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Miguel Bosé denuncia una extorsión de 60.000 dólares por unas fotografías de sus hijos

El cantante y su abogado recibieron varios correos electrónicos y mensajes de Whatsapp urgiéndoles a hacer una oferta económica para evitar la publicación de las imágenes

El cantante Miguel Bosé el pasado 24 de junio en Madrid.
El cantante Miguel Bosé el pasado 24 de junio en Madrid. GTRESONLINE

El cantante Miguel Bosé ha presentado una denuncia a la Policía Nacional por haber sido extorsionados por unos desconocidos que le piden 60.000 dólares por unas fotografías en las que aparece junto a sus hijos. El artista, que acudió a una comisaría la semana pasada para denunciar este hecho, cree que ha sido víctima de un ciberataque en su teléfono móvil.

Bosé, según informa El Español, recibió durante la madrugada del pasado 7 de agosto varios correos electrónicos y mensajes de WhatsApp en el que le amenazaban con vender las imágenes a una revista si no pagaba la cantidad de 60.000 dólares. El primer correo electrónico llegó a las 01:05 con el siguiente mensaje: “Estimado Miguel Bosé, le escribimos con relación a unas fotos que nos hicieron llegar a nuestra redacción que intentan vendernos… y a ver si nos daría la misma entonces considerar comprar las fotos”.

Horas después, a las 08:35, llegó otro correo desde una dirección distinta: “Señor Bosé, tenemos entendido que una reportera entró en comunicación con usted en relación a unas fotos que estamos queriendo vender a esta publicación, si tiene una mejor oferta… tenemos una oferta inicial de 60K USD (60.000 dólares) por todas las fotos. Eso nos ofrece… tenemos más fotos estas de Disney, otras en un jardín… usted diga qué quiere hacer…”. En un segundo mensaje este mismo remitente le apremiaba: “Queremos una respuesta rápida”.

El artista no tomó en consideración estos correos y no contestó a ninguno de ellos, por lo que poco después de las nueve de la mañana volvió a tener noticias de los extorsionadores que en esta ocasión establecieron contacto a través de la aplicación WhatsApp con el siguiente mensaje enviado a su móvil personal: “Nos estamos cansando de no tener una respuesta”. También llegaron mensajes sobre el tema al teléfono del abogado del cantante: “Queremos negociar, queremos que sea rápido ¿qué piensa hacer?” Y remarcaban que una publicación les ofrecía 60.000 dólares pero que el Bosé podía mejorar esta cantidad y evitar la publicación de las imágenes: “Si tiene una mejor oferta, podemos no venderlas”. “Puede checar nuestra reputación, solo busque en Google nuestro mail. Esperamos su respuesta, pero queremos la respuesta ya”, concluía.

Disfrutando con mis hijos de #Disneyland el #LugarMásFelizdelMundo os lo recomiendo! Una pasada!!!

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Finalmente, Miguel Bosé denunció y aportó todos estos datos en la denuncia. La investigación está en manos de la Brigada de Policía Judicial y la de Delitos Telemáticos del municipio en el que reside el cantante, quienes lo han comunicado a la Fiscalía. Según las primeras investigaciones, el remitente del correo es una empresa sudamericana que ofrece servicios para decodificar contraseñas personales de cuentas de correo y redes sociales.

Al parecer las fotos a las que hace referencia esta extorsión son unas en las que el artista aparece junto a sus cuatro hijos durante un viaje que realizó el pasado verano las instantáneas durante una visita al parque temático Disneyland Anaheim de Los Ángeles (EEUU). Bosé aceptó una invitación para ser imagen comercial con la exigencia de que la cara de sus hijos no apareciese en ningún momento. De hecho, él mismo compartió la imagen, con los cuatro niños de espaldas, en su cuenta de Instagram acompañada de la frase “Disfrutando con mis hijos de #Disneyland el #LugarMásFelizdelMundo os lo recomiendo! Una pasada!!!”.

Después la misma organizadora del viaje y una vez realizada la sesión fotográfica oficial, tomó otras imágenes particulares del cantante con sus hijos que autorizó con la condición de que solo se las entregaran a él en un archivo informático y con el compromiso de que la empresa destruyera las copias.