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EP Gastronomía BLOGS Coordinado por JOSÉ CARLOS CAPEL

Gastronomía insólita

Gastronomía insólita

Quizá el título de esta entrada no sea el más adecuado, pero mi intención es bastante clara. Suscribo plenamente un comentario que me hizo el gran cocinero valenciano Ricard Camarena: “la ventaja de saber poco es que todos los días te levantas con la ilusión de aprender y descubrir cosas nuevas”. Desde principios de año he probado recetas curiosas, me han sorprendido comportamientos profesionales extraños,he visto cultivos de vegetales en escenarios insólitos y hasta me hanentusiasmado cacharros de mesa divertidos. El mundo de la cocina escondesecretos a cada paso. Parte de estas vivencias, que corresponden al primer trimestre 2015, las resumo en el TOP 10 + 1 que sigue. De algunas de ellas ya he hablado en este blog, otras son completamente inéditas.

17 de enero Sa Pobla (Palma de Mallorca)

La charcutería de Xesc Reina

En casa de este gran charcutero en Sa Pobla (Mallorca) descubrí y probé chacinas espléndidas, sobrasadas con añada y antiguos embutidos de la isla recuperados. Algo difícilmente olvidable. Entre lo más transgresor, que jamás había visto, salchichas frescas de carne de cerdo de colores: verdes con espinacas; rojas con remolachas; azules con lombardas y hasta negras con tinta de sepia.

4 de febrero Madrid Angulas al pil pil

Quien piense que la salsa al pil pil solo se puede obtener con bacalao o con cocochas de merluza se equivoca por completo. Lo demostró Marcos Morán en el escenario de Madrid Fusión a partir de angulas vivas. Las colocó entre cubitos de hielo durante 30 segundos y las introdujo en una cazuela de hierro con un chorrito de aceite de oliva. Imprimió al recipiente el mismo movimiento que al bacalao al pil pilcon giros constantes de muñeca y dos minutos después las angulas se hallaban rodeadas de una salsa blanquecina. Para montar el plato las colocó sobre otro pil pil espeso que había elaborado por separado con cabezas de merluza. Una receta que volví a probar en Casa Gerardo el 13 de marzo. Solo con aceite y la gelatina de las angulas.

16 de febrero Barcelona Cerámica de diseño

Acabábamos de asistir a la selección del mejor cocinero joven de España y Portugal que participará en el concurso internacional que se celebrará en Milán bajo los auspicios de TheWorlds50best. Justo a la salida me abordó uno de los participantes, Adrián Milan Vera, y me regaló un plato. “Está hecho en un pueblo de Granada en un pequeño taller artesano de La Alpujarra de mi familia, se llama Ángel Vera Cerámica El taller lo fundó mi abuelo, José Vera, físico nuclear, quien comenzó a aprovechar residuos”, me dijo. Le comenté que me parecía un diseño espléndido ideal para la hostelería, y me contestó que era una mezcla de artesanía y tecnología punta. Mientras lo visito dejo constancia de este hallazgo.

17 de febrero Barcelona Patatas bravas. Restaurante El Informal

Acabábamos de iniciar el menú en el restaurante Informal dentro del nuevo hotel The Serras . Sin previo aviso, en la mesa aparecen unas patatas bravas en cucurucho a modo de aperitivo que incitan a comerlas con las manos. Una especialidad del cocinero Marc Gascons, asesor de la casa. Patatas fritas en bastones cuyo interior está formado por un milhojas de láminas finísimas de patata. ¿Cómo las elabora? Supongo que primero asa las patatas en el horno en lascas superpuestas y una vez frías las corta en bastones que fríe después en aceite humeante medio en el que se acentúa el hojaldrado delas capas. Aunque sean laboriosas el resultado merece la pena. Marc me prometió que me daría la receta.

20 de febrero. Santiago del Teide (Santa Cruz de Tenerife) Bocadillo de sesos Restaurante El Rincón de Juan Carlos

Me encantan los sesos, sobre todo rebozados, pero jamás había tomado un sándwich con sesos de cordero entre dos capas crujientes de galleta salada y jugo de carne, un bocadillo delicioso. Se trataba de uno de los entrantes de la cena que hicimos en El Rincón de Juan Carlos que dirigen Juan Carlos Padrón y su hermano. Una pista muy recomendable.

26 de febrero. Islandia. Tomates entre la nieve

Les dediqué un post con una fotografía que habla de manera elocuente. Anochecía cuando rodeados de nieve visitamos un invernadero que produce 370 toneladas de tomates al año cerca del Círculo Polar Ártico En el exterior temperaturas que rondaban los 0ºC, dentro 24ºC con luzmuy parecida a la del Mediterráneo. Un prodigio de la tecnologíaen tierras volcánicas. Sigo recordando el escenariocon asombro.

5 de marzo Madrid. Cerebro de coco. Restaurante Ramón Freixa

A punto de terminar un granalmuerzo en el restaurante del Hotel Únicose presenta Ramón Freixa y me ofrece un símil de “seso” completamente blanco. “Se trata de mi versión del coco loco, un juego entre el coco y el cerebro”, me dijo sonriente. “Lo elaboro en moldes infantiles con una gelatina de coco fresco que relleno con compota ácida de frutos rojos”. Una aportación original a la nueva casquería, pero en versión dulce y traviesa.

Paris 9 de marzo Restaurante L´ArpègeHojaldre de Alain Passard

La fotografía habla mejor que mis palabras. Después de un almuerzo excepcional, Alain Passard nos envió a la mesa un hojaldre de crema a la vainilla. El tuit que puse en ese momento expresaba mis emociones: “Se degusta con el oído y la vista antes que con el paladar. No conozco nada igual” Ligero, crujiente, puro aire convertido en tentación golosa. En 2014 nos lo sirvió de chocolate. Me sigue pareciendo inverosímil. Para mí el mejor tres estrellas de Paris con diferencia.

