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¿Puede ser su hijo el agresor?

Las madres y padres están muy alarmados por el tema del acoso escolar, todos quieren proteger a sus hijos, pero muy pocos se preocupan de educarlos para que no sean acosadores. La mayoría piensa en sus hijos como víctimas, pero dado que hay muchísimos niños que ejercen violencia sobre sus compañeros, resulta que su hijo puede ser uno de ellos. Deberíamos preguntarnos si estamos educando a nuestros hijos e hijas para que amen la diversidad, para que respeten a todos los que no son como ellos, para que aprendan a relacionarse con los demás. Se les enseña a defenderse, pero no se les dan herramientas para que gestionen sus emociones y para que no usen la violencia en la resolución de conflictos. Si queremos una sociedad libre de agresores en los colegios (y en el mundo adulto) tenemos que acabar con el machismo, el racismo, la xenofobia, las formas de odio contra la gente diversa. Los niños y niñas necesitan referentes adultos que se traten bien, necesitan ejemplos de empatía y solidaridad, y si no lo ven en casa, ni en la calle, ni en los medios, es difícil que aprendan la cultura del buen trato. Los niños no nacen violentos; aprenden a odiar y a ser violentos.— Claudia García Seriak. Madrid.

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