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El amigo Basilio

Las necrológicas recogen extensas referencias a la labor creativa de Basilio Martín Patino, citando de pasada su actividad como cineclubista, en Salamanca, desde mediados de los 50 del siglo pasado. Deseo reivindicar desde aquí aquella su ejemplar dedicación, en la noche de piedra del franquismo, a lo largo y a lo ancho de la pell de brau. Basilio fue capaz de concitar y conseguir la colaboración de autoridades académicas (el rector Antonio Tovar) y del joven profesorado salmantino de la época (Tierno Galván, Lázaro Carreter, Zamora Vicente, Cruz Hernández...). Como él, en Granada, Valladolid, Oviedo, etcétera, todos ansiábamos disponer de un cineclub universitario que no fuese solo estudiantil, y que diera cauce a las pulsiones culturales, sociales y políticas de aquella sociedad silenciada. Basilio y su equipo no solo supieron poner en pie aquel cineclub salmantino sino que edificaron una revista ahora mítica, Cinema Universitario, y organizaron en la capital castellana, en 1955, unas fundacionales e ideológicamente transversales conversaciones, que la profesión haría bien en imitar periódicamente. Gracias, Basilio, por tu valiente, rebelde y reiterado ejemplo.— Ezequiel Méndez. Madrid.

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