Decenas de trenes cargados de mineral de hierro enlazan a diario las minas con el puerto de Vitoria, pasando por decenas de localidades habitadas como esta, Baixo Guandu.Heriberto AraujoVista aérea de la llegada del vertido tóxico a la región de Baixo Gundu.ESTADO ESPIRITU SANTOEl Ejército ha sido activado para distribuir agua potable entre la población de Colatina, donde 120.000 personas no tienen suministro.Heriberto AraujoLa líder tribal Djukurna Krenak promete combate contra las compañías mineras si no reparan el daño ambiental al río.Heriberto AraujoLa presidenta Dilma Rousseff ha sido duramente criticada por su gestión de la crisis, en especial tras tardar una semana en visitar la zona de la catástrofe.Presidencia de BrasilEl suministro de agua también ha sido interrumpido en Mascarenhas, como en decenas de localidades a lo largo del río.Heriberto AraujoLos pescadores de Mascarenhas documentan la muerte de peces al paso del vertido, lo que amenaza su forma de vida y sustento económico.Heriberto AraujoTras el vertido, los pescadores no logran vender ya sus capturas, que los clientes temen contaminadas.Heriberto AraujoLa llegada del vertido a la desembocadura del rio Dulce amenaza el período de desove nocturno de tortugas marinas en peligro de extinción.Heriberto AraujoDurante cuatro días, los Krenak ocuparon las vías del tren Minas-Vitoria, propiedad de Vale, lo que interrumpió el transporte de mineral para su exportación.Heriberto AraujoDurante semanas, biólogos y pescadores trataron de salvar algunas especies del río, llevándolas a estanques de agua dulce, con el objetivo de repoblar el río cuando sea rehabilitado.Heriberto AraujoLos indios Krenak denuncian el fin de toda una cosmología y forma de vida que gira en torno al río Dulce, ahora contaminado por el vertido.Heriberto AraujoEl vertido ha matado a miles de peces a lo largo del río, descomponiendo un frágil ecosistema ya muy afectado por una histórica sequíaHeriberto Araujo