Ir al contenido
_
_
_
_
familia

¿Me prestas tu Mercedes?

Artículo divertido e inteligente de la revista 'The New Yorker' sobre lo pesados que somos los padres para que socialicen nuestros hijos

Una niña, totalmente cubierta de polvo de colores, sonríe a cámara disfrazada del dios hindú Krishna RAMINDER PAL SINGH (EFE)

Hace unos días hablaba con unos amigos de Washington lo realmente pesados que somos a veces los padres con que nuestros hijos tienen que compartir sus más preciados juguetes y 'socializar' con niños a los que no conocen de nada. Nos reíamos imaginando a uno de nosotros compartiendo nuestro nuevo IPad o a cualquier fanático de los coches prestando su última adquisición con trescientas mil chorradas incorporadas y tracción a muchas ruedas (o algo así).

El caso es que mi amigo me recordó un artículo divertido e inteligente -como casi todos ellos- de la revista The New Yorker. Es bueno y sólo necesitaba traducción. Os dejo con él y os deseo 'feliz todo' y que pensemos en nuestros enanos la próxima vez que queramos vestirlos de 'domingo' o forzarles a que entreguen su Elmo a un total desconocido en el parque.

PLAY NICE

By Simon Rich

Si los adultos estuvieran sujetos a las mismas indignidades que los niños…

EN UNA FIESTA

Niña Zoe: Papa, tenemos una fiesta en casa, así que tú te quedas en tu habitación. No te preocupes porque uno de mis amigos trae a su padre para que juegues con él. Se llama Comptroller Brooks y tenéis más o menos la misma edad, por lo que estoy seguro de que tenéis mucho en común. Pasaré en un par de horas para ver cómo estáis. (Se va Zoe)

Mr. Brooks: Hola

Mr. Higgins: Hola

Mr. Brooks: Bueno…eh…¿sigues la política del ayuntamiento?

Mr. Higgins: La verdad es que no…

Mr. Brooks: Bueno…

(Un largo silencio)

(Zoe regresa)

NIña Zoe: ¡Ah! Se me olvidó deciros. Le dije a mis amigos que vais a hacer un espectáculo después de la cena. Os aviso cuando sea la hora de bajar.

Mr. Brooks: ¡Dios! ¿Qué vamos a hacer?

Mr. Higgins: Yo me sé un baile…pero me da mucha vergüenza

Mr. Brooks: Bueno, vamos... enséñamelo.

EN EL CONGRESO DE ESTADOS UNIDOS

Lobista: Si no consigue usted aprobar esta propuesta, provocará la muerte de miles de personas. ¿Hay preguntas?

Senador: ¿Por qué lleva usted uniforme de marinerito?

Lobista: Mis hijos han decidido vestirme así, porque se les antojó. Le dije que era un día importante para mí...

Senador: Que mono...

Lobista: Bueno, pero ¿está usted de acuerdo con la propuesta? ¿Y la guerra?

Senador: Estaría todavía mejor con el gorro! [de marinero]

EN EL APARCAMIENTO

Lou Rosenblatt: ¿Puedo conducir tu coche? Lo devuelvo cuando haya terminado.

Señora Herson: Disculpa, pero ¿te conozco?

Lou Rosenblatt: No, pero tenemos más o menos la misma edad y utilizamos el mismo garaje.

Señora Herson: No quiero ser grosera pero no me siento cómoda dejándote conducir mi coche. Es que, además, es mi posesión más preciada.

Brian Herson (hijo): ¡MAMA! Pero bueno, ¿qué te he dicho sobre compartir?

Señora Herson: Sí, tienes razón, hijo….disculpa. Toma, las llaves de mi Mercedes.

Lou Rosenblatt: Gracias. ¿Puedo pasar por tu casa más tarde? Es que me siento solo y no tengo amigos.

Señora Herson: Bueno…la verdad es que ya tengo planes esta noche.

Brian Herson: ¡Mamá!... ¿Le estás excluyendo?

Señora Herson: ¡No, claro que no! (Suspiro). Aquí está mi dirección, señor. La fiesta empieza sobre las ocho.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

_
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_