Paris 10 de marzo Congreso L´Omnivore El cráneo del perro de Giorgio Ravelli

Mediada la mañana subía al escenario del Congreso L´Omnivore el inglés, italo-suizo Giorgo Ravelli, ex chef del pub Ten Bells en Londres. Un defensor de la cocina sencilla que se pavonea de recuperar recetas tradicionales de Suiza, Alemania e Inglaterra. Después de ponderar una harina de maíz dulce tostada, “farina bona”, que se produce en el sur de Suiza, montó un plato con puré y salchichas elaboradas con carne de cabra. Sin inmutarse apenas, remató la composición con el cráneo de un mamífero que dijo ser el de su perro fallecido que le acompaña en los viajes en su maleta. En pleno estupor le pregunté a un colega francés si había entendido lo mismo. Me contestó que tampoco daba crédito. La fotografía no miente. Corresponde a la gran pantalla del escenario del congreso tomada por mí mismo desde la fila 10 del auditorio.¿Fetichismo? ¿Homenaje a la necrofilia? Si en el futuro la cocina va por esos derroteros tendré que retirarme

Paris 10 de marzo. Congreso L´Omnivore “Trucha en azul” de Alexandre Gauthier

Concluía el congreso L´Omnivore cuando a media tarde subía al escenario el actual “enfant terrible” de la cocina francesa, Alexandre Gauthier (La Grenouillere). Sin mediar palabra y al más puro estilo de Ángel León, colocó en el escenario una gran pecera con una trucha viva para preparar una “truite au bleu”. ¿Trucha en azul? Llevo años leyendo con incredulidad la forma de elaborar esta especialidad alsaciana que debe hacerse con truchas prácticamente vivas. Gauthier tomó la trucha en su mano, la golpeóen la cabeza con un martillo de madera para atontarla, le abrió la tripa con una tijera, saco sus intestinos y ató con un cordel la cabeza y la cola. Acto seguido la roció con un vinagre caliente. Al instante, la mucosa de la piel en contacto con el ácido se tornó azul según se puede apreciar en la fotografía. Gauthier esperó unos segundos y la escalfó en un caldo corto acidulado. Los cocineros japoneses matarían por hacer un plato semejante.Gauthier insistió en la modernidad de esta vieja tradición alsaciana. Yo feliz de comprobar que el mito era cierto.

10 de Marzo Paris Restaurante Le Servan

Nos habían recomendado este neo bistró y la visita resultó un éxito. Se trata del restaurante que dirigen las cocineras de origen filipino Katia y Tatiana Levha, discípulas de Alain Passard y Pascal Barbot. Cocina de calidad que juega con la fusión asiático-francesa. La sorpresa llegó al final en forma de tarro de cristal hermético que contenía la infusión que habíamos solicitado de hojas de hierba luisa.

Al desenroscar la tapa nos encontramos con una boquilla para beber a morro o escanciar la infusión en la taza tras pasar por un colador que llevaba incorporado. Tres minutos, nos dijeron, y resultó perfecta. Nunca había visto servir una infusión de hierbas frescas en un tarro parecido. Me puede el diseño aunque sea de alma casera. Sígueme en Twitter en@JCCapel

