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Adiós, Carme Chacón

Ha muerto la mujer que, en su día, muchos ciudadanos de este país teníamos la esperanza de que hubiera sido la primera presidenta de un Gobierno de España. Nos produce un profundo pesar a las personas que sentimos un aprecio por ella, aunque no se pueda comparar con el dolor de sus familiares y amigos. Su honestidad y valía quedará en el recuerdo de todos. Muchas personas como ella es lo que necesitamos en la política española.— José Antonio Cabeza. Barbate (Cádiz).


 Quizá fueron esos 22 votos que le faltaron en el 38º congreso del PSOE los que no nos permitieron ver cómo se rompía el “techo de cristal” en España. Carme Chacón derribó todas las barreras que se interpusieron en su camino. Vivir bajo la “espada de Damocles” de una cardiopatía congénita en los setenta de la pasada centuria no es cosa menor. Pero su gran reto le llegaría en 2008, cuando se hizo con la cartera de Defensa en un Ejército mayoritariamente de hombres por tradición. Realizó una gran labor demostrando que las mujeres no son inferiores al hombre; es más, sabemos que iguales o superiores. Nuestro país precisa de mujeres como Carme, aún te necesitábamos y nunca te olvidaremos.— José Solano Martínez. Cartagena (Murcia).

 

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