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ANÁLISIS

RIP Harambe

El primatólogo Frans de Waal cree que el gorila sacrificado después de que un niño cayera en su foso tenía un actitud "principalmente protectora"

Harambe, en una foto de archivo.

Me resulta muy difícil decidir qué debería haber hecho el Zoo de Cincinnati en el caso del bebé humano y Harambe, el gorila macho de lomo plateado. Viendo los vídeos, tengo la impresión de que la actitud de Harambe era principalmente protectora. Mostraba una mezcla de protección y confusión. Se puso delante del niño, lo cogió, lo movió/arrastró por el agua (al menos una vez con mucha brusquedad), y volvió a ponerse delante de él. Buena parte de su reacción posiblemente estuviese provocada por el ruido y los gritos del público.

No hubo ningún momento de agresión aguda, como también ha reconocido el director del zoo. Si el gorila hubiese querido matar al niño, lo habría podido hacer de un puñetazo. La gente no tiene idea de la fuerza sobrehumana de los gorilas. Pero no hizo ningún movimiento que indicase su intención de matar.

Si el gorila hubiese querido matar al niño, lo habría podido hacer de un puñetazo. La gente no tiene idea de la fuerza sobrehumana de los gorilas

Debo aclarar, puesto que en Facebook se ha dicho que los gorilas son depredadores peligrosos, que esto es completamente erróneo. Un gorila no ve a un niño humano como algo comestible. A esta especie no le interesa atrapar objetos que se mueven, como les sucede a los gatos. Los leones o los tigres son depredadores, pero los gorilas son vegetarianos pacíficos. Prefieren una fruta jugosa a un trozo de carne a cualquier hora del día. Lo único que sin duda alguna enloquece a un gorila macho es que otro macho penetre en su territorio o se acerque demasiado a sus hembras y sus crías. Sin duda Harambe sabía que no se trataba de un competidor, de modo que no tenía razones para atacar.

Hay casos anteriores de niños pequeños que caen en los espacios de los gorilas, uno en el Zoo Brookfield de Chicago y otro en el Zoo de Jersey (Reino Unido). En ambos casos, los niños sobrevivieron a la atención de los simios, que incluso prestaron ayuda a uno de ellos. En el Zoo de Rotterdam, un gorila saltó el foso para acercarse a una mujer que los visitaba a menudo, y tampoco el incidente acabó con la muerte del gorila.

De modo que ¿por qué mataron a Harambe? Lo primero de todo, el director del zoo no disponía del vídeo que todos hemos visto en internet. Una decisión como esta debe tomarse en cuestión de minutos: no hay tiempo para escuchar distintas opiniones o para examinar las pruebas visuales. En segundo lugar, todas las alternativas conllevaban grandes condicionantes. Los cuidadores podrían haber distraído a Harambe para conseguir que se alejase del niño (y tengo entendido que lo intentaron sin conseguirlo). Podrían haber intentado atraerlo con comida e incluso pedirle que la intercambiase por el niño (un procedimiento que los simios entienden muy bien). Otra opción podría haber sido la de tranquilizar a Harambe. Pero en ocasiones, el dardo tranquilizante enfurece al animal, lo que habría producido una reacción exactamente contraria a la deseada. Ninguna de estas opciones ofrecía una solución adecuada, de la que el director hubiese podido fiarse plenamente.

Los leones o los tigres son depredadores, pero los gorilas son vegetarianos pacíficos

Honradamente, no sé qué habría decidido yo en esas circunstancias –habría dependido de la información precisa que me hubiese llegado– pero al mismo tiempo no puedo evitar preguntarme qué habría ocurrido si se hubiese expulsado a los espectadores y se hubiese apartado al veterinario y al personal de seguridad, dejando en la zona solo a los cuidadores con los que Harambe estaba familiarizado. En esas circunstancias, es posible que hubiese vuelto la calma y, quién sabe, a lo mejor el niño habría salido ileso.

Es un dilema horrible. Estoy seguro de que el personal del zoo está desolado (aunque los activistas a menudo describan los zoos como cárceles, están llenos de personas que se preocupan mucho por los animales y los respetan enormemente), y yo mismo me siento desolado por que hayan matado a un primate tan hermoso. Es una gran pérdida para la especie, pero también lloramos por la vida de un primate determinado que no había hecho nada malo.

Al menos estaremos de acuerdo en que la gente debería vigilar a sus hijos. Se está difundiendo una petición especial para que los padres del niño “sean declarados responsables de la falta de supervisión y la negligencia que hicieron que Harambe perdiera su vida”.

PD: He visto ahora un vídeo no editado, que hace que la situación se vea incluso peor porque, además del comportamiento del gorila, el agua también es un riesgo para el niño.

Frans de Waal es primatólogo y profesor de psicología en Emory University. Su último libro es ¿Tenemos suficiente inteligencia para entender la inteligencia de los animales? (Tusquets). Este texto fue publicado originalmente en inglés en la página del autor, y ha sido reproducido aquí con su autorización.

Traducción de NewsClips.

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