Comentarios

Ni fetichismo ni necrofilia ni estupideces. No se puede terminar un plato con un cráneo al lado, que quizá fuera de la cabra de cuya carne proceden las salchichas. Está claro que Giorgio Ravelli se quiere hacer notar provocando al personal para que se hable de él como Vd ha hecho Sr. Capel, uno más en caer en la trampa
Esa trucha en azul es un prodigio, también yo había leído la receta pero jamás me había creído que se pudiera hacer en serio. Parece ser que es fundamental que el pescado sea muy fresco de lo contrario la reacción del vinagre y la piel no funciona, en cualquier caso los japoneses se volverían locos con algo así no sé cómo no lo han copiado
Las angulas me dan pena, tan pequeñitas y que encima esta gente las trate de esa forma me parece fatal, no tienen ningún tipo de consideración, igual que dar color a una trucha viva de esa forma, totalmente brutal, a lo mejor se piensan que los animales no sufren, o piensan eso o disfrutan con hacerles daño y a eso se le llama ser sádico. Pobres animales.
Asqueada, de acuerdo contigo, animales vivos sacrificados para eso...que te crees que hacen con las vacas, los corderos y los pollos que nos comemos a diario? Otra cosa es hacer espectáculo como hacen algunos... Y del cráneo del perro o lo que sea qué opinas?
Genious!!!
Pilpil de raya en LA GASTROTECA DE STÉPHANE Y ARTURO. Hace ya muchos años… ¡Qué cosas! La raya, aun fresca, era virgen en LA GASTROTECA: “¡Un pilpil virginal!”, contaba yo a los comensales SIC (sensibles, inteligentes y cultos). Pero Stéphane se aburría pilpileando la raya a mano y colador, y lo dejó. Incluso le compré una máquina para pilpilear, y aquí sigue la máquina, en casa, en La Maison Rouge, abandonada en el ángulo oscuro. Yo le decía a Stépane (¿en 1986?): “¡Pero si nadie ha hecho pilpil de raya!”. Y ella: “¡No me apetece!”. Así es Stéphane. En cambio, pasaba las angulas frescas por la batidora para hacer la primera espuma oficial de España (antes que Adrià). Pero no se le ocurrió hacer pilpil de angulas. Se lo he reprochado esta noche y me ha respondido: “Tais-toi et bois!” (“¡Calla y bebe!”). Y me estoy acabando el Bollinger en la bañera. El Duque de Gastronia
Arturo Pardos (Duque de Gastronia) no es la primera vez que comentamos que en La Gastroteca os anticipasteis en el tiempo a muchas cosas. Yo tuve la suerte de probar algunas. Eso del pil pil de raya no lo he visto tampoco en ninguna parte. Saludos
A Grupo G: pues opino que a la gente se le está deformando el gusto y, especialmente, a estos cocineros de primera generación, desde luego la imaginación la tienen atrofiada, no hacia la belleza, sino hacia lo que a la mayor parte de la gente no le interesa ver, ni quiere, mientras que hay tendencia a que los animales de carne que consumimos no sufran en el sacrificio, ellos se dedican a todo lo contrario y lo exponen como algo natural; ¿que intención se tiene al presentar un cerebro como postre? será que se nos quite el asco a comer eso ¿por qué quieren que se nos quite el asco? estos no son cocineros sino estrategas que no sabemos a dónde quieren ir a parar, pero, desde luego, y eso está más claro que el agua, con un gusto PÉSIMO destinado a mentes obtusas.
¡Muchas gracias, José Carlos Capel! Y en cuanto a la “Truite au bleu”, Stéphane no la hizo en LA GASTROTECA para los clientes, pero si alguna que otra vez en casa, cuando las truchas, allá a finales de los años 60 del siglo pasado, aún eran salvajes como la vida misma. La primera “truite au bleu” de mi vida la tomé en Colmar (Alsacia) en casa de mi tío segundo Julien Jenn, en julio del año 1958, y cocinada viva por su mujer, mi tía Marguerite, con su macillo de madera, probando, de paso, mi primer Riesling. Y como lo primero se suma a lo primero, pocos días después me llevaba mi abuela a visitar el Pabellón Philips de Xenakis-Le Corbusier en la Exposición Internacional de Bruselas, donde escuché por primera vez, también, y sin ‘entenderlas’, sendas composiciones musicales de Edgar Varèse y de Iannis Xenakis. Pues bien, años más tarde (hacia el 75), hicimos una cena en nuestro Estudio, para media docena de mis alumnos SIC (sensibles, inteligentes y cultos) de arquitectura, en la que el plato fue “Truites sauvages au bleu” que comimos en religioso silencio bebiendo Riesling de Goetelmann & Frères (familares de Stéphane en Alsacia) y escuchando obras de los dos músicos citados ut supra. Y, claro, tras la cena hablamos de los paraboloides hiperbólicos y de su posible identificación formal, como superficies regladas que son, con la proyección en la boca, que es una ‘esfera’ (topología), de unos ‘mapas sápidos’ trazados a partir de los vectores unitarios portadores de impresiones provocadas por la trucha y el vino, o el vino y la trucha, que por ahí anduvieron los tiros. (Xenakis lo explica muy bien.) ¡Qué lástima no hallar cobijo en foros SIC para tratar estos Análisis de Formas Gastrónicas, en vez de tantas inanidades de supuestos creadores! El Duque de Gastronia
Se podía dar con el martillo de madera en los huevos.
Desde luego, vaya y vaya cómo está de zumbada esta aristocracia!!!!!!
La verdad es que da un poquito de grima, pero seguro que los resultados son muy buenos, Ánima y a seguir innovando en la comida.
Pero qué guarrería es esta? Alguien su sano juicio puede poner un cráneo en un plato? Esa es la creatividad del futuro? Sres cocineros háganselo ver con urgencia. Como dice Capel yo me doy de baja
Pero qué guarrería es esta? Alguien su sano juicio puede poner un cráneo en un plato? Esa es la creatividad del futuro? Sres cocineros háganselo ver con urgencia. Como dice Capel yo me doy de baja
Pero qué guarrería es esta? Alguien su sano juicio puede poner un cráneo en un plato? Esa es la creatividad del futuro? Sres cocineros háganselo ver con urgencia. Como dice Capel yo me doy de baja
Qué barbaridad el hojaldre ese de Passard! No lo hace cualquier pastelero
Masa de hojaldre de patata: Harina de fuerza, patatas, agua, sal, mantequilla o margarina y la técnina para hacerlo. No es dificil pero, como todo, hay que saber hacerlo. Saludos!
Masa de hojaldre de patata: Harina de fuerza, patatas, agua, sal, mantequilla o margarina y la técnina para hacerlo. No es dificil pero, como todo, hay que saber hacerlo. Saludos!
A Tatiana Levha la he visto. Si la foto hubiese sido de frente se vería mejor la cara de buena persona que tiene. Lo de la trucha azul no es complicado, sólo hay que salir al campo. Qué marcianadas que nos cuentas, Capel, pues como el Duque y como todos. Estoy en Valencia (por cierto, que se come bien, me trago todo lo que haya dicho, y qué mujeres más guapas. Yo no soy de mirar mujeres más que la mía, pero es que hay algunas que están hechas para que las miren, y están casi todas allí). Hemos tenido una conversación informal acerca de "cocina imposible", en pocas décadas, y me ha hecho gracia esto también por eso. Ya es casi imposible comer perdiz roja. En esto que se habla de angulas, las anguilas están sentenciadas por un parásito grande asiático que nos ha llegado y entrado desde Alemania y por barbaridades increíbles que hacen los anguleros andaluces aunque las tengan prohibidas y etcétera, porque la lista es larga y para qué seguir. Disfrutemos nosotros.
