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La sombra de Monica Lewinsky persigue a Bill Clinton

El autor de un retrato oficial del expresidente asegura que incluyó una referencia en la obra de la famosa becaria

Bill Clinton
El retrato del expresidente Bill Clinton, que se presentó en 2006. AP

El artista que pintó un retrato oficial del expresidente Bill Clinton, Nelson Shanks, ha dicho que incluyó sombras en la obra que hacen referencia a Monica Lewinsky. Según el artista, en su obra hay mucho más que lo que se ve a simple vista. "Si te fijas en la parte izquierda hay una sombra en el Despacho Oval que está como entrando en la pintura, y que simboliza dos cosas", ha dicho el artista de Pensilvania en una entrevista al periódico Philadelphia Daily. "Es una metáfora que representa al mismo tiempo una sombra sobre el cargo que él ocupó, o sobre él", ha añadido Shanks.

En la misma entrevista ha denunciado que el matrimonio Clinton ha insistido mucho a la National Portrait Gallery, donde la obra se encuentra desde hace nueve años, para que lo retirase. Además, su presentación también estuvo rodeada de polémica porque en su mano no aparece el anillo de casado.

Clinton junto a su retrato y el de su esposa Hillary.  l
Clinton junto a su retrato y el de su esposa Hillary. l AFP

Según el autor la capa de la chimenea en frente de la cual se encuentra el presidente, "es en realidad una sombra de un vestido azul que estaba en un maniquí",  ha dicho el pintor.

El museo asegura que no estaba al tanto de este mensaje secreto: "Esta es la primera vez que oímos hablar de ello", dijo el portavoz Bethany Bentley quien dijo que la pintura fue exhibida por primera vez en 2006. La institución cuenta con 55 retratos del presidente, pinturas, fotografías, esculturas cuales diez se cuelgan por rotación.

En junio del año pasado, Lewinsky  publicó un artículo titulado Vergüenza y supervivencia -sus dos mayores características, afirmó- en la revista americana Vanity Fair, de la que se ha convertido en colaboradora. “De la noche a la mañana pasé de ser una figura totalmente privada a una humillada públicamente”, recordó Lewinsky a la audiencia. “Yo fui el paciente cero, la primera persona cuya reputación fue completamente destruida en todo el mundo por Internet. No había Facebook, Twitter o Instagram, pero había páginas de cotilleos, y los emails se podían reenviar”, señaló. Durante la casi media hora que duró su discurso, Lewinsky tuvo que hacer a ratos una pausa. Han pasado más de tres lustros desde su “humillación pública”, pero se nota que todavía no le resulta fácil hablar de ello.

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