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La cara más sabrosa de Daniel Brühl

Nostálgico de su tierra y de la comida española, el actor abrió un bar en Berlín, local convertido hoy en punto de encuentro de amigos y expatriados

Amante del buen comer, pero no muy buen cocinero, se ha atrevido a publicar un libro de tapas

Brühl y González, en su Bar Raval de Berlín.
Brühl y González, en su Bar Raval de Berlín. (wenn.com)

Daniel Brühl, quizás el actor de cine más internacional de Alemania, tiene el corazón partido por la mitad. Su padre es alemán, su madre catalana y, aunque vive y ama a Berlín, sigue soñando con sus vacaciones en Cataluña, la tierra donde nació hace 36 años, y añora las patatas bravas del bar El Tomás en el barrio de Sarrià que visita siempre que puede.

Esta angustia existencial, mayor cuando no podía comunicarse en español en la capital alemana, le convenció para abrir un bar de tapas junto a su amigo Atilano González para disfrutar de los olores de la cocina española y también para poder expresarse en su idioma materno. Así nació, hace tres años, el Bar Raval, un local sencillo y acogedor donde el cliente puede disfrutar de tapas al más puro estilo español.

“El Bar Raval es casi como un segundo hogar para mí”, dice el actor. “Cuando vine a vivir a Berlín, no conocía a ningún español y tampoco podía hablar el idioma, solo lo hablaba con mi familia. En el bar puedo hablar español y puedo vivir cultura española, comiendo, bebiendo, hablando, leyendo y viendo la liga”. De hecho, el Bar Raval, ubicado en el popular barrio de Kreuzberg, es algo más que el segundo hogar del famoso actor. El local se ha convertido en una pequeña e informal embajada de España gracias a la fama del intérprete y al cariño de su propietario por su tierra natal.

Daniel Brühl admite con modestia que el éxito de su local se debe en gran parte a su fama, pero también confiesa que el bar ofrece una comida igual de sabrosa que la que se puede degustar en España. El éxito del bar y la calidad de la cocina convenció al actor y a su socio y amigo, Atilano González, para embarcarse en una nueva aventura cuyo resultado fue presentado la semana pasada en el local. Un libro de recetas y anécdotas cuyo título lo dice todo: ¡Tapas! Die spanische Küche der Bar Raval (¡Tapas! La comida española del Bar Raval).

“Muchos amigos nos habían preguntado por recetas y, cuando llegó la oferta de la editorial para escribir el libro, llegamos a la conclusión de que, después de tres años, podíamos hacerlo”, cuenta. “Se trata de un libro para nada pretencioso y simpático. Los textos los escribí junto con Atilano, que tenía muchas ideas y yo siempre le decía que sí”.

Atilano González conoció a Brühl en 2003 en el festival de cine de Berlín, cuando fue presentada la cinta Good bye, Lenin! Con el tiempo, descubrieron que ambos amaban y añoraban la comida española. Durante una cena en el local Inopia de Barcelona en abril de 2010, los dos amigos lamentaron que un local como ese no se podía encontrar en toda Alemania. Y fue Brühl quien sugirió abrir un local de tapas en Berlín.

“Daniel y yo desarrollamos la idea del bar y juntos trabajamos en el diseño y en la carta”, cuenta González, que ahora trabaja como gerente del local. “Queríamos volver a conectar con España y compartir con nuestros amigos alemanes lo que es la comida y la cultura española. Mucha gente viaja a España, pero lo que comen en las zonas turísticas tiene muy poco que ver con lo que es la buena cocina”.

Los dos amigos tardaron un par de meses en redactar los textos anecdóticos del libro y sus recetas preferidas fueron escritas por los cocineros. En seis meses estuvo terminado el libro de 96 páginas, que revela los ingredientes para la paella, la fideuá, croquetas de pulpo o patatas bravas. “A mí me encanta la fideuá y también las croquetas están muy buenas”, confiesa González, un gallego que adoptó Berlín como su segunda patria. “En el libro le explicamos al lector que las croquetas admiten cualquier ingrediente y también se pueden hacer con restos de comida. Las croquetas de mejillón están buenísimas”.

Daniel Brühl, en cambio, admite con pasión que una de sus tapas preferidas sigue siendo las patatas bravas, un manjar que marcó su infancia en Barcelona. “Quería unas patatas bravas dignas y quedaron muy buenas”, admite. “Pero lo mejor que ofrecemos es la tapa Tataki de presa ibérica. Es una tapa muy especial que no se encuentra en ninguna otra parte en Berlín”.

Pero a pesar de su pasión por la comida española, el actor admite con cierto pesar que no es buen cocinero. “Me queda muy bien el gazpacho, la salsa boloñesa y el pato con salsa de naranja. Nada más. Me da un poco de rabia, quisiera cocinar mejor. Pero tengo el bar donde me cocinan a mí”.

“Me siento muy honrado que colegas fantásticos como Philip Seymour Hoffman, Clive Owen y Ron Howard hayan visitado el local”, dice el intérprete, que aún recuerda con nostalgia y cariño la noche que llevó al fallecido actor a su local, con quien trabajo en la cinta The most wanted man, rodada en Hamburgo. “A Philip le gustaba comer, esa noche probó de todo y le encantaron las patatas bravas. Fue una noche inolvidable y él se sintió muy a gusto y feliz, pero lo bonito fue que regresó sin mí”, cuenta el Brühl. “Eso es lo que casi siempre nos pasa. Le gente vuelve y aunque muchos vienen por mí, y no pueden decir que no, porque el pesado del Daniel les invita, la gente regresa porque realmente les gusta. Philip me dejó una nota muy personal y entrañable en el libro de visitas”.

Tataki de presa ibérica, la receta favorita de Brühl

Ingredientes para 4 personas: 450 gr. de presa ibérica, 100 gr. de guisantes de nieve, aceite de oliva, media cuchara de sésamo, pimienta negra, sal maldon.

Ingredientes para la salsa: 100 ml. de jugo de limón, 30 ml. de jugo de lima, 125 ml. de salsa de soja, 3 ml. de handashi (extracto de atún).

Ingredientes para la mermelada de tomate: 200 gr. de tomates de lata, 30 gr. de azúcar, sal y pimienta.

Preparación de la salsa Ponzu:

1. Se calienta la salsa de soja con azúcar. Antes de que hierva, añada el extracto de atún, revuelva y retire del fuego.

2. Añadir el jugo de limón y lima y dejar reposar.

Preparación de la mermelada: triturar el tomate quitando las semillas, y cocinarlo con el azúcar a media llama hasta que se reduzca a la mitad.

Preparación de la presa ibérica:

1. Quitar la grasa a la carne y cortarla en trozos de 100 gramos que se dejan marinar por lo menos cinco horas en la salsa Ponzu.

2. Pasado el tiempo, secar la carne y asarla en la parrilla.

3. Servirla acompañada de los guisantes de nieve y la mermelada de tomate.

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