Esto si que es insólito: http://goo.gl/iHX4bZ
Joder, al Giorgio este creo que se le va un poquito "su cráneo", opino lo mismo, no se puede acabar un plato asi, pero no por que no se deba, es que no tiene nada de sentido, Pero claro, si a este se le ha ido la pinza es por que anteriormente se le han ido antes a unos cuantos y es que aquí estamos mas para ver quien hace la cosa mas absurda en comida y el cliente esta para vacilar de la cosa mas absurda que ha comido, por que...¿Qué harías si te presentas en el restaurante de este señor y te presenta el plato así?, seguro que si te hacen lo mismo en restaurante de abajo de casa los mandas a tomar por...En fin, creo que hay veces que es mejor hacer un flashback y volver a unas buenas alubias con almejas que hace mama, jajaja
¿sentido? Parece una especie de autoboicot, recordarnos la relación afectiva con los animales antes de comerlos, aunque en realidad lo que me parece es un simple recurso para llamar la atención. En cuanto a los falsos sesos no creo que nos quieran ayudar a vencer el asco, sino más bien mezclar las sensaciones de asco y placer, el rechazo que nos provoca la visión gore junto con la dulzura del sabor- La vanguardia es proclive a estos juegos, que a mí me seducen más intelectualmente que gustativamente, porque el problema es que no creo que esos sesos me gustaran nada, me quedaría mucho antes con el milhojas.
Menudo cabreo tengo.. porque la gente está cada vez peor de la cabeza!No entiendo cómo un congreso de la supongo categoría del Omnivore acepta esa performance, porque eso yo no creo que es gastronomía, el puré y las salchichas, sí, aunque vaya nivel también, pero el "espíritu" del animal de compañía.. sinceramente, creo que este cocinero necesita tratamiento médico de algún tipo; que en su vida privada se acompañe de lo que quiera pero en su trabajo, que es ofrecer buenas comidas, agradables, a los comensales, no puede hacer esa.. nosécómollamarla. Además, sabido es que todos los adornos florales, hojas, etc. que aparecen en un plato deben ser comestibles. Y si más de una persona pide el plato de las salchis, ¿de dónde va a sacar sus "adornos"?Horrible. Insólita, sí, por supuesto, pero éso no es gastronomía.
A mi me ha gustado esta entrada. Lo del perro es de traca, pero lo leí en una habitación de hotel solo y me sacó una buena sonrisa. Pues cosas insólitas. Maritxu tiene razón, eso es una mamarrachada, que podrá estar muy bien, pero según en qué sitios. En este blog, de fábula.Una vez cené cabra montés con el cráneo de la difunta presente. Era una fiesta en un apartamento de 45 metros cuadrados y cuando más fuimos 50 personas achicharradas de calor. A cenar nos quedamos menos y estábamos todos un poco borrachos y un poco más jóvenes, pero no mucho más. La salsa estaba bárbara, pero la carne, ay la carne. Treinta y pico horas más tarde tenía la carne todavía en el estómago y me provoqué el vómito. Ahí estaba la carne, que no había pasado del estómago. No recuerdo otra sensación de fatiga como aquella. Esa misma semana leímos, casi seguro que en la revista Trofeo, que el anfitrión había cazado la cabra más vieja de Gredos, una mítica, con nombre propio que no recuerdo. Y tan mítica. Menudo bromazo. Con razón él no comía. Ja jaja.Hijo de puta. ¿Quién no ha tenido docenas de experiencias insólitas con la comida? Buenas, malas o inclasificables.
Di una charla en el salón de actos del Museo Español de Arte Contemporáneo de Madrid (MEACM) el jueves 16 de diciembre de 1982 (hace, pues, treinta y tres años), a las 4 de la tarde, con el título: “El Alma de la Gallina, una Charla Cruel. Hubo unos quinientos espectadores y, como si fuera lo más natural del mundo, una vez finalizada la Charla, los invité a todos a compartir el Ágape Cruel en el bar de la Escuela de Arquitectura, donde el maestro Julián, regente del local, y sus colaboradores Ani, Juani, Vicente y Tito, tenían preparados centenares de botellines de cerveza muy fría, tortillas de patatas y veinticuatro grandes y jugosos pollos expuestos en la barra en toda su esplendorosa ferocidad cromática, pollos de corral que Stéphane y yo habíamos cocinado la víspera en casa. Los pollos, que habíamos teñido de negro, azul, rojo, amarillo, violeta y verde, parecían poco apetitosos, incluso repugnantes, pero, como en 1982 nadie servía pollos de colores, todo fue inocente y puro. (No caí en que podía haberlas dispuesto en arco iris con el fin de recuperarlos, veinte años después, como iconos gay. ¡Me imagino la plaza de Chueca, en los años 90, llena de travestidos devorando pollos de colores, y La Gastroteca, impávida, guiando sus almas!) El Duque de Gastronia. [Lamento no poder subir las fotos delirantes de esos pollos de colores.]
Estoy de acuerdo con todos, con Flash, con Maritxu, con José y conmigo mismo que me sumo a las críticas. En España hay un conocido cocinero con 2* que anuncia comida para gatos. Hay diferencia con el cráneo del hombre ese? Dos porquerías solo que al de los gatos le pagan tela. No hay sentido común ni juicio entre los cocineros
Sin un poco de ingenuidad tampoco se hace nada sobresaliente.https://www.youtube.com/watch?v=iNSTAZ99R0ILa echan esta noche.
Sr. Duque, es un lujo leerle en este blog. Si estuviera dentro de mi especialidad les dedicaba una tesis -a Vd. y a Stéphane-para situarles en su sitio.Ah, la viñeta de esta semana de Ros, la de concurso de El País, va que ni pintada para ilustrar este post. //elpais.com/elpais/2015/03/27/media/1427478439_712849.html
¡Muchas gracias, Flash! Es un honor.
Egun on,con el sulfuramiento del otro día por la primera foto, me olvidé del resto de cosas superchulis de este post.Tengo mucho interés en la receta de las patatas hojaldradas, esperaremos.El plato de la Alpujarra es precioso.El cocoloco me disgusta en la forma pero la mezcla de sabores del fondo, coco y frutas rojas, oso goxoa!Y el hojaldre con vainilla... sin palabras. Gracias!!!
Esas patatas bravas se parecen, mucho, a la patata-puerro de Marcelo Tejedor, una creación de hace años.
Maritxu, efectivamente los dulces que aparecen como "rarezas" o cosas singulares son excelentes. Y el plato de la Alpujarra es de un diseño súper moderno. Lo mejor es que la fabriquita artesana la fundara un físico nuclear. SaludosColineta, Marcelo Tejedor ha sido y es un grandísimo cocinero, pionero en muchas cosas. A mi me merece un enorme respeto.
