27-S: lo que todos nos jugamos
Frente a quienes en el Gobierno y en Cataluña quieren vendernos una absurda España monolítica, habría que hacer pedagogía de una España abierta y diversa, y decir que no hay nada más español que un catalán hablando catalán, o una vasca hablando euskera, o una niña gallega charlando en esta lengua con su abuelo. La Puerta de Alcalá de Madrid y un cantaor gaditano pueden ser igual de españoles, pero no más. Esto es la mera Constitución. Es fundamental convencer a los catalanes de la vital importancia de acudir a las urnas el 27-S y votar por cualquiera de los partidos constitucionalistas, no solo para evitar que Cataluña se parta en dos, sino para que entre todos, con la ayuda imprescindible de los catalanes, sigamos construyendo esa España abierta donde todos caben; también los independentistas.— Francisco Javier Ávila González.


























































