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Martina Klein: “Siempre me he llevado muy bien con las chicas”

Ha sido modelo, presentadora, articulista, cuentachistes y actriz. Ahora publica su primer libro, una novela corta infantil

Martina Klein, el pasado jueves en el parque del Retiro.
Martina Klein, el pasado jueves en el parque del Retiro.

Martina Klein (38 años) es una modelo inquieta que hace cosas impropias de una modelo. Ha sido articulista, actriz y ha contado chistes en televisión. Y ahora escribe y presenta su primer libro, ¡Zaska! (Editorial Penguin Random House), una novela corta infantil. Rostro angelical, sonrisa serena, desde luego a Martina todos le dejaríamos las llaves de casa.

Pregunta. Supongo que esta pregunta puede parecer una grosería. Sus medidas según la Wikipedia son 89-62-90. ¿Son correctas o deben ser actualizadas?

Respuesta. ¡Empieza una entrevista preguntando por las medidas de una mujer! Bueno, esas medidas probablemente fueron tomadas cuando yo ejercía y eso correspondía a cuando tenía entre los 16 y los 25 años. Mis medidas han cambiado, eso delo por hecho. Las que son ahora, no lo sé.

P. Entre 2000 y 2015, que son 13 años, además de modelo ha sido presentadora, articulista, cuentachistes en la televisión y algún papel de actriz. Como modelo propiamente dicha solo ha trabajado 9 años.

R. Nunca me he molestado en calcularlo, pero yo sigo trabajando como modelo. Durante todos estos años que ha decidido que ya no soy modelo, yo sigo trabajando como modelo.

P. Pero ha estado buscando otras cosas.

La modelo Martina Klein con un diseño de Hannibal Lagua, en la pasarela Gaudí de Barcelona de 2003. ampliar foto
La modelo Martina Klein con un diseño de Hannibal Lagua, en la pasarela Gaudí de Barcelona de 2003.

R. No es eso. Ser modelo no es una cosa de encerrarse en un laboratorio. Estás en la sociedad. Se quedan abiertas puertas, van surgiendo oportunidades, sigo de modelo y no puedo mirar las otras cosas sin partir de la base de que he sido modelo. No hay un cierre de puertas. Esa es la explicación. Soy un híbrido. En proceso constante. Procuro mejorarme y adaptarme a las circunstancias. No puedo pensar en mí como escritora sin tener en cuenta lo que he sido antes y no puedo pensar en mí como modelo sin haber sido una modelo poco común porque al mismo tiempo escribía y desmitificaba la moda.

P. Fue una adolescente repelentemente guapa.

R. No creo que fuera una chica repelentemente guapa.

P. La habrán odiado sus compañeras de clase.

R. Creo que nunca me han odiado porque sigo manteniendo muchas amistades con mis amigas de clase. Siempre me he llevado muy bien con las chicas. Mi enemiga no es la mujer.

P. Por las marcas para las que ha trabajado se diría que tiene imagen de mujer de fiar.

R. También pienso eso. El personaje debe despertar eso en las marcas. A mí, el que proyecto me gusta. La Martina Klein que se ha creado, que habéis creado los medios, me parece una persona de la que me fiaría y es lógico que las marcas también se fíen de ese personaje. Una mamá que procura estar guapa, pero también estar en casa y estar a la altura del hombre, en eso está toda la lucha nuestra por ser todas esas mujeres que queremos ser.

P. ¿Y qué tiene que hacer un hombre normal para seducir a una modelo? Al final se emparejan con ricos o famosos.

R. No lo sé. Es que hay muchas modelos, tantas como mujeres distintas. Lo que a mí me atrae de un hombre es el sentido del humor, unas manos bonitas, una forma irónica de ver la vida, una pasión que la sepa transmitir… Terminamos con la gente con la que compartimos ratos. Estoy con una persona [Àlex Corretja] que ha estado sola toda la vida, que ha sabido gestionar ser conocido, que se parece mucho a lo que hemos sido nosotros. Nos miramos y nos entendemos con tantas cosas que creo que eso no sucedería con un físico cuántico, que a lo mejor puede suceder pero no se me ha dado el caso.

Martina Klein junto a su pareja, el extenista Àlex Corretja.
Martina Klein junto a su pareja, el extenista Àlex Corretja.

P. Y ahora escritora, de un libro infantil (¡Zaska!). ¿No podría haber escrito una novela sobre el lado oscuro de la moda?

R. Sí, quizás. Escribir esa novela ya lo hizo Naomi Campbell por ejemplo y escribir una novela infantil no sé si Campbell lo ha hecho. A mí me ha resultado fácil salir por ese lado.

P. ¿Han leído la novela sus hijos?

R. La han leído. Les he observado. Se han reído y carcajeado. Lo juro. Sin saberse observados. Tengo la crítica hecha. A los niños les encanta. Ese test está hecho.

P. El pasado domingo anunciaba en su Twitter que había ejercido su derecho a voto con cierto entusiasmo. ¿Eso es porque votó a alguna candidatura ciudadana?

R. Son conjeturas. Me parece maravilloso que tengamos oportunidad de opinar. Cuando nos ofrecen ir a votar tenemos que aprovechar ese lujo.

P. ¿Por qué una modelo no puede desvelar sus afinidades ideológicas?

R. ¿Cómo lo sabe si no ha entrevistado a otras modelos antes?

P. Se lo pregunto entonces como escritora, no como modelo.

R. Prefiero no pronunciarme en ese aspecto, precisamente porque como modelo sigo vendiendo productos a todo el mundo de todas las tendencias y no me conviene posicionarme.

P. En su primera película, ya tuvo que rodar un desnudo. ¿Le molestó?

R. Sí me molestó, pero entiendo que es lógico. A la chica mona le hacen estar con el chico mono y en un momento la hacen desnudarse. De todas formas… a lo mejor no me desnudo en la película, a lo mejor soy yo y no soy yo.

P. ¿Tiene algún plan?

R. No tengo un plan establecido. Me gustaría a veces. Pero voy buscando y atreviéndome. No tengo una vocación. Ojalá. No la tuve a los 15, cuando había que escoger entre ciencias y letras, no la tuve a los 17 cuando había que elegir carrera y sigo sin saber que quiero ser de mayor.