Ni fetichismo ni necrofilia ni estupideces. No se puede terminar un plato con un cráneo al lado, que quizá fuera de la cabra de cuya carne proceden las salchichas. Está claro que Giorgio Ravelli se quiere hacer notar provocando al personal para que se hable de él como Vd ha hecho Sr. Capel, uno más en caer en la trampa
Esa trucha en azul es un prodigio, también yo había leído la receta pero jamás me había creído que se pudiera hacer en serio. Parece ser que es fundamental que el pescado sea muy fresco de lo contrario la reacción del vinagre y la piel no funciona, en cualquier caso los japoneses se volverían locos con algo así no sé cómo no lo han copiado
Las angulas me dan pena, tan pequeñitas y que encima esta gente las trate de esa forma me parece fatal, no tienen ningún tipo de consideración, igual que dar color a una trucha viva de esa forma, totalmente brutal, a lo mejor se piensan que los animales no sufren, o piensan eso o disfrutan con hacerles daño y a eso se le llama ser sádico. Pobres animales.
Asqueada, de acuerdo contigo, animales vivos sacrificados para eso...que te crees que hacen con las vacas, los corderos y los pollos que nos comemos a diario? Otra cosa es hacer espectáculo como hacen algunos... Y del cráneo del perro o lo que sea qué opinas?
Genious!!!
Pilpil de raya en LA GASTROTECA DE STÉPHANE Y ARTURO. Hace ya muchos años… ¡Qué cosas! La raya, aun fresca, era virgen en LA GASTROTECA: “¡Un pilpil virginal!”, contaba yo a los comensales SIC (sensibles, inteligentes y cultos). Pero Stéphane se aburría pilpileando la raya a mano y colador, y lo dejó. Incluso le compré una máquina para pilpilear, y aquí sigue la máquina, en casa, en La Maison Rouge, abandonada en el ángulo oscuro. Yo le decía a Stépane (¿en 1986?): “¡Pero si nadie ha hecho pilpil de raya!”. Y ella: “¡No me apetece!”. Así es Stéphane. En cambio, pasaba las angulas frescas por la batidora para hacer la primera espuma oficial de España (antes que Adrià). Pero no se le ocurrió hacer pilpil de angulas. Se lo he reprochado esta noche y me ha respondido: “Tais-toi et bois!” (“¡Calla y bebe!”). Y me estoy acabando el Bollinger en la bañera. El Duque de Gastronia
Arturo Pardos (Duque de Gastronia) no es la primera vez que comentamos que en La Gastroteca os anticipasteis en el tiempo a muchas cosas. Yo tuve la suerte de probar algunas. Eso del pil pil de raya no lo he visto tampoco en ninguna parte. Saludos
A Grupo G: pues opino que a la gente se le está deformando el gusto y, especialmente, a estos cocineros de primera generación, desde luego la imaginación la tienen atrofiada, no hacia la belleza, sino hacia lo que a la mayor parte de la gente no le interesa ver, ni quiere, mientras que hay tendencia a que los animales de carne que consumimos no sufran en el sacrificio, ellos se dedican a todo lo contrario y lo exponen como algo natural; ¿que intención se tiene al presentar un cerebro como postre? será que se nos quite el asco a comer eso ¿por qué quieren que se nos quite el asco? estos no son cocineros sino estrategas que no sabemos a dónde quieren ir a parar, pero, desde luego, y eso está más claro que el agua, con un gusto PÉSIMO destinado a mentes obtusas.
¡Muchas gracias, José Carlos Capel! Y en cuanto a la “Truite au bleu”, Stéphane no la hizo en LA GASTROTECA para los clientes, pero si alguna que otra vez en casa, cuando las truchas, allá a finales de los años 60 del siglo pasado, aún eran salvajes como la vida misma. La primera “truite au bleu” de mi vida la tomé en Colmar (Alsacia) en casa de mi tío segundo Julien Jenn, en julio del año 1958, y cocinada viva por su mujer, mi tía Marguerite, con su macillo de madera, probando, de paso, mi primer Riesling. Y como lo primero se suma a lo primero, pocos días después me llevaba mi abuela a visitar el Pabellón Philips de Xenakis-Le Corbusier en la Exposición Internacional de Bruselas, donde escuché por primera vez, también, y sin ‘entenderlas’, sendas composiciones musicales de Edgar Varèse y de Iannis Xenakis. Pues bien, años más tarde (hacia el 75), hicimos una cena en nuestro Estudio, para media docena de mis alumnos SIC (sensibles, inteligentes y cultos) de arquitectura, en la que el plato fue “Truites sauvages au bleu” que comimos en religioso silencio bebiendo Riesling de Goetelmann & Frères (familares de Stéphane en Alsacia) y escuchando obras de los dos músicos citados ut supra. Y, claro, tras la cena hablamos de los paraboloides hiperbólicos y de su posible identificación formal, como superficies regladas que son, con la proyección en la boca, que es una ‘esfera’ (topología), de unos ‘mapas sápidos’ trazados a partir de los vectores unitarios portadores de impresiones provocadas por la trucha y el vino, o el vino y la trucha, que por ahí anduvieron los tiros. (Xenakis lo explica muy bien.) ¡Qué lástima no hallar cobijo en foros SIC para tratar estos Análisis de Formas Gastrónicas, en vez de tantas inanidades de supuestos creadores! El Duque de Gastronia
Se podía dar con el martillo de madera en los huevos.
Desde luego, vaya y vaya cómo está de zumbada esta aristocracia!!!!!!
La verdad es que da un poquito de grima, pero seguro que los resultados son muy buenos, Ánima y a seguir innovando en la comida.
Pero qué guarrería es esta? Alguien su sano juicio puede poner un cráneo en un plato? Esa es la creatividad del futuro? Sres cocineros háganselo ver con urgencia. Como dice Capel yo me doy de baja
Pero qué guarrería es esta? Alguien su sano juicio puede poner un cráneo en un plato? Esa es la creatividad del futuro? Sres cocineros háganselo ver con urgencia. Como dice Capel yo me doy de baja
Pero qué guarrería es esta? Alguien su sano juicio puede poner un cráneo en un plato? Esa es la creatividad del futuro? Sres cocineros háganselo ver con urgencia. Como dice Capel yo me doy de baja
Qué barbaridad el hojaldre ese de Passard! No lo hace cualquier pastelero
Masa de hojaldre de patata: Harina de fuerza, patatas, agua, sal, mantequilla o margarina y la técnina para hacerlo. No es dificil pero, como todo, hay que saber hacerlo. Saludos!
Masa de hojaldre de patata: Harina de fuerza, patatas, agua, sal, mantequilla o margarina y la técnina para hacerlo. No es dificil pero, como todo, hay que saber hacerlo. Saludos!
A Tatiana Levha la he visto. Si la foto hubiese sido de frente se vería mejor la cara de buena persona que tiene. Lo de la trucha azul no es complicado, sólo hay que salir al campo. Qué marcianadas que nos cuentas, Capel, pues como el Duque y como todos. Estoy en Valencia (por cierto, que se come bien, me trago todo lo que haya dicho, y qué mujeres más guapas. Yo no soy de mirar mujeres más que la mía, pero es que hay algunas que están hechas para que las miren, y están casi todas allí). Hemos tenido una conversación informal acerca de "cocina imposible", en pocas décadas, y me ha hecho gracia esto también por eso. Ya es casi imposible comer perdiz roja. En esto que se habla de angulas, las anguilas están sentenciadas por un parásito grande asiático que nos ha llegado y entrado desde Alemania y por barbaridades increíbles que hacen los anguleros andaluces aunque las tengan prohibidas y etcétera, porque la lista es larga y para qué seguir. Disfrutemos nosotros.
