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Enrique de Inglaterra se confiesa

El nieto de Isabel II habla por primera vez de su polémico desnudo en Las Vegas hace dos años

El príncipe Enrique de Inglaterra.
El príncipe Enrique de Inglaterra.

Ser príncipe no significa saber hacerlo todo bien. Enrique de Inglaterra, hijo de la fallecida princesa Diana y hermano pequeño del duque de Cambridge, fue cazado in fraganti hace dos años en Las Vegas, adónde se fue a pasar un fin de semana con unos amigos y donde acabó completamente desnudo tras jugarse su ropa al billar en una suite de lujo de un hotel local. En una de las fotos, que dieron la vuelta al mundo, se le veía desnudo tapándose el sexo con la mano mientras una chica lo abrazaba por detrás. En otra de las imágenes, publicadas por la web de cotilleos TMZ, estaba de espaldas tocando a la mujer. Fue un escándalo sin precedentes en la casa real británica.

Dos años después de aquel incidente el príncipe se ha atrevido a hablar de él por primera vez en una entrevista en la revista masculina Man of the World, de la que protagoniza la portada de este mes. “Probablemente fue un caso claro de tratar de ser demasiado ‘soldado’ y no ser suficientemente príncipe. Fue simplemente eso”, declara.

El diario 'The Sun' fue uno de los medios británicos que publicó las imágenes de la fiesta de Enrique de Inglaterra en Las Vegas.
El diario 'The Sun' fue uno de los medios británicos que publicó las imágenes de la fiesta de Enrique de Inglaterra en Las Vegas.

El incidente ocurrió entre las dos rotaciones que como miembro de las Fuerzas Armadas británicas ha tenido que realizar en Afganistán. Justo tras volver del primer viaje, y antes de emprender el segundo, hizo una escapada a la llamada ciudad del pecado y según se deduce de las fotos disfrutó como hacen muchos jóvenes de su edad –entonces tenía 27 años- en una urbe en la que todo lo prohibido parece no solo posible sino acorde con el ambiente que se respira allí. Aquellas fotos le costaron serias reprimendas, no solo por parte de la reina Isabel II, su abuela, sino por parte de su hermano Guillermo y del propio Ejército británico, que incluso emitió un comunicado señalando que ningún oficial de sus tropas debe “dejar en evidencia al ejército, ya sea mientras está de servicio o fuera de servicio”.

Tras aquel incidente, que también coincidió con el principio de su relación con Cressida Bonas, el príncipe decidió enmendarse y tratar de ofrecer una cara más seria de sí mismo. En la mencionada entrevista también trata de mostrar ese rostro responsable y habla de su segundo viaje a Afganistán, donde pasó varios meses. “Vi cosas horribles. Las trágicas secuelas de las heridas y las muertes que las bombas han dejado en la población local, entre ellos muchos niños, las fuerzas de la coalición tiradas en medio del campo de batalla…” .

Esta semana además el príncipe Enrique hizo otra confesión: le aterroriza hablar en público. Lo dijo precisamente durante un evento organizado por la ONG Sentebale, que él mismo ayudó a fundar en 2006, y que se dedica a ayudar a los niños afectados por el sida en Lesotho. El pasado 1 de diciembre, día mundial contra esta enfermedad, invitó a unos cuantos famosos a tomar parte en la campaña Feel no shame, en la que tenían que confesar algún secreto sobre ellos mismos. El de Enrique no parecía un secreto muy oscuro, comparado con el de la cantante Joss Stone, que dijo utilizar los baños públicos de las gasolineras “compulsivamente”.

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