La otra patada
Las imágenes de una periodista húngara lanzando patadas a refugiados sirios cuando trataban de huir de la policía han hecho que las redes sociales ardan y que corra la indignación y la repulsa hacia esta mujer. La periodista ha sido despedida de la cadena para la que trabajaba, vinculada al partido ultraderechista, y será demandada por varios partidos de la oposición. Sin duda, Petra Laszlo se ha coronado como la periodista más odiada y, desde luego, méritos tiene. A la vez, Europa parece empezar a abrir los ojos y a mostrar su ayuda y solidaridad con el pueblo sirio. Los ciudadanos austríacos y alemanes se han volcado especialmente en esta crisis humanitaria, no sólo recolectando dinero y organizando carros de comida y de ropa sino también recibiendo a los refugiados con una sonrisa y un abrazo. En nuestro país, mientras Rajoy y la vicepresidenta del Gobierno anuncian que el Gobierno acogerá a todos los refugiados que la Comisión Europea le asigne, el Ministro del Interior declaraba que “tomará las medidas adecuadas para evitar la posible infiltración de yihadistas”. No pongamos trabas, por favor, y hagamos lo que toca, ayudar. No seamos otra patada a este drama humanitario.— Inés Pérez Andreu.


























































