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Día Mundial del Refugiado

En memoria de Jo Cox, defensora de los refugiados. Se celebró ayer el Día Mundial del Refugiado y Europa, para conmemorarlo, cuenta con poco más que miles de muertes de inocentes acaecidas durante su difícil éxodo porque, olvidando sus raíces solidarias, ha sido incapaz de dar respuesta a la grave tragedia humana protagonizada por personas que huyen, al igual que nosotros en el pasado, de horrores bélicos, políticos, económicos, etcétera. Los movimientos migratorios que se han producido a lo largo de los tiempos y que ahora presenciamos exponencialmente agravados en la aldea global son imparables. No hay “efecto llamada” sino “efecto huida de la miseria y del horror de la guerra”. Y sean cuales sean las vergonzantes medidas disuasivas que implanten los Gobiernos de cualquier rincón del mundo, no existe, ni existirá, fuerza capaz de detener la tremenda acometida de la desesperación humana: para el que todo está perdido, no hay más que perder. ¿Cómo debemos entender el concepto de ciudadanía europea? ¿Qué valores nos sustentan? ¿Nos prohibirán ser hospitalarios? Nosotros, en idénticas circunstancias, también buscaríamos lo mejor para nuestras familias.— Miguel Fernández-Palacios Gordon. Madrid.

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