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La gala del Met, la fiesta a la que Anna Wintour invita o veta

Este primer lunes de mayo se rinde homenaje a la japonesa Rei Kawakubo, en una gala en la que son coanfitriones Tom Brady, Gisele Bündchen, Katy Perry y Pharrell Williams.

Anna Wintour, en la gala del año pasado.
Anna Wintour, en la gala del año pasado. GTRES

Es la fiesta de Anna Wintour  y es ella quien invita o veta según le parece. Este lunes, centenares de celebridades, diseñadores, magnates y titanes de la tecnología –todos examinados por la editora en jefe de Vogue– desfilaran por la alfombra roja del Museo Metropolitano de Arte (MET) para su tradicional gala anual. Una lista que esta noche es más estricta que nunca por deseo de Wintour. La industria de la moda, el show-bussines y la jet set homenajea en la edición de este año a una las creadoras más influyentes del último cuarto del siglo XX: la japonesa Rei Kawakubo, fundadora de la firma Comme des Garçons en 1969.

El número de invitados para el baile de Rei Kawakubo/Comme des Garçons será menor que el del año pasado cuando ascendió a 610 participantes. Desde que Wintour asumió la presidencia en 1995, la gala se ha convertido en una extravagancia llena de estrellas.  Los organizadores pasan meses preparándolo todo. Este año los anfitriones son Tom Brady, Gisele Bündchen, Katy Perry y Pharrell Williams.

“El Met Ball es como la Super Bowl de los eventos sociales de moda”, dice en el video André Leon Talley, exeditor de Vogue. Madonna lo definía el año pasado como “una película de Fellini” porque en ella se reúne “lo mejor y lo peor de todo”. Y The New York Times la considera la fiesta privada de Anna Wintour porque no solo controla la lista de invitados –en el tráiler se ve cómo sitúa los nombres en las mesas– y la decoración, también pone sus normas y empareja a estrellas del cine y la música con diseñadores.

Anna Wintour con Marc Jacobs y otro de los organizadores de gala.
Anna Wintour con Marc Jacobs y otro de los organizadores de gala. GTRES

La gala del Met comenzó en 1946 como una cena solidaria. Ahora se ha convertido en uno de los eventos que más dinero recauda. El año pasado se lograron 13,5 millones de dólares. Las entradas cuestan desde 30.000 a 50.000 dólares.

"Anna es extremadamente restrictiva sobre quién puede comprar un boleto", dijo un socialite, que ha asistido al evento durante años a Page Six. "Muchas personas que conozco que son amigos y  tienen el dinero para pagar, han sido rechazadas. Anna decide que no pueden ir”. La misma fuente también ha contado que los miembros que ya donaron en el pasado 10.000 dólares anuales para formar parte del comité, recibirán tarifas de descuento.

A veces incluso las celebridades no pasan el corte. Es el caso de la supermodelo Coco Rocha, que ha acudido a la cita muchos años pero este ha quedado excluida. “No sé el motivo”, ha declarado Rocha. Tal vez sea porque la copresidenta de esta edición, Katy Perry, esté molesta con ella por haberla acusado de ser una imitadora después de que la cantante se presentara a los MTV Video Music Awards 2013 con el mismo traje de estampado leopardo firmado por Emanuel Ungaro que la modelo había usado para el Met casi cuatro meses antes.

Kei Kawakubo/Comme des Garçons: Art of the In-Between es la primera retrospectiva que organiza el museo neoyorquino a un diseñador vivo después de la de Yves Saint Laurent en 1983. Es también un salto arriesgado teniendo en cuenta el éxito de las dos últimas exposiciones que se basaban en conceptos más amplios y asequibles: China y la tecnología. Y también va a ser la que probablemente más quebraderos de cabeza traerá a las invitadas a la gala de hoy. Ya que habituadas a inspirarse en el tema o protagonista de la exposición, probablemente les será difícil meterse en las creaciones mutantes de Kawakubo, hechas solo de mangas o a partir de siluetas imposibles como las de su última colección. Kawakubo es quien en 2014 manifestó que “no estaba intentando hacer ropa”. Se ciñe más a este objtivo cuando se trata de sus colecciones de calle pero las que sube a la pasarela son el resultado de sus reflexiones, diseños que no encajan en las alfombras rojas y que solo Lady Gaga o Rihanna se han atrevido alguna vez a lucir.

 

 

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