Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CARTAS AL DIRECTOR

España está ya rota

Mis padres decidieron irse a vivir a Nerja, Málaga; y también se empadronaron para poder recibir los tratamientos médicos y pruebas diagnósticas que fueran necesarios. Hace cuestión de cinco meses, a mi madre se le detectó un carcinoma en el hígado muy extendido. No había intervención ni tratamiento posible, por lo que hubo de comenzar a recibir cuidados paliativos. Dado que todos los hermanos vivimos en Madrid, solicitamos un traslado a nuestra provincia para estar toda la familia reunida en torno a ella en lo que parecían ser sus últimas horas de vida. El traslado fue rechazado al día siguiente y contestado por el propio Hospital Clínico San Carlos, por “no constar empadronada en la provincia de Madrid”.

Nuestra perplejidad resulta de asumir que una ciudadana española, que ha cotizado toda su vida y que ha vivido toda su vida en Madrid, y que hace siete años decide vivir en otra provincia española, no pueda solicitar el regreso a su provincia para estar cerca de los suyos. ¿No estamos todos en España? ¿No somos todos españoles de Andalucía, Madrid, Extremadura, Cataluña o País Vasco? ¿No es eso lo que los políticos se afanan en vociferar a todo el que quiera escucharles? Estamos hablando siempre de España, de esa España que dicen se rompería si se avanza en negociaciones para posibles independencias. No es que yo apoye o esté en contra de ningún tipo de independencia, solo que después de haber vivido esta situación demencial y absurda con mi madre, más bien da la sensación de que España está ya rota.— Paloma García Fraile.

 

Puedes seguir EL PAÍS Opinión en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.