Los nacionalismos
He escuchado la representación radiofónica que dos actores han hecho del encuentro entre la hija de una víctima de ETA (Estíbaliz) y el etarra que asesinó a su padre (Aitor) en la cárcel de Nanclares de la Oca y el relato ha sido escalofriante. Estíbaliz pregunta: “¿Conocías a mi padre?”, y Aitor contesta: “No, nos entregaban un cuaderno escrito a mano con las instrucciones, la hora y la logística y nosotros cumplíamos las órdenes, no pensábamos, éramos soldados, lo hacíamos por nuestro pueblo”. Luego Estíbaliz dice: “El sábado anterior estábamos mi madre y yo con mi padre tomando unos vinos en el bar del atentado, ¿lo hubierais hecho igual estando nosotras?”, y Aitor contesta: “Sí, eso no se tenía en cuenta”. Finalmente, Estíbaliz pregunta: “¿Cómo elegisteis quién disparaba?, erais dos”, y después de unos segundos en silencio, Aitor contesta: “A cara o cruz”. Escuchando esto he pensado en el peligro tan grande que tienen los nacionalismos. Ojalá los jóvenes de hoy estén lo suficientemente preparados para no caer en sus garras.— Mario Suárez. Cádiz.


























































