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El sol como “antídoto” frente a la miopía digital

En los últimos años, esta patología se ha incrementado entre la población infantil y juvenil debido al uso excesivo de tecnología

El sol como “antídoto” frente a la miopía digital

Este mes de octubre se ha celebrado el Día Mundial de la Visión, una jornada en la que los expertos han recordado que en los próximos 20 años el 50% de la población española podría ser miope. Una enfermedad que, si bien en algunos casos está asociada a factores genéticos, en los últimos años se ha incrementado entre la población infantil y juvenil debido al uso excesivo de smartphones, tablets y ordenadores. Además, hay estudios que señalan que nuestro actual estilo de vida hace que los niños y adolescentes realicen cada vez menos actividades en el exterior, como deporte o actividades de ocio, un déficit que según los expertos ayudaría a que los índices de miopía se incrementasen.

Juan Enrique Cedrún Sánchez, investigador Predoctoral en Ciencias de la Visión en la Universidad Complutense de Madrid, manifiesta que “actualmente, los niños están sufriendo los mismos síntomas visuales asociados al uso de las pantallas que los adultos. El uso prolongado de los dispositivos puede dar lugar a molestias oculares, fatiga, visión borrosa, dolor de cabeza, ojo seco e irritado, hipersensibilidad a la luz y cambios refractivos entre otros”. Cedrún Sánchez señala también que “muchos niños se concentran tanto en una tarea que les gusta que no paran hasta llegar al agotamiento, como por ejemplo jugar a videojuegos durante horas con pocos o ningún descanso. Después de mantener la acomodación activa de forma sostenida tanto tiempo y sin descansos, es posible que enfoque mal de lejos por el espasmo del músculo que nos hace acomodar. Esto se suele ver agravado por la distancia tan próxima que los niños suelen mantener entre sus ojos y las pantallas”.

Por su parte, Pilar Rojo, jefe de la Unidad de Oftalmología del Hospital Ruber Internacional, confirma que, “hay un porcentaje de la población en general que, aunque no use ni ordenadores, ni tablets ni otros dispositivos, tiene predisposición a padecer miopía, entre otros factores, por su herencia genética”. No obstante, la doctora recalca “que el uso intensivo de los distintos dispositivos digitales favorece el aumento de esta enfermedad, ya que fuerza al ojo a enfocar de cerca, predisponiendo a que el individuo desarrolle una miopía acomodativa. Es decir, que el ojo al centrarse durante un largo espacio de tiempo en una visión a 25/30 centímetros de distancia desarrolla esta enfermedad”.

Según los expertos en esta materia, para contrarrestar los efectos perjudiciales que pueden ocasionar el uso de las pantallas en la visión de nuestros hijos es necesario que los padres incorporen pautas adecuadas en la utilización de las mismas, para desarrollar una buena salud ocular que prevenga la miopía y su avance. En este sentido, Pilar Rojo aconseja que “los adultos fraccionen el uso indiscriminado que tanto los niños como los adolescentes realizan de las pantallas de tablets, ordenadores y móviles. Es necesario que les recuerden que cada cierto tiempo deben hacer una serie de ejercicios que consisten en que el niño enfoque a lo lejos para que el músculo ciliar, responsable de enfocar a diferentes distancias, pueda relajarse y no esté trabajando constantemente para mantener el enfoque a una misma distancia”. Pilar Rojo dice que “una buena iluminación ayuda siempre a tener una mejor visión, seas miope, hipermétrope o padezcas astigmatismo”. Y recalca que “no existen tratamientos para que la miopía no aumente por el uso de los dispositivos, solo realizar un uso adecuado de los mismos, fraccionando su uso indiscriminado, con descansos cada hora de 10 minutos”

Aunque realizar actividades en espacios abiertos tiene un efecto beneficioso, no es suficiente para lograr que la miopía no aumente. En opinión de Cedrún Sánchez, “es importante tener en cuenta que la iluminación en la habitación debe ser adecuada y estar bien posicionada para que el deslumbramiento y los reflejos no dificulten la visión nítida de la pantalla”. Y resalta que “tenemos que tener presente que los niños suelen además aceptar la visión borrosa causada por la miopía, la hipermetropía o el astigmatismo, porque piensan que todo el mundo ve igual que ellos”.

Existe una serie de recomendaciones que los expertos consideran importantes para controlar la “miopía digital”. En primer lugar, Juan Enrique Cedrún recuerda que “conviene revisar la visión de los niños de forma periódica. Así nos aseguramos de que el niño puede ver con nitidez y comodidad y podemos detectar alteraciones visuales como errores refractivos (miopía, hipermetropía o astigmatismo) o alteraciones binoculares que pueden contribuir a molestias oculares”. También, el investigador de la Universidad Complutense considera importante que “se limite la cantidad de tiempo que el niño pasa frente al ordenador en una sola sesión. Medidas tan sencillas como imponer un descanso de diez minutos cada hora pueden prevenir el desarrollo de problemas acomodativos e irritación ocular por parpadeo inadecuado. También es necesario que el niño no se acerque excesivamente a la pantalla, sino que se mantenga a una buena distancia de trabajo”. Por último, Cedrún Sánchez resalta que “lo más importante es utilizar filtros de protección frente a la radiación más energética de la luz que a largo plazo provoca degeneraciones en nuestros ojos. Estos filtros de seguridad retiniana se pueden poner en gafas, que es lo más habitual, en lentes de contacto o en protectores de pantalla para cualquier dispositivo electrónico”.

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