Vector, para gestionar flotas de vehículos a través de las licencias VTC, que permiten a sus conductores ejercer como taxistas privados.

Hijo de una diputada del PSOE por Andalucía

Amalia Rodríguez es la madre de Rosauro Varo. Licenciada en Derecho, en la actualidad tiene un escaño como diputada del PSOE por la provincia de Sevilla. Mantiene una estrecha relación con Susana Díaz, a la que conoce desde la juventud de la presidenta andaluza y de la que fue alto cargo en la Junta de Andalucía entre 2012 y 2014

Está casada en segundas nupcias con Emilio Llera un fiscal con más de 40 años de carrera profesional y una persona muy conocida en Sevilla. Llera fue nombrado consejero de Justicia de Andalucía por José Antonio griñán en 2012 y continuó con Susana Díaz hasta junio de 2017

Rosauro tiene dos hermanos, Amalia, médico pediatra, y Nacho, traumatólogo en el Hospital Ruber Internacional de Madrid, donde forma parte del equipo del doctor Domingo Delgado. Los tres son hijos del también médico Rosauro Varo Baena.

En muchos de sus negocios tiene por socio a Javier Hidalgo. Su otro gran amigo es Alfonso de Borbón, la pareja de Eugenia Silva y padre de sus dos hijos. Varo, Hidalgo, Borbón y sus parejas comparten mucho tiempo de ocio pero casi siempre en lugares paradisíacos o residencias exclusivas alejadas de la atención mediática. Ellos forman parte del club de jóvenes y exitosos emprendedores que huyen de la atención mediática pese a la fama de sus parejas.

Amaia Salamanca conoció a Rosauro Varo en el verano de 2010. Les presentó un amigo común en Ibiza. Desde entonces no se han separado y eso que la vida laboral de los dos es muy complicada. Que se sepa no se han casado, pero han formado una familia de tres hijos: Olivia, Nacho, y Mateo de entre cuatro y dos años. Viven en Madrid. Primero lo hicieron en el barrio de Salamanca y ahora en una impresionante mansión en La Moraleja. Ahora se está haciendo una gran casa en Sevilla cerca del Alcázar y otra posee otra en Marbella.

Sus amigos definen al empresario como simpático, excelente relaciones públicas, alguien con intuición y viveza para emprender negocios pero una persona hermética en todo lo que tiene que ver con su vida privada. Nunca ha dado una entrevista ni ha hecho un posado. Está en las redes sociales pero las tiene cerradas. Amaia Salamanca sigue sus pasos y no habla de su vida con él.

Antes de conocer a la actriz, Varo fue un hombre con mucho éxito entre las mujeres. Mantuvo una relación con Eugenia Martínez Irujo, convertida ahora en una gran amistad que también comparte con la actual pareja de la hija de la duquesa de Alba, Narcís Rebollo, el presidente de la compañía de discos Universal. De hecho se les ha visto a todos juntos en la caseta que tiene el empresario en la Feria de Abril.

Rosauro Varo vive en Madrid pero se siente sevillano y a su ciudad viaja siempre que puede. Es un fijo de la Feria, donde invita a políticos, tanto del PP como del PSOE, a empresarios como el dueño de Porcelanosa o rostros conocidos. También es un gran aficionado a los toros y José María Manzanares es otro de sus mejores amigos.

De su madre Amalia Rodríguez dicen que ha heredado su compromiso social, que le lleva a ser patrono de la Fundación Alalá, que trabaja en la integración a través de la educación en el barrio sevillano de las Tres Mil Viviendas. En este proyecto solidario trabaja con el cantante José Manuel Soto, los miembros de Los Morancos, César y Jorge Cadaval, y los toreros retirados Francisco Rivera Ordóñez y Miguel Báez El Litri.

A Amaia Salamanca su carrera de actriz también le va bien, pese a los pequeños parones que ha tenido que hacer por sus tres embarazos. Se hizo famosa por su papel de Catalina en Sin tetas no hay paraíso y ahora en Velvet y Tiempos de Guerra ya ha tenido tratamiento y sueldo de estrella. Ha protagonizado 10 series y participado en siete películas; además, las firmas se la rifan para campañas publicitarias de Woman's Secret, Amichi, Oral B o Revlon.