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Desgracias con tu décimo de lotería y cómo solucionarlas

Esto es lo que debes hacer si te roban el boleto, si lo pierdes, si se va a la lavadora y se vuelve irreconocible o si el amigo o familiar con el que lo compartiste no te da el dinero

Loteria de Navidad
Una vendedora de Lotería de Navidad, en Madrid este mes de diciembre.

Fue el pasado verano cuando una sentencia judicial obligó a una vecina de Lugo a devolver los 320.580 euros netos que había cobrado de un décimo de la Lotería de Navidad en 2014. El boleto, que había sido premiado con el Gordo, no era suyo: los informes caligráficos demostraron que pertenecía a Inés, una vecina de su barrio, y que la acusada, tras hallar el papel de la suerte, trató de borrar el nombre de su paisana que esta misma había escrito en el reverso. La precaución le permitió a Inés recuperar lo que era suyo. Para evitar situaciones parecidas, desgracias que a cualquiera le pueden suceder con la Lotería, como que el boleto sea robado, que se pierda, que se vaya a la lavadora y se vuelva irreconocible o que el amigo o familiar con el que compartimos el dinero no reconozca nuestra parte, EL PAÍS ofrece una serie de recomendaciones.

¿Qué sucede si compro un décimo y me lo roban?

Si perdemos un boleto de la Lotería de Navidad lo primero que tenemos que hacer es denunciar en la comisaría y en Loterías y Apuestas del Estado, explica la Organización de Consumidores (OCU). En la misma es importante identificar nuestro décimo a la perfección: el número de serie, la fracción, el sorteo… todo lo que uno tengamos que pueda demostrar que nos pertenece. "Hay que tener en cuenta que un décimo es un documento al portador, eso significa que cualquier persona que lo presenta lo va a cobrar inicialmente. Lo que pasa es que si ponemos una denuncia antes de que se produzca el sorteo y el décimo es premiado, se puede solicitar al juzgado que paralice el cobro mientras se aclara de quién es", cuenta Sara García, abogada de Legálitas.

Para que el juez falle a nuestro favor lo importante son las pruebas que podamos presentar: si el lotero de la administración recuerda que nos vendió el décimo, si siempre jugamos el mismo número, si tenemos un recibo, si le hemos hecho una fotografía, si tenemos testigos que recuerdan que el boleto era nuestro, etcétera. "El magistrado tendrá que darle la razón al que más pruebas fiables haya aportado", aclara García.

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Desgracias con tu décimo de lotería y cómo solucionarlas

¿Qué pasa si el décimo va a la lavadora y se estropea?

El ejemplo de la lavadora es uno de los más recurrentes: la persona despistada que deja el boleto en el bolsillo y este sale del electrodoméstico irreconocible. Sin embargo, hay multitud de maneras en las que un décimo se puede deteriorar. En cualquiera de estos casos, explica Sara García, debemos ir a Loterías y Apuestas del Estado para que esta institución lo identifique. La regla sirve para cualquier premio, desde el que se lleva un euro hasta el que gana el Gordo.

Después hay dos posibilidades: que sea sencillo identificar el décimo, y por tanto Loterías y Apuestas del Estado lo haga sin mayor dificultad, o que esté tan estropeado que no sean capaces. En este último caso lo van a remitir a la Casa de Moneda y Timbre, que cuenta con procesos técnicos para poder identificar los boletos. Ellos se van a quedar el décimo, pero nos van a dar un resguardo: en cuanto nos contesten y nos remitan un informe que atestigüe la autenticidad de nuestro documento podremos cobrarlo.

En el caso de que no logren dilucidar si nuestro boleto es auténtico, no hay ninguna manera de cobrarlo. "Si no pueden aclarar si el décimo es real o no, tiene que estar en un estado realmente malo", explica García.

¿Qué pasa si comparto el décimo con un amigo y él no quiere darme mi parte?

La OCU publicó el pasado noviembre un pequeño manual para evitar este tipo de desgracias. Para quienes compren un décimo y desean repartir el premio, la organización recomienda, como prevención, dejar constancia por escrito de su deseo "en un soporte duradero". "Las palabras se las lleva el viento y en caso de conflicto no sirven como prueba", escribe la OCU. En la misma línea habla Sara García, que cree que lo mejor, si vamos a compartir un décimo, es que quede claro qué personas lo están jugando, explicar bien qué décimo es –fracción, número, serie, sorteo etc.– y cuánta cantidad de dinero corresponden a cada uno –no tiene por qué ser a partes iguales–. "Es muy típico el grupo de WhatsApp que se crea exclusivamente para eso: 'Todos los que estamos en este grupo jugamos este décimo por igual', y que todos contestan que sí", explica García. Otra opción es una fotocopia del décimo firmada por todos los que lo juegan. Además, estas acciones no solo son preventivas, sino también disuasorias: "Si tú sabes que la otra persona puede acreditar perfectamente que el décimo estaba jugado por varios, es difícil que se le ocurra caer en la tentación", cuenta García.

En el caso de que nuestro amigo no quiera compartirlo, tenemos que ir al juzgado a poner una denuncia por apropiación indebida e intentar demostrar que compartíamos el décimo. "Pero si no tenemos pruebas es muy complicado, por eso siempre es recomendable la prevención. Aunque inicialmente pueda parecer un poquito violento, nos puede ahorrar muchos problemas. Y si las cosas se hacen con un poco de naturalidad, pues tampoco pasa nada", dice la abogada.

¿Qué pasa si pierdo el décimo y nunca aparece?

El caso del extravío es muy parecido al del robo. La principal diferencia es que si el boleto nunca aparece, aunque sea premiado no se podrá cobrar. Los décimos son documentos al portador, y aunque tengamos una retahíla de pruebas que acreditan que habíamos comprado un documento determinado, no sirven para nada si no podemos localizar el boleto.

¿Qué diferencia hay entre una pareja en régimen de gananciales y una con separación de bienes?

En el caso de que una pareja tenga régimen de gananciales, da igual quién compre el décimo: el premio se reparte a la mitad. Si hay separación de bienes, el dinero es para quien haya adquirido el boleto. En el caso más polémico, el de un matrimonio en régimen de gananciales que se está separando, el premio es íntegro para quien lo haya comprado si se puede acreditar que la separación está en trámite.

¿Hasta cuándo puedo cobrar el décimo y qué cantidad de dinero tributa?

En el caso de que nuestro boleto sea premiado, tenemos un plazo de tres meses desde el día siguiente a la celebración del sorteo para cobrarlo. Si pasa más tiempo ya no se podrá recibir el dinero. Además, si el premio es inferior a 2.500 euros se puede cobrar en la misma administración o punto de venta autorizado donde lo hemos comprado, pero si es superior a esta cantidad de dinero tenemos que ir a una entidad financiera habilitada.

En cuanto a la tributación, solo los primeros 2.500 euros están exentos de fiscalidad. A partir de esa cantidad se gravan los premios con un 20%. Eso sí, son 2.500 euros exentos por cada persona que  ha jugado el boleto. Hay que tener en cuenta esto a la hora de ir a cobrarlo: comentar que el décimo es compartido, sino tendremos que hacer una donación, que tributa, a nuestros compañeros de lotería.

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