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Mitt Romney, boxeador por un día

El excandidato a la presidencia de EE UU ha abandonado la batalla política, pero se sube al ring por una causa benéfica

El republicano Mitt Romney.
El republicano Mitt Romney. CORDON

Mitt Romney anunció en enero que no se presentaba de nuevo a las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2016. Pero aún va a dar pelea. Sólo que esta vez lo hará de manera literal, pues se va a subir a un ring con guantes de boxeo para enfrentarse al cuatro veces campeón mundial de peso pesado, Evander Holyfield, en un evento benéfico el próximo 15 de mayo en Salt Lake City. “Una de dos, o será una pelea corta o me dejará inconsciente”, ha bromeado el exgobernador de Massachusetts y dos veces candidato presidencial, que tiene dos meses para practicar sus ganchos. “No será una pelea muy seria. Nos vestiremos, subiremos al ring y lucharemos un poco”.

El político y el boxeador profesional se enfrentarán en varios asaltos con el fin de recaudar dinero para Charity Vision, una organización sin ánimo de lucro fundada hace 20 años por el médico Bill Jackson, amigo personal del exgobernador, y con la que su mujer, Ann Romney, trabaja desde 2014 como miembro de su junta directiva.

Charity Vision colabora con proveedores sanitarios que donan dinero y material médico a hospitales en distintos países del mundo con la condición de que la mitad de las donaciones se destinen a atender a gente sin recursos. “Al principio se dedicaban a todo tipo de procedimientos médicos, pero a lo largo de los años se han ido centrando en intervenciones de ojos, por eso cambiaron el nombre a Charity Vision”, explica el político en The Salt Lake City Tribune sobre la organización con la que él ha colaborado en otras ocasiones. De hecho, Romney acaba de volver de un viaje por India con su hijo Josh en el que también han ayudado a recaudar fondos para los más desfavorecidos, y el año pasado estuvieron en Perú.

Mitt Romney y su esposa.
Mitt Romney y su esposa. CORDON

“Simplemente pensamos que sería mucho mejor proporcionar esta clase de entretenimiento que la típica cena escuchando a conferenciantes”, explica Romney sobre el combate que será el más mediático de los otros que se podrán ver el próximo 15 de mayo con boxeadores profesionales, como Wes Capper o Steve Rolls.

Según su hijo, Josh Romney, la gala será un evento estilo años veinte, en el que se exigirá vestir de esmoquin y en el que se servirán “copiosos aperitivos”. Pretenden atraer patrocinadores corporativos, que deberán dar un donativo de entre 25.000 y 250.000 dólares (entre 23.500 y 235.000 euros), y les permitirá traer los invitados que quieran.