Las naciones, ¿mitos o ficciones?
Una ficción es un relato que consideramos cierto dentro de unos límites. Podemos leer una novela, sentir sus personajes como extremadamente reales y, aun así, ser conscientes de nuestra propia credulidad. Podemos incluso cuestionar la calidad del texto, criticarlo o reinterpretarlo. En cambio, llamamos mito a un relato si la comunidad lo entiende como una explicación irrenunciable, definitiva y universal de la realidad. Las naciones pueden servir para fortalecer los vínculos de una sociedad, pero necesitan la flexibilidad de la ficción. Si nos llevan al enfrentamiento, a la inestabilidad y a descuidar otros asuntos, quizá deberíamos cuestionarlas, criticarlas y reinterpretarlas. Cuando la nación deviene mito, el primer paso hacia el totalitarismo está dado.— Luis Antón. Barcelona.


























