Esto si que es insólito: http://goo.gl/iHX4bZ
Joder, al Giorgio este creo que se le va un poquito "su cráneo", opino lo mismo, no se puede acabar un plato asi, pero no por que no se deba, es que no tiene nada de sentido, Pero claro, si a este se le ha ido la pinza es por que anteriormente se le han ido antes a unos cuantos y es que aquí estamos mas para ver quien hace la cosa mas absurda en comida y el cliente esta para vacilar de la cosa mas absurda que ha comido, por que...¿Qué harías si te presentas en el restaurante de este señor y te presenta el plato así?, seguro que si te hacen lo mismo en restaurante de abajo de casa los mandas a tomar por...En fin, creo que hay veces que es mejor hacer un flashback y volver a unas buenas alubias con almejas que hace mama, jajaja
¿sentido? Parece una especie de autoboicot, recordarnos la relación afectiva con los animales antes de comerlos, aunque en realidad lo que me parece es un simple recurso para llamar la atención. En cuanto a los falsos sesos no creo que nos quieran ayudar a vencer el asco, sino más bien mezclar las sensaciones de asco y placer, el rechazo que nos provoca la visión gore junto con la dulzura del sabor- La vanguardia es proclive a estos juegos, que a mí me seducen más intelectualmente que gustativamente, porque el problema es que no creo que esos sesos me gustaran nada, me quedaría mucho antes con el milhojas.
Menudo cabreo tengo.. porque la gente está cada vez peor de la cabeza!No entiendo cómo un congreso de la supongo categoría del Omnivore acepta esa performance, porque eso yo no creo que es gastronomía, el puré y las salchichas, sí, aunque vaya nivel también, pero el "espíritu" del animal de compañía.. sinceramente, creo que este cocinero necesita tratamiento médico de algún tipo; que en su vida privada se acompañe de lo que quiera pero en su trabajo, que es ofrecer buenas comidas, agradables, a los comensales, no puede hacer esa.. nosécómollamarla. Además, sabido es que todos los adornos florales, hojas, etc. que aparecen en un plato deben ser comestibles. Y si más de una persona pide el plato de las salchis, ¿de dónde va a sacar sus "adornos"?Horrible. Insólita, sí, por supuesto, pero éso no es gastronomía.
A mi me ha gustado esta entrada. Lo del perro es de traca, pero lo leí en una habitación de hotel solo y me sacó una buena sonrisa. Pues cosas insólitas. Maritxu tiene razón, eso es una mamarrachada, que podrá estar muy bien, pero según en qué sitios. En este blog, de fábula.Una vez cené cabra montés con el cráneo de la difunta presente. Era una fiesta en un apartamento de 45 metros cuadrados y cuando más fuimos 50 personas achicharradas de calor. A cenar nos quedamos menos y estábamos todos un poco borrachos y un poco más jóvenes, pero no mucho más. La salsa estaba bárbara, pero la carne, ay la carne. Treinta y pico horas más tarde tenía la carne todavía en el estómago y me provoqué el vómito. Ahí estaba la carne, que no había pasado del estómago. No recuerdo otra sensación de fatiga como aquella. Esa misma semana leímos, casi seguro que en la revista Trofeo, que el anfitrión había cazado la cabra más vieja de Gredos, una mítica, con nombre propio que no recuerdo. Y tan mítica. Menudo bromazo. Con razón él no comía. Ja jaja.Hijo de puta. ¿Quién no ha tenido docenas de experiencias insólitas con la comida? Buenas, malas o inclasificables.
Di una charla en el salón de actos del Museo Español de Arte Contemporáneo de Madrid (MEACM) el jueves 16 de diciembre de 1982 (hace, pues, treinta y tres años), a las 4 de la tarde, con el título: “El Alma de la Gallina, una Charla Cruel. Hubo unos quinientos espectadores y, como si fuera lo más natural del mundo, una vez finalizada la Charla, los invité a todos a compartir el Ágape Cruel en el bar de la Escuela de Arquitectura, donde el maestro Julián, regente del local, y sus colaboradores Ani, Juani, Vicente y Tito, tenían preparados centenares de botellines de cerveza muy fría, tortillas de patatas y veinticuatro grandes y jugosos pollos expuestos en la barra en toda su esplendorosa ferocidad cromática, pollos de corral que Stéphane y yo habíamos cocinado la víspera en casa. Los pollos, que habíamos teñido de negro, azul, rojo, amarillo, violeta y verde, parecían poco apetitosos, incluso repugnantes, pero, como en 1982 nadie servía pollos de colores, todo fue inocente y puro. (No caí en que podía haberlas dispuesto en arco iris con el fin de recuperarlos, veinte años después, como iconos gay. ¡Me imagino la plaza de Chueca, en los años 90, llena de travestidos devorando pollos de colores, y La Gastroteca, impávida, guiando sus almas!) El Duque de Gastronia. [Lamento no poder subir las fotos delirantes de esos pollos de colores.]
Estoy de acuerdo con todos, con Flash, con Maritxu, con José y conmigo mismo que me sumo a las críticas. En España hay un conocido cocinero con 2* que anuncia comida para gatos. Hay diferencia con el cráneo del hombre ese? Dos porquerías solo que al de los gatos le pagan tela. No hay sentido común ni juicio entre los cocineros
Sin un poco de ingenuidad tampoco se hace nada sobresaliente.https://www.youtube.com/watch?v=iNSTAZ99R0ILa echan esta noche.
Sr. Duque, es un lujo leerle en este blog. Si estuviera dentro de mi especialidad les dedicaba una tesis -a Vd. y a Stéphane-para situarles en su sitio.Ah, la viñeta de esta semana de Ros, la de concurso de El País, va que ni pintada para ilustrar este post. //elpais.com/elpais/2015/03/27/media/1427478439_712849.html
¡Muchas gracias, Flash! Es un honor.
Egun on,con el sulfuramiento del otro día por la primera foto, me olvidé del resto de cosas superchulis de este post.Tengo mucho interés en la receta de las patatas hojaldradas, esperaremos.El plato de la Alpujarra es precioso.El cocoloco me disgusta en la forma pero la mezcla de sabores del fondo, coco y frutas rojas, oso goxoa!Y el hojaldre con vainilla... sin palabras. Gracias!!!
Esas patatas bravas se parecen, mucho, a la patata-puerro de Marcelo Tejedor, una creación de hace años.
Maritxu, efectivamente los dulces que aparecen como "rarezas" o cosas singulares son excelentes. Y el plato de la Alpujarra es de un diseño súper moderno. Lo mejor es que la fabriquita artesana la fundara un físico nuclear. SaludosColineta, Marcelo Tejedor ha sido y es un grandísimo cocinero, pionero en muchas cosas. A mi me merece un enorme respeto.
