Editorial
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Brexit, un riesgo global

No es posible obviar la advertencia del FMI del peligro para la economía mundial que supondría la salida de Reino Unido de la UE

La directora del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, se reúne con el ministro británico de Economía, George Osborne, en Londres.
La directora del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, se reúne con el ministro británico de Economía, George Osborne, en Londres.EFE/Luke Macgregor

La advertencia lanzada ayer en Londres por el Fondo Monetario Internacional sobre las graves consecuencias para la economía mundial que supondría la salida de Reino Unido de la UE constituye una importante señal de alarma que no debe ignorar ni el electorado británico, llamado a las urnas el próximo 23 de junio, ni aquellos que, desde fuera, no valoran debidamente una situación que afectaría al proyecto europeo.

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Ha hecho bien la directora del FMI, Christine Lagarde, en no andarse por las ramas al explicar a los ciudadanos británicos en su propia casa las consecuencias, a corto y a largo plazo, que tendría la salida de la UE sobre la que deben decidir en pocas semanas. “Sería un riesgo importante para la economía mundial”, dijo, y recalcó” “No es un asunto nacional, es una cuestión internacional”.

Es útil volver a subrayar esta dimensión: la directora del FMI respaldó sus palabras con un ejemplo significativo al revelar que no ha visitado un solo país en los últimos seis meses en el que sus gobernantes no le hayan preguntado por las consecuencias del triunfo del Brexit.

El FMI, que también alertó de los efectos negativos ya en marcha sobre el sector inmobiliario comercial británico, se une así al coro de voces, encabezadas por el presidente de EE UU, Barack Obama, que, desde Londres, han expresado su preocupación ante la posibilidad de que en el referéndum se imponga una opción que aliente el aislacionismo y que oculte las consecuencias que tendría.

El Banco de Inglaterra, que se mantenía hace meses al margen del debate, ha pasado de apuntar los beneficios de la pertenencia a subrayar los riesgos de la salida. El gobernador, Mark Carney, advirtó el jueves de que los riesgos de inflación y menor crecimiento asociados a una eventual salida de la UE podrían conducir a la recesión.

Reino Unido ha entrado en la recta final de una campaña en la que hasta ahora ha sonado con mayor volumen voces de populismo y nostalgias imperiales. La intervención de la titular del FMI puede contribuir a que los votantes valoren las opciones a las que se enfrentan.

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