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El diseñador que revolucionó Gucci

Tras epatar a la industria de la moda creando una colección de hombre en cinco días, Alessandro Michele se ha convertido en modista fetiche de ‘celebrities’

Alessandro Michele, en los premios de la moda británica celebrados en noviembre.  Ampliar foto
Alessandro Michele, en los premios de la moda británica celebrados en noviembre. 

El director creativo de Gucci, Alessandro Michele, no es solo el mejor diseñador internacional de 2015, distinción que ha conseguido recientemente en los British Fashion Awards. Es también el responsable de que la firma de lujo viva un verdadero renacimiento y se aleje del bache que atravesó en la última etapa de la anterior directora creativa, Frida Giannini.

Romano y de 43 años, Michele fue elegido como máximo responsable creativo en enero de 2015 y en solo 11 meses ha sido reconocido como el mejor diseñador internacional y principal responsable del “milagro Gucci”, como califica la revista Vanity Fair el momento de esplendor que vive la maison italiana.

Antes de hacerse con la dirección creativa de la marca, Michele era casi un desconocido en el mundo de la moda aunque su carrera se ha desarrollado casi siempre dentro de la firma italiana. Tras dar su primeros pasos en Fendi, fue fichado por Tom Ford en 2002 para entrar en Gucci y desde 2011 ha trabajado como adjunto de Frida Giannini en la línea de accesorios y artículos de cuero, zapatos y joyas. Su escalada continuó en septiembre de 2014, momento en el que el holding puso en sus manos una de sus marcas más vetustas y exquisitas, la casa de porcelanas florentina Richard Ginori.

Alessandro Michele, al finalizar su primer desfile como director creativo de Gucci, en la pasada Semana de la Moda de Hombre de Milán. ampliar foto
Alessandro Michele, al finalizar su primer desfile como director creativo de Gucci, en la pasada Semana de la Moda de Hombre de Milán.

Su experiencia en materiales delicados y sus años en Gucci eran dos signos esperanzadores. Pero su debut en la casa superó las expectativas y fue espectacular.

En la Semana de la Moda del Hombre de Milán, el pasado enero, el romano fue capaz de diseñar y ejecutar una nueva colección en solo cinco días tras la repentina marcha de Giannini, quien dejó abruptamente Gucci. En vez de mostrar las prendas en las que había trabajado la diseñadora, Gucci hizo borrón y cuenta nueva y subió a la pasarela una colección ideada y ejecutada en tiempo récord por el equipo de diseño con Michele al frente. El diseñador fue aplaudido por la crítica y por el público y su estética andrógina propia de los años setenta supuso una ruptura limpia con el pasado.

Después de un estreno por todo lo alto, los aplausos han continuado en sus otras tres colecciones y Michele se ha convertido en uno de los diseñadores más prometedores de la industria de la moda y en uno de los modistos fetiche de celebrities como las actrices Dakota Johnson y Salma Hayek o la modelo y cantante Karen Elson.

Como artista bohemio que ha vivido casi siempre en Roma, traslada a sus prendas el romanticismo de la ciudad eterna y lo combina con un maximalismo excéntrico, con colores vivos y un estilo fresco y juguetón que se refleja en su propia imagen, de larga barba y melena acompañada normalmente con una gran sonrisa.

Con Michele, Gucci buscaba volver a convertirse en la marca más deseada del cambio de siglo. Después de ser paradigma de la tendencia porno chic a principios de 2000, un estilo basado en el erotismo semiexplícito, la firma esquivó una quiebra inminente. Pero los problemas volvieron en 2012.

Entonces, Gucci disminuyó sus ventas un 2,1%, la mayor caída en cuatro años. Alessandro Michele fue llamado para protagonizar un punto de inflexión creativo que, por el momento, surte efecto.

De hecho, la industria de la moda vive “el momento Gucci”, según Vogue, que celebra que Michele ha conseguido despertar un “escalofrío de emoción” con sus creaciones. Y no solo eso: ha favorecido un crecimiento del 10,7 % en 2015 frente al año anterior y ha cambiado por completo el futuro de Gucci que, por ahora, no piensa rebajar las creaciones del italiano.