Ni fetichismo ni necrofilia ni estupideces. No se puede terminar un plato con un cráneo al lado, que quizá fuera de la cabra de cuya carne proceden las salchichas. Está claro que Giorgio Ravelli se quiere hacer notar provocando al personal para que se hable de él como Vd ha hecho Sr. Capel, uno más en caer en la trampa
Esa trucha en azul es un prodigio, también yo había leído la receta pero jamás me había creído que se pudiera hacer en serio. Parece ser que es fundamental que el pescado sea muy fresco de lo contrario la reacción del vinagre y la piel no funciona, en cualquier caso los japoneses se volverían locos con algo así no sé cómo no lo han copiado
Las angulas me dan pena, tan pequeñitas y que encima esta gente las trate de esa forma me parece fatal, no tienen ningún tipo de consideración, igual que dar color a una trucha viva de esa forma, totalmente brutal, a lo mejor se piensan que los animales no sufren, o piensan eso o disfrutan con hacerles daño y a eso se le llama ser sádico. Pobres animales.
Asqueada, de acuerdo contigo, animales vivos sacrificados para eso...que te crees que hacen con las vacas, los corderos y los pollos que nos comemos a diario? Otra cosa es hacer espectáculo como hacen algunos... Y del cráneo del perro o lo que sea qué opinas?
Genious!!!
Pilpil de raya en LA GASTROTECA DE STÉPHANE Y ARTURO. Hace ya muchos años… ¡Qué cosas! La raya, aun fresca, era virgen en LA GASTROTECA: “¡Un pilpil virginal!”, contaba yo a los comensales SIC (sensibles, inteligentes y cultos). Pero Stéphane se aburría pilpileando la raya a mano y colador, y lo dejó. Incluso le compré una máquina para pilpilear, y aquí sigue la máquina, en casa, en La Maison Rouge, abandonada en el ángulo oscuro. Yo le decía a Stépane (¿en 1986?): “¡Pero si nadie ha hecho pilpil de raya!”. Y ella: “¡No me apetece!”. Así es Stéphane. En cambio, pasaba las angulas frescas por la batidora para hacer la primera espuma oficial de España (antes que Adrià). Pero no se le ocurrió hacer pilpil de angulas. Se lo he reprochado esta noche y me ha respondido: “Tais-toi et bois!” (“¡Calla y bebe!”). Y me estoy acabando el Bollinger en la bañera. El Duque de Gastronia
Arturo Pardos (Duque de Gastronia) no es la primera vez que comentamos que en La Gastroteca os anticipasteis en el tiempo a muchas cosas. Yo tuve la suerte de probar algunas. Eso del pil pil de raya no lo he visto tampoco en ninguna parte. Saludos
A Grupo G: pues opino que a la gente se le está deformando el gusto y, especialmente, a estos cocineros de primera generación, desde luego la imaginación la tienen atrofiada, no hacia la belleza, sino hacia lo que a la mayor parte de la gente no le interesa ver, ni quiere, mientras que hay tendencia a que los animales de carne que consumimos no sufran en el sacrificio, ellos se dedican a todo lo contrario y lo exponen como algo natural; ¿que intención se tiene al presentar un cerebro como postre? será que se nos quite el asco a comer eso ¿por qué quieren que se nos quite el asco? estos no son cocineros sino estrategas que no sabemos a dónde quieren ir a parar, pero, desde luego, y eso está más claro que el agua, con un gusto PÉSIMO destinado a mentes obtusas.
¡Muchas gracias, José Carlos Capel! Y en cuanto a la “Truite au bleu”, Stéphane no la hizo en LA GASTROTECA para los clientes, pero si alguna que otra vez en casa, cuando las truchas, allá a finales de los años 60 del siglo pasado, aún eran salvajes como la vida misma. La primera “truite au bleu” de mi vida la tomé en Colmar (Alsacia) en casa de mi tío segundo Julien Jenn, en julio del año 1958, y cocinada viva por su mujer, mi tía Marguerite, con su macillo de madera, probando, de paso, mi primer Riesling. Y como lo primero se suma a lo primero, pocos días después me llevaba mi abuela a visitar el Pabellón Philips de Xenakis-Le Corbusier en la Exposición Internacional de Bruselas, donde escuché por primera vez, también, y sin ‘entenderlas’, sendas composiciones musicales de Edgar Varèse y de Iannis Xenakis. Pues bien, años más tarde (hacia el 75), hicimos una cena en nuestro Estudio, para media docena de mis alumnos SIC (sensibles, inteligentes y cultos) de arquitectura, en la que el plato fue “Truites sauvages au bleu” que comimos en religioso silencio bebiendo Riesling de Goetelmann & Frères (familares de Stéphane en Alsacia) y escuchando obras de los dos músicos citados ut supra. Y, claro, tras la cena hablamos de los paraboloides hiperbólicos y de su posible identificación formal, como superficies regladas que son, con la proyección en la boca, que es una ‘esfera’ (topología), de unos ‘mapas sápidos’ trazados a partir de los vectores unitarios portadores de impresiones provocadas por la trucha y el vino, o el vino y la trucha, que por ahí anduvieron los tiros. (Xenakis lo explica muy bien.) ¡Qué lástima no hallar cobijo en foros SIC para tratar estos Análisis de Formas Gastrónicas, en vez de tantas inanidades de supuestos creadores! El Duque de Gastronia
Se podía dar con el martillo de madera en los huevos.
Desde luego, vaya y vaya cómo está de zumbada esta aristocracia!!!!!!
La verdad es que da un poquito de grima, pero seguro que los resultados son muy buenos, Ánima y a seguir innovando en la comida.
Pero qué guarrería es esta? Alguien su sano juicio puede poner un cráneo en un plato? Esa es la creatividad del futuro? Sres cocineros háganselo ver con urgencia. Como dice Capel yo me doy de baja
Pero qué guarrería es esta? Alguien su sano juicio puede poner un cráneo en un plato? Esa es la creatividad del futuro? Sres cocineros háganselo ver con urgencia. Como dice Capel yo me doy de baja
Pero qué guarrería es esta? Alguien su sano juicio puede poner un cráneo en un plato? Esa es la creatividad del futuro? Sres cocineros háganselo ver con urgencia. Como dice Capel yo me doy de baja
Qué barbaridad el hojaldre ese de Passard! No lo hace cualquier pastelero
Masa de hojaldre de patata: Harina de fuerza, patatas, agua, sal, mantequilla o margarina y la técnina para hacerlo. No es dificil pero, como todo, hay que saber hacerlo. Saludos!
Masa de hojaldre de patata: Harina de fuerza, patatas, agua, sal, mantequilla o margarina y la técnina para hacerlo. No es dificil pero, como todo, hay que saber hacerlo. Saludos!
A Tatiana Levha la he visto. Si la foto hubiese sido de frente se vería mejor la cara de buena persona que tiene. Lo de la trucha azul no es complicado, sólo hay que salir al campo. Qué marcianadas que nos cuentas, Capel, pues como el Duque y como todos. Estoy en Valencia (por cierto, que se come bien, me trago todo lo que haya dicho, y qué mujeres más guapas. Yo no soy de mirar mujeres más que la mía, pero es que hay algunas que están hechas para que las miren, y están casi todas allí). Hemos tenido una conversación informal acerca de "cocina imposible", en pocas décadas, y me ha hecho gracia esto también por eso. Ya es casi imposible comer perdiz roja. En esto que se habla de angulas, las anguilas están sentenciadas por un parásito grande asiático que nos ha llegado y entrado desde Alemania y por barbaridades increíbles que hacen los anguleros andaluces aunque las tengan prohibidas y etcétera, porque la lista es larga y para qué seguir. Disfrutemos nosotros.
