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La parábola del hijo pródigo

¿Se acuerdan de la parábola de la Biblia del hijo pródigo? Aquel hijo que se marchó de casa con un buen dinero, que lo malgastó y luego regresó a casa del padre, que lo acogió de nuevo con los brazos abiertos. El hijo pródigo Puigdemont, al contrario que en la parábola de la Biblia, no será bien recibido si decide volver a Cataluña. Para muchos catalanes ha actuado con cobardía; otra gran mayoría se pregunta quién sufraga los gastos de su estancia en Bruselas: la respuesta es que la estancia de la fuga la sufragamos todos los catalanes.

En fin, que Carles Puigdemont no será el hijo pródigo, y tampoco se convertirá, como exiliado, en el nuevo Josep Tarradellas como él desea de forma fehaciente. El molt honorable president Tarradellas tenía altura de miras y categoría política, rasgos de los que carece Puigdemont.

¿Qué esperan? ¿Qué pretenden? ¿Que se le reciba con honores de hijo pródigo cuando ha dejado como prófugo Cataluña fragmentada socialmente y económicamente muy dañada?— Josep Antoni Ávila López. ( Barcelona).

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