Esto si que es insólito: http://goo.gl/iHX4bZ
Joder, al Giorgio este creo que se le va un poquito "su cráneo", opino lo mismo, no se puede acabar un plato asi, pero no por que no se deba, es que no tiene nada de sentido, Pero claro, si a este se le ha ido la pinza es por que anteriormente se le han ido antes a unos cuantos y es que aquí estamos mas para ver quien hace la cosa mas absurda en comida y el cliente esta para vacilar de la cosa mas absurda que ha comido, por que...¿Qué harías si te presentas en el restaurante de este señor y te presenta el plato así?, seguro que si te hacen lo mismo en restaurante de abajo de casa los mandas a tomar por...En fin, creo que hay veces que es mejor hacer un flashback y volver a unas buenas alubias con almejas que hace mama, jajaja
¿sentido? Parece una especie de autoboicot, recordarnos la relación afectiva con los animales antes de comerlos, aunque en realidad lo que me parece es un simple recurso para llamar la atención. En cuanto a los falsos sesos no creo que nos quieran ayudar a vencer el asco, sino más bien mezclar las sensaciones de asco y placer, el rechazo que nos provoca la visión gore junto con la dulzura del sabor- La vanguardia es proclive a estos juegos, que a mí me seducen más intelectualmente que gustativamente, porque el problema es que no creo que esos sesos me gustaran nada, me quedaría mucho antes con el milhojas.
Menudo cabreo tengo.. porque la gente está cada vez peor de la cabeza!No entiendo cómo un congreso de la supongo categoría del Omnivore acepta esa performance, porque eso yo no creo que es gastronomía, el puré y las salchichas, sí, aunque vaya nivel también, pero el "espíritu" del animal de compañía.. sinceramente, creo que este cocinero necesita tratamiento médico de algún tipo; que en su vida privada se acompañe de lo que quiera pero en su trabajo, que es ofrecer buenas comidas, agradables, a los comensales, no puede hacer esa.. nosécómollamarla. Además, sabido es que todos los adornos florales, hojas, etc. que aparecen en un plato deben ser comestibles. Y si más de una persona pide el plato de las salchis, ¿de dónde va a sacar sus "adornos"?Horrible. Insólita, sí, por supuesto, pero éso no es gastronomía.
A mi me ha gustado esta entrada. Lo del perro es de traca, pero lo leí en una habitación de hotel solo y me sacó una buena sonrisa. Pues cosas insólitas. Maritxu tiene razón, eso es una mamarrachada, que podrá estar muy bien, pero según en qué sitios. En este blog, de fábula.Una vez cené cabra montés con el cráneo de la difunta presente. Era una fiesta en un apartamento de 45 metros cuadrados y cuando más fuimos 50 personas achicharradas de calor. A cenar nos quedamos menos y estábamos todos un poco borrachos y un poco más jóvenes, pero no mucho más. La salsa estaba bárbara, pero la carne, ay la carne. Treinta y pico horas más tarde tenía la carne todavía en el estómago y me provoqué el vómito. Ahí estaba la carne, que no había pasado del estómago. No recuerdo otra sensación de fatiga como aquella. Esa misma semana leímos, casi seguro que en la revista Trofeo, que el anfitrión había cazado la cabra más vieja de Gredos, una mítica, con nombre propio que no recuerdo. Y tan mítica. Menudo bromazo. Con razón él no comía. Ja jaja.Hijo de puta. ¿Quién no ha tenido docenas de experiencias insólitas con la comida? Buenas, malas o inclasificables.
Di una charla en el salón de actos del Museo Español de Arte Contemporáneo de Madrid (MEACM) el jueves 16 de diciembre de 1982 (hace, pues, treinta y tres años), a las 4 de la tarde, con el título: “El Alma de la Gallina, una Charla Cruel. Hubo unos quinientos espectadores y, como si fuera lo más natural del mundo, una vez finalizada la Charla, los invité a todos a compartir el Ágape Cruel en el bar de la Escuela de Arquitectura, donde el maestro Julián, regente del local, y sus colaboradores Ani, Juani, Vicente y Tito, tenían preparados centenares de botellines de cerveza muy fría, tortillas de patatas y veinticuatro grandes y jugosos pollos expuestos en la barra en toda su esplendorosa ferocidad cromática, pollos de corral que Stéphane y yo habíamos cocinado la víspera en casa. Los pollos, que habíamos teñido de negro, azul, rojo, amarillo, violeta y verde, parecían poco apetitosos, incluso repugnantes, pero, como en 1982 nadie servía pollos de colores, todo fue inocente y puro. (No caí en que podía haberlas dispuesto en arco iris con el fin de recuperarlos, veinte años después, como iconos gay. ¡Me imagino la plaza de Chueca, en los años 90, llena de travestidos devorando pollos de colores, y La Gastroteca, impávida, guiando sus almas!) El Duque de Gastronia. [Lamento no poder subir las fotos delirantes de esos pollos de colores.]
Estoy de acuerdo con todos, con Flash, con Maritxu, con José y conmigo mismo que me sumo a las críticas. En España hay un conocido cocinero con 2* que anuncia comida para gatos. Hay diferencia con el cráneo del hombre ese? Dos porquerías solo que al de los gatos le pagan tela. No hay sentido común ni juicio entre los cocineros
Sin un poco de ingenuidad tampoco se hace nada sobresaliente.https://www.youtube.com/watch?v=iNSTAZ99R0ILa echan esta noche.
Sr. Duque, es un lujo leerle en este blog. Si estuviera dentro de mi especialidad les dedicaba una tesis -a Vd. y a Stéphane-para situarles en su sitio.Ah, la viñeta de esta semana de Ros, la de concurso de El País, va que ni pintada para ilustrar este post. //elpais.com/elpais/2015/03/27/media/1427478439_712849.html
¡Muchas gracias, Flash! Es un honor.
Egun on,con el sulfuramiento del otro día por la primera foto, me olvidé del resto de cosas superchulis de este post.Tengo mucho interés en la receta de las patatas hojaldradas, esperaremos.El plato de la Alpujarra es precioso.El cocoloco me disgusta en la forma pero la mezcla de sabores del fondo, coco y frutas rojas, oso goxoa!Y el hojaldre con vainilla... sin palabras. Gracias!!!
Esas patatas bravas se parecen, mucho, a la patata-puerro de Marcelo Tejedor, una creación de hace años.
Maritxu, efectivamente los dulces que aparecen como "rarezas" o cosas singulares son excelentes. Y el plato de la Alpujarra es de un diseño súper moderno. Lo mejor es que la fabriquita artesana la fundara un físico nuclear. SaludosColineta, Marcelo Tejedor ha sido y es un grandísimo cocinero, pionero en muchas cosas. A mi me merece un enorme respeto.